Autor: Díaz-Alejo, Raimundo. 
 Informe Ya. 
 España-Países del Este  :   
 Mayor intercambio comercial, primer avance en las nuevas relaciones. 
 Ya.    24/04/1977.  Página: 17, 19. Páginas: 2. Párrafos: 43. 

ESPAÑA-PAISES DEL ESTE

MAYOR INTERCAMBIO COMERCIAL, PRIMER AVANCE EN LAS NUEVAS RELACIONES

El balance general (1976) fue deficitario para España en 7.800 millones de pesetas Fue favorable a la

URSS, Polonia, Rumania, República Democrática Alemana y Checoslovaquia, y dio superávit para

nuestro país en la balanza de pagos con Yugoslavia, Hungría y Bulgaria

BIEN dentro ya del último cuarto del siglo XX se han reanudado en plenitud las relaciones entre

España y los países del este de Europa; unas relaciones que comenzaron a quebrarse antes de terminar el

primer cuarto de la centuria. Ha representado esta vacancia de relaciones medio siglo de historia coja, de

economía desintegrada y de polémica esterilizante. La primera guerra mundial y sus secuelas marcaron de

hecho una ruptura entre España y algunos países del este europeo, como la Unión de Repúblicas

Socialistas Soviéticas. Producida la contienda civil, sólo una parte de España mantuvo relaciones con la

URSS durante la contienda, cuyo término marcó el comienzo de la segunda guerra Mundial. El desarrollo

y el desenlace de la conflagración ensanchó y consolidó la brecha diplomática entre España y los países

socialistas de orientación marxista de Europa.

El mundo sigue dividido después de la paz sellada con la Carta de San Francisco, base de la Organización

de las Naciones Unidas. La división es de carácter estratégico. De una parte se alinean las potencias

occidentales. Se organiza la NATO, y frente a ésta surge el Pacto de Varsovia. MÁS adelante se

estructuran los grupos económicos. En Europa brota la Comunidad Económica (CEE), que tiene su

réplica en el Comecon. Por un lado, los países occidentales, democráticos y liberales. Por otro, los países

del Este, asimilados al sistema soviético. España pasa a integrar la ONU y parti-cipa en los cuerpos

internacionales a ella vinculados. Pero no entra en el bloque defensivo del Atlántico Norte, del mismo

modo que no ingresa todavía en la CEE.

Los enormes esfuerzos que España realizar para sumar su aporte la cooperación internacional, técnica y

económica principalmente, fueron vanos. Terminado el inmovilismo e iniciado el cambió político,

España asiste a la Conferencia de Helsinki, con lo que da un espaldarazo político a las gestiones iniciadas

en la década de los cincuenta mediante operaciones comerciales con naciones de las que durante muchos

años se hallaba desvinculada. España había comenzado a dejar de ser una "isla" para una gran parte de

Europa. En forma tímida y cautelosa se fueron concretando acuerdos parciales y de carácter bilateral entre

nuestro país y otras naciones que se habían incorporado al Pacto de Varsovia. Se realizaron algunas

operaciones comerciales por acuerdos interbancarios por "clearing". Van y vienen misiones oficiosas y

privadas; se abren algunas oficinas y delegaciones comerciales. En 1964 se abrieron oficinas o

delegaciones del IEME en Varsovia y Bucarest. Hace diez años se instaló en Madrid la oficina comercial

rumana. Luego vinieron otras:de Polonia, Hungría (en 1967) y de Bulgaria y Checoslovaquia (en 1970).

Un año antes, la Unión Soviética firmó con España un acuerdo naval que concernía a la pesca en

Canarias. Tres años más tarde se normalizan las relaciones comerciales entre la URSS y España. También

en 1972, la República Democrática Alemana intercambiaba embajador con España.

España se dispone a participar en Belgrado en la reunión internacional que se prepara a fin de fijar

rumbos al futuro europeo. Cuando España suscriba el acta de Belgrado se habrá levantado el telón que

impide su plena integración con los demás países europeos. Quedará posiblemente una excepción:

Albania, que quedará al margen de la asamblea internacional europea.

Hacia nuevos mercados

La senda a recorrer es difícil. España tendrá que superar obstáculos para abrir nuevos mercados a sus

productos. Uno de esos obstáculos será la competencia de los países industriales de Europa. También

habrá de encarar la deuda que tienen los países del Este... La reanudación plena de las relaciones

diplomáticas favorecerá la afirmación y la expansión del intercambio. A las grandes importaciones y

exportaciones (hulla polaca, petróleo ruso, barcos españoles, etc.) seguirán la progresión de las masas

consumidoras y una mayor cooperación tecnológica.

Hasta ahora han sido muy limitadas las transacciones comerciales españolas con los países del Este. En

cifras globales (informa "BB .

Documentos" en su número 15), "las importaciones desde los países socialistas europeos han pasado

desde él 1,4 por 100 de la importación total española en 1960 al 2,56 por 100 en 1976. Por su parte, las

exportaciones españolas hacia la misma área han pasado del 0,3 por 100 del total en 1960 al 3,8 por 100

en 1976. Aunque tanto las exportaciones como las importaciones con el Este se realizan principalmente, y

pese a una gran diversificación de partidas, sobre poco más de medía docena de productos principales, las

posibilidades de incrementar el intercambio son grandes.España adquiere principalmente crudos de

petróleo, hullas y combustibles sólidos, maderas aserradas, productos siderúrgicos primarios y pescados.

Entre las exportaciones destacan: perfiles de hierro o acero, vinos y conservas vegetales, aunque los

bienes de equipo han experimentado una cierta alza.

La España de hoy abandona el quietismo poniéndose en marcha, como otras naciones occidentales, en

busca del lugar que le corresponde en la economía mundial.

Los principales clientes españoles en el este de Europa son Polonia, la URSS y Rumania, que constituyen

el 67,49 por 100 de las exportaciones y el 78,49 por 100 de las importaciones del área. Siguen en orden

descendente, según la importancia de las transacciones, Checoslovaquia, la República Democrática

Alemana, Yugoslavia, Hungría y Bulgaria. El intercambio con Albania es mínimo.

Polonia

España tenía interrumpidas sus relaciones plenas con Polonia desde 1945. El fin de la segunda guerra

mundial abrió el paréntesis que ahora se ha cerrado con Polonia,, de tan accidentada vida independiente,

que hoy ocupa 312.677 kilómetros cuadrados y tiene una población igual a la de España. El 3 de junio de

1974 se firmó el acuerdo (que ha de durar diez años a partir de su estrada en vigencia, el 24 de diciembre

del mismo año) entre la República Popular de Polonia y el Estado español sobre desarrollo de los

intercambios comerciales, la navegación y la cooperación económica, industrial y tecnológica.

Medidas de estabilización económica adoptadas por Polonia han creado algunas dificultades para los

productos españoles en el mercado de aquel país. Sin embargo, las exportaciones es pañolas se vieron

incrementadas, mientras las importaciones descendían levemente.

España adquiere a Polonia hulla coquizable (imprescindible para nuestra siderurgia y su expansión) y que

(como el petróleo soviético) representa un altísimo porcentaje del total del intercambio; carnes

congeladas, jugos y extractos vegetales, azúcar y artículos de confitería, maderas aserradas y algunos

bienes de equipó. Por su parte, vende a los polacos perfiles normales de hierro y acero (partida principal),

bienes de equipo, cítricos, pieles y cueros; artículos farmacéuticos, textiles sintéticos, aceites vegetales,

cortezas de agrios, canchos y vinos. En el primer semestre de 1976, los intercambios alcanzaron los 7.000

millones de pesetas. De ellos, 4.200 fueron de importaciones españolas y 2.850 de exportaciones. El

déficit es notorio.

LA URSS

Desde que comenzó la primera guerra mundial, en 1914, apenas hubo relaciones entre España y Rusia.

Hubo contactos comerciales, sondeos culturales y acercamientos diplomáticos que se concretaron

temporalmente para una parte de España durante la contienda civil. ¡Entre los dos países se erguían

obstáculos que parecían no superables. Sin embargo, hubo acercamientos que en lo comercial llevaron a

la firma (15 de septiembre de 1972) de un convenio entre el Estado español y el Gobierno de la Unión de

Repúblicas Soviéticas, sin afectar a la navegación, el transporte y la cooperación. El 2 de febrero de 197,3

el convenio era ratificado, entrando en vigor el 23 del mismo mes. La reciente reanudación de plenas

relaciones diplomáticas entre España y la URSS abre más horizontes al acercamiento y al intercambio

entre nuestro país y la Unión Soviética a lo largo y a lo ancho de sus 22.400.000 kilómetros de superficie

y para sus 252 millones de pobladores. Rusia es el vigésimo cuarto de los países clientes de España y el

decimoséptimo en el orden de suministradores. El 90 por 100 de nuestras exportaciones a la Unión

Soviética está constituido por "perfiles" (siderúrgicos), gas-oil, cebada, ropas; de cama y mesa y calzado,

agrios, vinos y coñacs; productos de cacao, polímeros y copolímeros; cueros y pieles, contenedores, sacos

y cajas de papel y cartón. Las principales importaciones españolas de Rusia (suman el 84 por 100 del total

en ese mercado) son petróleo, aceite de girasol, gas-oil, fuel-oil y maderas aserradas; algodón, celulosas,

productos químicos e inorgánicos y bienes de equipo. (De estas importaciones es el petróleo la más

valiosa, alcanzando más del 60 por 100 del total importado.)

Las importaciones de productos soviéticos ascendieron en 1976 a 10.977,3 millones de pesetas. El valor

de las exportaciones españolas a la Unión Soviética alcanzó un valor de 6.997,6 millones. El déficit para

España fue de 4.279,7 millones. Las plenas relaciones podrán, sin duda, un cambio en las estructuras del

intercambio, haciendo posible la introducción y el arraigo en la URSS de maquinaria industrial ligera,

productos siderúrgicos y abonos y abriendo alentadoras perspectivas para las industrias españolas del

papel y de la celulosa.

La URSS, Polonia y Rumania son nuestros principales mercados En los índices comerciales figuran

barcos, material ferroviario, vinos, cítricos, cereales y productos químicos a cambio de hulla coquizable,

petróleo, maderas prensadas, carnes, etc.

RUMANIA

Rumania es él único país de estirpe latina en el área este de Europa, con una superfície de 237.500

kilómetros cuadrados y poco más de veintiún millones de habitantes. Un país lleno de tradiciones y

zozobras geológicas (como la del reciente seísmo, que diera motivo a tantas expresiones de solidaridad

mundial con el doliente pueblo rumano) y políticas. Rumania y España están marchando paralelamente

hacia términos de acercamiento cultural y económico. Muy recientemente, el 14 de febrero de este año

1977, el "Boletín Oficial del Estado" publicaba el acuerdo, comercial y la cooperación económica,

industrial y tecnológica a largo plazo entre España y Rumania, hecho en Bucarest el 19 de enero de 1977,

en sustitución del convenio el 23 de diciembre de 1970 y mejorándolo a consecuencia del crecimiento

espectacular habido en las relaciones comerciales, especialmente desde 1971. "La evolución de las

exportaciones (informa, "Documento", de la dirección de Informaciones y Relaciones del Banco de

Bilbao, el 10 de febrero último) puede considerarse satisfactoria, habida cuenta de las dificultades

iniciales de introducción en un mercado como el rumano y vinculado al Comecon—con el que mantiene

el 50 por 100 de su comercio—, con fuertes lazos tradicionales con países occidentales como Alemania,

Francia e Italia, y donde los productos españoles eran prácticamente desconocidos hace una década. El

intercambio es muy activo en el sector siderúrgico y arroja un saldo favorable a España en los últimos

años. España compra a Rumania productos siderúrgicos primarios y vende semimanufacturas de mayor

valor añadido, que se verán afectadas naturalmente como consecuencia de la atención que aquel país

viene concediendo a su desarrollo industrial siderúrgico. Rumania vende a España, ademas, carne

congelada, aceites brutos de girasol, fibras textiles y productos químicos orgánicos, principalmente

acetona.

Cabe subrayar el artículo XI del acuerdo, que fija que la cooperación entre las partes contratantes

abarcará;

a) La construcción, modernización y ampliación de complejos industriales, de los que

excepcionalmente una parte de su producción sería importada por el, otro país o vendida en terceros

mercados por empresas u organizaciones industriales del otro país, como forma de obtener recursos

propios para asegurar la financiación de los bienes de equipo y servicios proporcionados.

b) Intercambios de licencias y de patentes.

c) Subcontrataeión, con o sin comercialización, ya en los respectivos paises, ya en terceros

mercados

«) Especialización en producción, con fabricación de modelos o tipos concretos y con o sin

comercialización en los respectivos países o en terceros mercadas.

f) Ofertas conjuntas a terceros mercados.

g)l Constitución de sociedades mixtas de producción y/o comercialización.

El acuerdo concede un interés especial a los sectores de construcciones mecánicas, maquinaria agrícola,

material de transportes, electrotécnica y electrónica, química, metalurgia, industria ligera, investigación y

exportación minera y turismo. El acuerdo (ya en vigencia) tendrá una duración de diez años, siendo

prorrogarle tácitamente de año en año.

Checoslovaquia

Dos pueblos con iguales derechos políticos, checos y eslovacos, que suman alrededor de quince millones

de habitantes, habitan la República Socialista de Checoslovaquia,. que se extiende sobre una superficie de

127.870 kilómetros cuadrados. Tras la contienda civil española y la segunda, guerra mundial, el 18 de

enero de 1958 nuestro país y Checoslovaquia firmaban un acuerdo intercambiario; en 1969 se firmaba un

protocolo comercial; un año después se establecían relaciones consulares, pasándose luego a

constituir en Madrid un comité bilateral de hombres de empresa españoles y checoslovacos. Las

relaciones comerciales quedaron reguladas por el acuerdo a largo plazo entre los dos países de 5 de

octubre de 1971. El 11 de diciembre pasado se rubricó en Praga un acuerdo sobre comercio y

cooperación industrial. España exporta agrios, conservas, de pescado, frutas secas y arroz, e importe

productos siderúrgicos, máquinas-herramienta, lúpulo y tractores. La cooperación industrial ofrece

amplias posibilidades en la fabricación conjunta de maquinarias y equipos para el mercado español, el

mercado checoalovaco o terceros mercados.

República Democrática Alemana

La Alemania oriental tiene 108.000 kilómetros cuadrados para algo más de diecisiete millones de

habitantes.Las relaciones comerciales entre la República Democrática Alemana y España se mantienen

vigentes desde que se efectuó el canje de notas (Madrid 28-12-1973), que permitió concretar un convenio

trienal prorrogable de año en año a partir del 1 de enero de 1974, salvo que fuera denunciado por una de

las partes con tres meses de antelación. Anualmente se reúne la comisión mixta que adecua la aplicación

del acuerdo al desarrollo habido en el intercambio comercial. Las exportaciones de piritas y los agrios

siguen siendo las partidas principales que España suministra a Alemania Democrática. Las principales

importaciones de la República Democrática Alemana son carnes de porcino congeladas, material

siderúrgico, bienes de equipo e instrumentos ópticos y de precisión. A las exportaciones españolas del

ultimo ejercicio hay que sumar cítricos, vehículos automotores, vinos generosos y blancos y algunos

bienes de equipo.

Yugoslavia

España y la República Socialista Federal de Yugoslavia (que en sus 255.000 kilómetros cuadrados alber-

ga 21.160.000 habitantes) firmaron un primer acuerdo de pagos y protocolo el 29 de mayo de 1969, luego

mejorado por el hecho en Madrid el 30 de noviembre de 1972 entre el Banco de España (Instituto Español

de Moneda Extranjera) y el Banco Nacional de Yugoslavia. El último acuerdo con Yugoslavia fue

rubricado en junio de 1976.

En nuestro comercio con Yugoslavia, normalmente activo, los barcos constituían hasta no hace mucho el

50 por 100 de las ventas. Actualmente tienen excelente acogida nuestros bienes de equipo, destacándose

el material ferroviario y de comunicaciones, el aceité de oliva, las pieles y los textiles, así como resinas de

pino. Las principales compras españolas son maderas aserradas (un 30 a un 40 por 100 del total de

adquisiciones), productos químicos (de un 20 a un 25 por 100 del total), carne de pollo y de cerdo. Los

dos paises estiman que el intercambio puede ser mejorado notablemente, así como que puede superarse

potencialmente la cooperación industrial y técnica, como lo prueban el estudio para la instalación (por

parte de Tecniberia) de la planta nuclear de Krzsko en Eslovenia y el proyecto sobre industria papelera

realizado en aquel país. Es de tener presente que Yugoslavia y España se pueden beneficiar

recíprocamente mediante acuerdos de colaboración técnica y cooperación frente a terceros países que por

Oriente Medio y África llevan hacia unas zonas y por él Occidente conducen a los mercados de

Iberoamérica.

Hungría

Tiene Hungría once millones dé habitantes y una superficie de 93.000 kilómetros cuadrados, hallándose

rodeada por la URSS, Rumania, Checoslovaquia, Yugoslavia y Austria.

En abril de 1976 se firmó en Madrid un acuerdo de cooperación económica de diez años de duración, que

venia a sustituir al del 18 de noviembre de 1970, otorgándose ambos países la cláusula de la nación más

favorecida y liberalizando los intercambios comerciales. En ese mismo año fueron suscritos dos acuerdos

más, uno sobre cooperación en el campo de la protección vegetal y otro sobre transporte aéreo.

Bulgaria

Entre la República Popular de Bulgaria y el (Estado español se firmó un acuerdo a largo plazo sobre in-

tercambio comercial, navegación, transporte y cooperación económica, industrial y técnica con fecha 3 de

junio de 1971; un acuerdo sobre pagos y un protocolo anexo al primer acuerdo para 1976 los intercambios

con Bulgaria (nueve millones de habitantes escasos y 110.000 kilómetros cuadrados) están basados en

pocas partidas, figurando por parte búlgara carnes y despojos comestibles, productos químicos orgánicos

e inorgánicos y algunos bienes de equipo. Por parte de España se exportan principalmente preparados de

legumbres, horalizas y frutos, además de bedidas y líquidos; alcohólicos, armas y municiones, papel y

cartón, que son capítulos en alza.

Bulgaria, Yugoslavia y Hungría son los tres países del este europeo, con los que España ha logrado en el

año pasado (1976) una balanza favorable.

Las relaciones plenas que España acaba de restablecer con los más significados países del oriente europeo

tendrán sin duda honda repercusión en el intercambio comercial, en el fomento industrial y en la

asistencia técnica a través de la cooperación recíproca, con la asistencia continuada de las comisiones

bilaterales en cada caso y con cada día más amplias perspectivas de superación en áreas y en calidades.

Raimundo Díaz-Alejo

 

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