Comercio exterior hispano-soviético. 
 Rusia es el vigésimo cuarto de nuestros clientes y el decimoséptimo de nuestros suministradores     
 
 Ya.    10/02/1977.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Rusia es el vigésimo cuarto de nuestros clientes y el decimoséptimo de nuestros suministradores

Gas-oil, cebada, ropa de cama, mesa y calzado, agrios, vinos y brandies, productos de cacao, polímeros y

copolímeros, cueros y pieles, contenedores, sacos y cajas de papel y cartón constituyen el 90 por 100 de

nuestra exportación a la Unión Soviética • Petróleo, aceite de girasol, gas-oil, fuel-oil y maderas suman el

84 por 100 de las importaciones españolas de aquel país •Nuestro déficit comercial con la Unión

Soviética se elevó en 1975 hasta 3.832,5 millones de pesetas

Con anterioridad a la firma de los acuerdo» comerciales, España y la URSS mantenían un escaso

Intercambio comercial. En 1972, los intercambios entre ambos países alcanzaron un volumen de 3063

millones de pesetas, de las que 1.955,2 fueron en concepto de exportaciones españolas, y por primera vez

se registra un saldo favorable a España de 40,5 millones de pesetas.

En 1973, las ventas a la Unión Soviética se reducen a la mitad en relación al año precedente, aumentando,

sin embargo, la importación de productos soviéticos. El déficit para España está próximo a los 2.000

millones de pesetas.

En 1974 España importa por un total de 4.914,1 millones de pesetas, mientras que las exportaciones son

de 3.352,5 millones de pesetas.

En 1975, el déficit español mantiene una fuerte progresividad, motivada por las importaciones de

petróleo. Este año, España exportó a la URSS mercancías por un valor (aduanas, FOB) de 4.294,9

millones de pesetas (+ 28,1 por 100 respecto a 1974) e importó (aduanas, CIF) por 8.127,3 millones

(+65,9 por 100 respecto a 1974). Nuestro déficit comercial con la URSS se elevó hasta 3.832,5 millones

de pesetas, descendiendo la cobertura de un 68,4 por 100 en 1974 hasta un 52,8 por 100.

En. 1975 se mantuvo la tendencia bacía un crecimiento del comercio hispano-soviético relativamente más

rápido que el del comercio de España con el conjunto de países del Comecon (excluida, desde luego,

Cuba); en 1975, nuestras exportaciones a la URSS representaron el 29,3 por 100 de nuestra exportación a

ese conjunto de países; nuestra importación, el 30,8 por 100, y el intercambio global de España con la

URSS, el 30,2 por 100 de nuestro giro total con ese área (siempre excluida Cuba).

También se mantuvo la tendencia hacia el aumento de la importancia relativa de nuestro comercio con la

URSS en relación con el comercio exterior total de España, aunque todavía la Unión Soviética sigue

siendo para nosotros un cliente y suministrador de pequeña entidad: en 1975, nuestra importación de la

URSS fue el 0,87 por 100 de nuestra importación total, y nuestra exportación, el 0,97 por 100; la URSS

ocupó en 1975 el puesto número 17 de nuestros suministradores (a nivel cercano al de Canadá)¡ y el

número 24 de nuestros clientes (con un volumen de compras cercano al de Hungría o Costa de Marfil).

En el cuadro adjunto se recoge la evolución del comercio hispano-soviético durante los últimos diez años;

en ese cuadro puede observarse—incluso sin considerar1975— el firme crecimiento de nuestras

importaciones a partir de 1970, mientras que nuestras ventas, después de las oscilaciones del período

1965-1971, han registrado un crecimiento mucho más moderado desde entonces.

En 1975, al igual que en los dos años anteriores, la primera ¡partida de nuestra exportación a la URSS fue

«1 gas-oil, con 533,7 millones de pesetas. Y aparte de la exportación de 260,1 millones de pesetas de

cebada (operación que puede considerarse, en principio, de carácter esporádico) y de las ventas de ropa de

cama y mesa y calzado, la composición del grueso de nuestras ventas fue similar a la de 1974; en

conjunto, las tres partidos citadas más los agrios (en 1975 fueron naranjas), vinos y brandies (sin

embotellar), productos de cacao, polímeros y copolímeros, cueros y pieles, contenedores metálicos,

perfiles de acero, sacos y cajas de papel y cartón, formaron casi el 90 por 100 de nuestra exportación.

En 1075, la primera partida de nuestra importación de la URSS fue el crudo de petróleo, con 3.865

millones de pesetas (47,6 por 100 de nuestras compras totales en la URSS en 1975). En los años 1972,

1973 y 1974, nuestras compras de crudos en la URSS alcanzaron 935, 517 y 309 millones de

pesetas,respectivamente, por lo que la cifra de 1975 representa un verdadero "despegue;´´ de la relación,

entre. España y la URSS en este campo;por otro lado, el incremento en vuestras compras de p e t r ó 1 é

o; [3.556 millones de pesetas más que en 1974) es lo que explica eí incremento en nuestra importación:

total de la URSS el pasado año; sin tal incremento, nuestras importaciones en 1975 habrían sido inferiores

a las de 1974 (debido fundamentalmente al descenso en cerca de 1.000 millones de pesetas en nuestras

compras de madera).

La segunda partida de nuestra importación fue el aceite de girasol, con 1.536,1 ,millones de pesetas

(España importó aceite de girasol de la URSS también en 1973 y 1974). Las dos partidas anteriores, junto

con el gas-oil, fuel oil y maderas, suman el 81 por 100 de la importación española, del pasado año. Y, en

resumen, el petróleo y derivados, maderas, pes-caso, algodón, papel y cartón, amianto, tolueno, piedras

preciosas y semipreciosas y magnesio en bruto, sumaron más del 90 por 100. de la importación española

de la URSS.

No se renuncia a ciertas reivindicaciones

La Oficina de Información Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores hace pública "la siguiente

nota referente al establecimiento de relaciones diplomáticas con la URRS:

"En 15 de septiembre de 1972 se suscribió, por ambos Gobiernos, un convenio comercial con documentos

anejos, y entre ellos sendas cartas en que las dos partes ha-cían constar que la firma del convenio no

implicaba la renuncia a cualquier reivindicación que cada una de ellas o sus nacionales o personas

jurídicas pueda tener contra la otra parte, sus nacionales o personas jurídicas, en lo que concierne a

bienes, derechos u obligaciones anteriores.

 

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