El presidente portugués llega mañana a Madrid. Mantendrá conversaciones con altos cargos de la Administración Española  :   
 Las relaciones hispano-portuguesas. 
 Arriba.    22/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

EL PRESIDENTE PORTUGUES LLEGA MAÑANA A MADRID

Mantendrá conversaciones con altos cargos de la administración española

MADRID. De nuestra Redacción.)—Mañana llega a Madrid el Presidente de Portugal, general Ramalho

Eanes, para mantener una serie de conversaciones con altos cargos de la Administración española. El Jefe

de Estado luso, que viajará desde Lisboa hasta el aeródromo de Getafe y se alojará en el Palacio de

Aranjuez permanecerá cuatro días en la capital. Sobre los temas a tratar,por el señor Eanes en sus

contactos se señalan comprobables la revisión del Pacto Ibérico, problemas fronterizos entre los dos

países, actuación de los refugiados polítícos; emigración clandestina y la OTAN.

LAS RELACIONES HISPANO-PORTUGUESAS

Salvo esporádicos lapsus de corta duración, las relaciones entre España y Portugal, se han caracterizado

por una mutua comprensión y sincera amistad, que ha sido capaz de soportar los embates de algunos

momentos de incomprensión que no han conseguido menoscabar las fuertes relaciones de todo índole que

desde lejanas fechas unen a los dos pueblos. En las conversaciones periódicas que han venido celebrando

los representantes de ambos países han estado presididas siempre por un sincero deseo de comprensión,

capaz de superar las pequeñas dificultades que hayan podido surgir en cualquier campo, bien haya sido

político, comercial o militar.Nunca ha habido graves desavenencias que no hayan podido ser soslayadas

merced a la buena disposición de ambos interlocutores. Así, cuándo en 1966 surgieron dificultades en el

tráfico aéreo hispano - portugués, éstas fueron solventadas tras unas conversaciones de los dos Gobiernos.

Al año siguiente surgió un incidente entre un pesquero español y una lancha rápida portuguesa y cuyo

asunto quedó zanjado tras mutuas explicaciones.

Enel aspecto científico, cultural y social, también se han obtenido acuerdos muy beneficiosos para ambos

países. Entre los más importantes destacan: para evitar la doble imposición en materia de impuestos sobre

la renta; regular el uso y aprovechamiento hidráulico de los tramos internacionales de los ríos fronterizos;

acuerdos para concesión de prestaciones de Asistencia Sanitaria; convenio pesquero, con una vigencia de

veinte años que dejó solventados todos los problemas que en este aspecto existían entre los dos países;

coordinación conjunta de sus programas de promoción turística; convenio sobre obras en el Guadiana;

acuerdo sobre cooperación en la utilización de energía nuclear para fines pacíficos; apertura de nuevos

puestos fronterizos; puente internacional sobre el río Guadiana que unirá Ayamonte con Villarreal de San

Antonio; acuerdo sobre denominaciones de origen de vinos y otros productos, sobre transporte terrestre

construcción de un puente internacional sobre el río Erjas, en la frontera hispano-portuguesa.

Sin embargo, las estrechas relaciones que venían manteniendo ambos países, sufrieron un deterioro

cuando en septiembre de 1975, grupos de manifestantes asaltaran e incendiaron la Embajada de España

en Lisboa.Tras la protesta del Gobierno de Madrid, fue retirado el Embajador español y el resto

de la misión diplomática. Las pérdidas materiales fueron considerables. El Gobierno portugués condenó

enérgicamente los actos de violencias perpetrados al mismo tiempo que garantizaba que tales incidentes

no se volverían a producir y que Portugal estaba dispuesto a indemnizar a España por daños causados. En

el mes de noviembre comenzaron las obras de reconstrucción en el Palacio de Palhava, residencia del

Embajador español. En enero de 1976, regreso a Lisboa el Embajador español y comenzó la

normalización de las relaciones híspano-portuguesas. Con buena voluntad por ambas partes, también fue

superado este grave incidente. El 24 de noviembre de 1976 visitaba Portugal el Presidente del Gobierno

español. Posteriormente se han celebrado diversas entrevistas entre Ministros de los Gobiernos de los dos

países.

Comercio hispano-lujo

Las relaciones económicas entre España y Portugal se rigen por la Comisión mixta luso-española de

Cooperación económica, creada en virtud de un acuerdo firmado entre los dos Gobiernos en mayo de

1970.

Los intercambios comerciales entre los dos países presentan un considerable aumento en los años sesenta.

En este período el mayor volumen de importaciones españolas de productos portugueses se alcanzó en

1964 con 1.100 millones de pesetas, mientras que las exportaciones a Portugal alcanzaban más de 3.000

millones en 1989.

Ya en la década de los años setenta la relación importación-exportación está del orden de cuatro a uno

favorable a España. Así, en 1971 se importó por valor de 1.236 millones de pesetas y se exportó por

6.000; en 1972, 1.756 y 7.250, en 1973, 2.445 y 9.746; en 1974. 2.880 y 10.476, y en 1975, 3.699 y

11.594. Durante el pasado año de 1976, ya reciente y revelador, las cifras estaban por los 12.000 millones

de pesetas en exportaciones a nuestro vecino país y en 3.000 las importaciones. Gomo se puede apreciar,

la invariable relación persiste con España, con relación de uno a cuatro. A finales de 1972 Portugal

propuso qué a través de negociaciones bilaterales, pudiera llegarse al establecimiento de una zona de libre

comercio entre ambos países dentro de los acuerdos multinacionales suscritos por uno y otro país, bien

con el Mercado Común, bien con la EFTA.

Pactos defensivos

El Pacto Ibérico; que establecía una alianza entre los dos países de la Península, se firmó el 17de marzo

de 1939. Desde entonces se han firmado tres Protocolos adicionales al Tratado (el Tratado tenía una

vigencia de diez años) y el actual tiene vigencia hasta 1980; para denunciarlo, es necesario el aviso con

seis meses de antelación.

Los tres Protocolos adicionales, incorporados como anejo al Tratado de Amistad y No Agresión, han sido

los siguientes:

1) Concertarse entre sí para salvaguardar los intereses mutuos, firmado en 1940 durante la guerra

mundial. 2) Reafirmar la vigencia del Tratado con ocasión de la creación de la OTAN y la entrada de

Portugal en ella (1948). 3) Fortalecer las relaciones con especial énfasis en el aspecto económico y

establecer las consultas de los Ministros de Asuntos Exteriores dos veces por año, firmado en 1970.

Conviene recordar queden los primeros momentos de la subida al poder del Movimiento de las Fuerzas

Armadas, y concretamente en mayo de 1974, el Secretario del Partido Socialista y entonces ministro

de Asuntos Exteriores luso M. Soares, decía en Londres: «Trataremos de mantener unas

relaciones lo más cordiales posibles con la Condición de no interferencia; el Pacto Ibérico pertenece

al pasado». El último fin de semana ,la Prensa portuguesa ha señalado que España y Portugal están

dispuestas a sustituir el Pacto Ibérico por otro que esté más de acuerdo con las actuales realidades

políticas de ambos países.

Domingo 22 mayo 1977

 

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