Autor: Sanz, José Luis. 
 El canciller de la RFA, en Madrid. 
 Hora y media duró la entrevista Suárez-Schmidt  :   
 Anteriormente celebró un encuentro con Felipe González. 
 Informaciones.    07/01/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 23. 

EL CANCILLER DE LA R.F.A., EN MADRID

Hora y media duró la entrevista Suárez-Schmidt

ANTERIORMENTE CELEBRO UN. ENCUENTRO CON FELIPE GONZÁLEZ

MADRID, 7 (.INFORMACIONES, por J. L. S)

EL canciller alemán, Helmut Schmidt, se entrevistó anoche en el palacio de la Moncloa con el presidente

del Gobierna, don Adolfo Suárez, para hablar «de problemas co-munes a los dos países y de una

colaboración cada vez mas estrecha», según había declarado el canciller alemán a su llegada a Barajas, a

primeras horas de la tarde de ayer.

El señor Schmidt llegó a Madrid en un avión especial, acompañado de su esposa. En el aeropuerto fue

recibido por el ministro de Asuntos Exteriores español, don Marcelino Oreja, y el embajador alemán en

España, señor Lilienfeld. El canciller alemán procedía de Málaga, donde ha pasado unas cortas

vacaciones.

Antes de su encuentro con el presidente del Gobierno español, el primer ministro de la República Federal

Alemana mantuvo una entrevista con el secretario general del Partido Socialista Obrero Español, don

Felipe González, y a la que también asistió el secretario de relaciones internacionales del P.S.O.E., don

Luis Yáñez. La reunión que duró cerca de cuarenta minutos, se desarrolló en la «suite» del hotel donde se

encuentra hospedado el canciller alemán.

DECLARACIONES DEL SEÑOR HELMUT SCHMIDT

A su llegada al aeropuerto dé Barajas, el primer mandatario de la República Federal de Alemania leyó a

los periodistas que le esperaban un breve comunicado que decía lo siguiente:

«Después de una desgraciadamente breve estancia en su país, en España, me alegra mucho poder aceptar

la invitación formulada por el presidente Suárez y también poder ser recibido por Su Majestad el Rey.

España ha iniciado durante los últimos meses un camino que ha sido apoyado por la gran mayoría del

pueblo español y que nos ofrece, nos abre a nuestros países, mayores posibilidades de una colaboración

cada vez más estrecha.»

,,Este camino -dijo el señor Schmidt— ha sido seguido con simpatía y con agrado por parte de todo el

extranjero. El presidente del Gobierno, el Rey y yo, tendremos la oportunidad de hablar sobre problemas

comunes a nues´trós

países para lograr una colaboración cada vez más estrecha. Ante este nuevo año, dirijo mis mejores

deseos al pueblo español, que tiene que atravesar por desarrollos sumamente interesantes para su procesó

democratizador. Deseo que este cambio se efectúe en paz y en tranquilidad y cada vez con mayor éxito.»

Tras leer esta declaración, el canciller se negó a hacer ninguna otra, dirigiéndose hacia Madrid en un

automóvil oficial.

ENTREVISTA CON FELIPE GONZÁLEZ

Finalizada la entrevista mantenida con el secretario del Partido Socialista Obrero Español, el señor

González celebró una rueda de Prensa, en la que dijo que en su conversación con el canciller alemán se

había tocado un tema tan importante como la amnistía total, añadiendo a continuación que las leyes de

asociación política y sindical no deben atribuir al poder ejecutivo competencias de autorización o no de

un determinado partido o sindicato. Al parecer, al llegar al tema del sindicalismo español, él canciller

alemán se interesó por la situación actual de la Unión General de Trabajadores (U. G. T.), central sindical

de tendencia socialista y, por tanto, muy ligada al P.S.O.E.

Asimismo, el líder socialista español destacó, en su conversación con el primer ministro alemán, la

necesidad de la disolución, antes de las elecciones, del aparato político del Movimiento.

Según el señor González, el canciller preguntó que "si el P.S.O.E. veía posible la negociación de un pacto

social (entre patronos, sindicatos y. el poder ejecutivo), a lo qué el secretario general del Partido

Socialista Obrero Español respondió que esta idea le parecía bien, pero que para ello hacía falta libertad

sindical. Sobre el tema del establecimiento de mínimos de cara a la futura "ley Electoral, el señor

González le contestó que a su partido no le parece inoportuna su aplicación «porque ello evita que el

Parlamento se convierta en una multiplicidad de partidos políticos». No obstante, señaló Felipe González

que había que tener en cuenta los problemas de las regionalidades a la hora de establecer esos mínimos.

Ambos políticos comentaron a continuación la situación económica de España.

El canciller alemán dijo que era preciso enmarcar la actual crisis de la economía española en el marco de

la crisis más amplia que afecta a toda Europa. Felipe González, por su parte, añadió que compartía el

criterio del canciller, comentando, sin embargo, que la situación económica en España sería difícil de

resolver sin antes solucionar el problema político de nuestro país. Como anécdota, cuando el señor

Schmidt se interesó por los economistas con que cuenta el P.S.O.E.. y su nivel, el secretario general de

este partido le contestó, que podían perfectamente formar parte del equipo del propio canciller.

Para finalizar, don Felipe González manifestó que había sido una reunión cordial y que el señor Schmidt

se había mostrado a lo largo de ésta más amigo del partido que canciller.

CENA EN LA MONCLOA

A continuación, el señor Schmidt se trasladó al palacio de la Moncloa, donde mantuvo una entrevista de

hora y media con el presiden-te del Gobierno, en la que estuvieron presentes el ministro de Asuntos

Exteriores, don Marcelino .Oreja Aguirre y el embajador de la República Federal Alemana, señor

Lilienfeld.

Finalizada la entrevista, el presidente Suárez ofreció una cena al canciller alemán, asistiendo asimismo el

vicepresidente primero del Gobierno, teniente general Gutiérrez Mellado: el vicepresidente segundo, don

Alfonso Osorio; el ministro de Asuntos Exteriores, don Marcelino Oreja; el embajador alemán, señor

Lilienfeld; el consejero del canciller, señor Leister, y otras personalidades, todas ellas acompañadas de

sus respectiva» esposas.

Al término de la cena, el señor Suárez tomó la palabra, y dijo:

«Señor canciller, quiero expresar mi satisfacción por este encuentro, así como mi esperanza de que las

conversaciones que hemos mantenido esta noche podamos continuarlas en breve plazo. Levanto mi copa,

por la prosperidad personal del señor canciller federal y de su esposa, por la del Presidente Schell y por la

ventara y prosperidad del gran pueblo alemán.»

A estas palabras, el señor Helmut Schmidt contestó con el siguiente brindis:

«Señor presidente del Gobierno y señora: Es para mí una gran satisfacción haber podido venir a España

en este viaje de vacaciones invernales, al término de las cuales he venido con mucho gusto a Madrid.

Quiero darle muchas gracias por su amable invitación y decir al mismo tiempo públicamente lo que ya he

tenido ocasión de decirle anteriormente: que en usted saludo a uno de los más jóvenes jefes de Gobierno

de Europa y al mismo tiempo también a uno de los jefes de Gobierno que mayor éxito ha tenido en

Europa. Repito lo que también le dije anteriormente de que mi Gobierno y yo personalmente vemos con

admiración y con gran satisfacción la evolución de la reforma política que usted dirige con tanta energía

en España. Deseo que también el año de 1977 le traiga tanto éxito como ha tenido en 1976 en sus

esfuerzos en pro de la reforma en este país. Me permito levantar mi copa para brindar a la salud de su

esposa, a la de usted y a la del Rey de España y del pueblo español.»

 

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