España- Guinea Ecuatorial. 
 Rotas temporalmente las relaciones     
 
 Arriba.    23/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

ESPAÑA-GUINEA ECUATORIAL

Rotas temporalmente las relaciones

El Presidente Macías pronunció un discurso en el que incurrió en repetidos ataques a España y al

Gobierno español

La Oficina de Información Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores, ha hecho público el

siguiente comunicado: «EI Presidente de la República de Guinea Ecuatorial pronunció un discurso en

Bata, en el que incurría en repetidos ataques, conceptos calumniosos e injurias contra España y el

Gobierno Español.

El Gobierno ha llamado a consulta al encargado de Negocios de España en Malabo, quedando

temporalmente en suspenso la presencia diplomática española en la República de Guinea Ecuatorial.»

Historia de unas relaciones

El 27 de julio de 1968 por un decreto, se concedía la independencia a Guinea Ecuatorial, que hasta

entonces había sido provincia española. El 11 de agosto se aprueba por referéndum la Constitución. Sin

embargo, la proclamación efectiva no se llevó a cabo hasta el 12 de octubre. Fiesta de la Hispanidad del

mismo año. Y Guinea comenzó su andadura como país Independiente. Asiste a la toma de posesión del

primer Presidente de la República de Guinea, Francisco Macías, el entonces Ministro de Información y

Turismo, don Manuel Baga Iribame. La vida de la colonia había transcurrido pacíficamente desde que en

Julio de 1959, cuando África se encontraba en plena lucha descolonizadora, un Decreto-Ley convirtió a la

hasta entonces colonia española en provincia En 1963 se concede a Guinea un régimen autónomo

administrativa.

El nuevo Estado, a poco de constituirse, ya tiene que sufrir los primeros chispazos de la conspiración por

no admitir a Matías como Presidente. Los derrotados, por un escaso margen de votos, que creen contar

con las elites mestizas, con los grupos económicos españoles y con el propio Gobierno español, no se

resignan a admitir esta nueva situación. Bonifacio Onda capitanea el intento de golpe de Estado, aunque

es finalmente Macías quien gana la partida. Los oponentes, Onda y Dongo mueren violentamente, lo

mismo que algunos de sus seguidores. Macías hace que el pueblo guineano se levante contra los

«blancos». En el país existe un clima tenso y entonces se habla de que España va a enviar tropas a su

antigua colonia, mientras Macías contesta pidiendo la intervención de los «cascos azules» de la ONU.

Pero, al fin se llega a un acuerdo y los españoles son repatriados.

A partir de este momento, Maclas se hace con el poder absoluto, elimina a sus opositores y se va aislando

poco a poco de sus vecinos. En 1971 él Presidente, que ya había suspendido parte de la Constitución, se

autonombra «Presidente vitalicio». La oposición debe abandonar el territorio, estableciéndose en Ginebra

y Madrid. Entonces nace la Alianza Nacional de Restauración Democrática, que intenta un nuevo golpe

de Estado, en el que fracasan, siendo fusiladas ocho personas.

Seis años de materia reservada

El 30 de enero de 1971, por medio de un decreto, se considera en España todo cuanto concierne a Guinea

como «materia reservada». Y durante cinco años no se da en nuestro país una sola noticia sobre Guinea

prefiniéndose, incluso, toda correspondencia al exterior.

Los Intercambios comerciales entre España y Guinea han sido siempre pequeños, porque los habitantes de

Guinea Ecuatorial, con baja capacidad de consumo, pueden absorber muy poco. Durante 1976, España

importó de Guinea algo más de 4.000 toneladas de productos por valor de algo más de 140 millones de

pesetas y exporta 9.500 toneladas, por valor de 249 millones de pesetas. El régimen de comercio es

«clearing», es decir que las compras y ventas no se pagan en metálico, sino en productos. La cuenta

«clearing» con Guinea es favorable a España. Nuestro país exportó fundamentalmente maquinaria y

alimentos y compra café, cacao y madera en pequeñas proporciones. Sin embargo, lo que Guinea necesita

es mano de obra especializada española. No olvidemos que es el único país africano de habla española.

El levantamiento de «materia reservada», que tuvo lugar el 20 de octubre de 1976, no mejoró

ostensiblemente las relaciones hispano-guineanas. Fuentes oficiales españolas insinuaron, de manera

oficiosa, que lo que en realidad se perseguía era evitar ciertas informaciones de Prensa que podían enfadar

a Macías, deteriorar aún más tas relaciones y ocasionar posibles perjuicios a la colonia española residente

en Guinea. Actualmente a España le interesaría llegar a un acuerdo pesquero con Guinea, para que barcos

españoles pudieran faenar en sus aguas. Igualmente podría colaborar, con beneficio para ambas partes, en

prospecciones de petróleo en Guinea, bien en el interior del territorio o en la plataforma continental.

La República de Guinea

La República de Guinea esta situada en el golfo del mismo nombre y limita, en su parte continental, con

Gabón y Camerún. Tiene una extensión de 28.051 kilómetros cuadrados y una población de unos 300.000

habitantes. Está dividida en dos provincias: Río Muní, continental, y Femando Poo, que hoy día se

denomina como el Presidente de la República, y otras pequeñas islas, como Corisco, Elobey, etc. La

capital de la nación es Santa Isabel, hoy Malabo, que cuenta con unos 30.000 habitantes. Como idioma, el

español.

Las fuentes de riqueza son los bosques, que proporcionan tanto maderas preciosas como de construcción;

okume, palisandro y ébano son buena muestra de aquel tipo de maderas. La pesca es importante y los

cultivos están centrados en cacao, café y plátanos.

Un régimen de elevadas temperaturas y de abundantes lluvias, típico de toda zona ecuatorial, imprime un

sello especial al país, que carece de otro sector que no sea el primario. La minería y otras prospecciones

son, por el momento, inexistentes.

Es de destacar que unos 100.000 guineanos viven exiliados desde que el Presidente Macías implantó su

mandato en la nación. El PUNT o Partido Único Nacional de Trabajadores es el único partido político

autorizado, al que todos los guineanos deben afiliarse obligatoriamente.

 

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