Autor: Javaloyes Berenguer, José. 
   Areilza: Italia no ha sido una excepción  :   
 Concluye la operación de deshielo diplomático activo con Europa. 
 ABC.    14/04/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

AREILZA: «ITALIA NO HA SIDO UNA EXCEPCIÓN»

Concluye la operación de deshielo diplomático activo con Europa

ROMA, 13. (Crónica de nuestro enviado especial, por teléfono.) Italia no ha sido una excepción.» Estas

palabras del ministro Areilza, en el curso de la reunión mantenida esta tarde con los periodistas españoles,

sintetizan el balance de su etapa italiana; balance, homologable y equiparable con los habidos en los ocho

viajes precedentes. El Gobierno italiano ha aportado con generosidad todo el tiempo y la atención

necesarios para que el conde de Motrico expusiera las definiciones políticas del Gobierno de la Corona y

las pretensiones españolas todas en lo referente al Mercado Común.

Italia ha sido un interlocutor comunitario más. Pidió Ortolí en Bruselas al ministro Areilza que no quedara

uno solo de los Gobiernos de la C. E. E. sin recibir las exposiciones desplegadas hasta entonces por

Europa, sobre la política y las aspiraciones internas y exteriores del Gobierno de la Monarquía. Así se ha

hecho; aunque el caso italiano, por sabinas circunstancias interiores de España y por las no menos

conocidas dificultades —políticas y económicas—de este país, habíase resuelto durante las fechas

precedentes al viaje casi en indigerible último plato.

Ayer mismo, antes de que Mariano Rumor recibiera al conde de Metrico, acogía en su despacho a una

representación del Comité Italia-España, presidida por Pietro Nenni. Este expuso al ministro de Asuntos

Exteriores de su país que no habían todavía obtenido respuesta a la carta que, en petición de amnistía,

entregó en su día al embajador Giménez Arnau. Rumor se limitó a informar al ministró español del

requerimiento que el Comité le había hecho. Y esta tarde, en el curso de la conferencia de Prensa, el

conde de Motrico ha declarado, luego de restar toda importancia al asunto, que no era del todo descartable

el que se contestara a tal documento.

Lo cierto es que este asunto tiene mucho más que ver con la política interna de España que con las

condiciones en que, normal y civilizadamente, se desenvuelven los diálogos y contactos a nivel de

Estado. Y si la Prensa italiana ha operado una presentación de imagen del ministro Areilza aislándola

poco menos que del cuadro general, del Gobierno español (es decir, salvando la misión del director de

nuestra diplomacia y echando por delante el conjunto de condiciones que la reforma española debe cubrir

para que la integración de pleno derecho en la C. E. E. sea posible), el conde de Motrico ha precisado que

las pretensiones de nuestro país ante la C.E.E. son, a corto plazo, la adecuación del Acuerdo comercial de

1970 (cuyas negociaciones comenzarán a últimos de este mes, el día 28, para culminar en junio), y a

término más diferido, la integración en el Mercado Común como miembro de pleno derecho. «Quizá, —

ha reiterado el ministro—para 1980.» Lo que no cabe por parte de los reticentes de uno y otro lado es

mezclar las condiciones necesarias de después con las no menos necesarias y justas pretensiones

españolas para ahora mismo. Adecuar el Acuerdo comercial no requiere de homologaciones

institucionales, o de filosofía política, de ningún género. Y si la vinculación orgánica de España con la C.

E. E. Pero, esto no es el tema que ahora acucia ni asunto —diríamos— que requiera de ninguna suerte de

pago por adelantado. Como arras, en todo caso y por ahora, sirve y basta el programa de reformas del

Gobierno de la Corona.

«Mis planteamientos —nos ha dicho el ministro— han sido escuchados con todo interés por todos los

Gobiernos, España es una democracia industrial que compra anualmente al Mercado Común productos,

por valor de 6000 millones as dólares. Somos un cliente importante al que se le debe atención y

cortesía...»

VATICANO: • «ENCUENTRO DE VO-LUNTADES». —-De «encuentro de voluntades y de

«unanimidad de intenciones» ha calificado el cardenal Villot, este mediodía, en el almuerzo que le ha sido

ofrecido en la Embajada de España ante la Santa Sede, el clima de entendimiento que ha señoreado los

encuentros vaticanos de ayer y de hoy (casi una hora ayer con Su Santidad el Papa; media hora hoy con el

propio Villot; una hora con monseñor Benelli, y otra, con monseñor Cassaroli). Él conde de Motrico,

luego de afirmar que se encontraba «profundamente conmovido por la acogida que el Santo Padre le

dispensara ayer», ha calificado el diálogo mantenido en el Vaticano de «enormemente constructivo». «No

está lejos el día ha precisado el ministro Areilza— en que podamos decir que hemos llegado a un

Acuerdo...» Y más adelante, después de subrayar que una parte y la otra convienen en que el Concordato

de 1953 no corresponde a la realidad de ahora, el ministro español ha hablado claramente de «modificar»

y «quizá sustituir», tanto por razón de una común voluntad de reconocer las nuevas realidades, como por

el «profundo interés del Gobierno de la Corona en alcanzar un profundo entendimiento con la Iglesia».

Una lluvia de abril ha cerrado las últimas horas de Areilza en Roma. .Afuera del salón rojo de nuestra

Embajada ante el Vaticano, los crujidos de la tormenta y las gruesas gotas de agua despoblaron en un

instante las concurridas escalinatas que ascienden desde la plaza de España hasta lo alto de la colina.

Eugenio Montes puntualizaba que Areilza había sido recibido por las autoridades de Roma con honores

de jefe de Estado. Sobre las seis de la tarde, el ministro español ha emprendido viaje de regreso a Madrid.

La operación de deshielo- diplomático "activo con Europa ha concluido. Toca esperar ahora para ver qué

florece .—tras de estas lluvias de Roma— con el sol de mayo; y qué madura con los calores del verano.—

José JAVALOYES.

 

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