Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
 Vida política. 
 El cambio del cambio     
 
 Informaciones.    28/04/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

El cambio del cambio

Por Abel HERNÁNDEZ

LA U.C.D., tal como está configurada, puede quedarse en una buena operación táctica para hacer la

Constitución. Después va a tener que ser inevitablemente Otra cosa. El partido —o conglomerado de

Poder´— que ha llevado sobre sus hombros el peso del cambio tiene también que cambiar una vez

coronado el horizonte del cambio político. A partir de ese momento se impone un paso adelante, con

soluciones competentes para no poner en peligro la estabilidad del país, que algunos consideran en este

momento amenazada. Esta es la impresión que hemos recogido en diferentes medios responsables.

En todos estos poderosos círculos de influencia salvan la figura del presidente Suárez, pero poco más.

Creen que, una vez aprobada la carta constitucional, hay que formar un {(Gobierno de confianza».

En altos medios financieros nacionales y multinacionales consideran que la única manera de dirigir y

controlar la inevitable dinámica del cambio político, social y económico es formando un Gobierno

«sensatamente progresista», sin imágenes ni hábitos del pasado, que elimine la actual desconfianza y que

robustezca la Monarquía parlamentaria.

Esta magna operación política posconstitucional es evidentemente complicada, y tarea de un verdadero

hombre de Estado. Suárez puede hacerla. Difícilmente puede encontrarse hoy en España una figura

política con tanta capacidad para ello. Pero también difícilmente podrá dirigir este «cambio del cambio»

con el apoyo de un partido que ha demostrado su artificialidad y sus contradicciones y en el que se

cobijan muchos personajes que se resisten a) propio cambio democrático y a, la nueva concepción

socioeconómica. Estas resistencias están dejando las manos libres a las fuerzas marxistas, cada día más

activas. £1 sueño de U.C.D. como partido compacto y multidireccional parece que está evaporándose,

aunque el conglomerado centrista deberá mantenerse hasta el referéndum constitucional. Después casi

nada en este país podrá seguir siendo lo mismo. La crisis de U.C.D no es algo nuevo; es una crisis

permanente desde sus orígenes.

INFORMACIONES

28 de abril de 1978

 

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