Declaraciones a ABC del ministro de Asuntos Exteriores. 
 Llevamos más de siglo y medio viviendo al margen de los grandes conflictos internacionales  :   
 La independencia e integridad de la nación es un objetivo prioritario e irrenunciable que tedermina nuestra acción exterior. 
 ABC.    08/04/1978.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

ABC. SÁBADO, 8 DE ABRIL BE 1978.

DECLARACIONES A A B C DEL MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES

«LLEVAMOS MAS DE SIGLO Y MEDIOVIVIENDO AL MARGEN DE LOS GRANDES

CONFLICTOS INTERNACIONALES»

«La independencia e integridad de la nación es un objetivo prioritario e irrenunciable que determina

nuestra acción exterior»

Madrid, (De nuestra Redacción.) «La larga época en que España pudo contemplar distante la

conflictividad internacional ha terminado,, porque las circunstancias son ahora distintas»; afirma don

Marcelino Oreja Aguirre en las declaraciones que ayer concedió a ABC, poco antes de que iniciara su

viaje a cuatro países africanos para, exponer el criterio del Gobierno español sobre las islas Canarias ante

la resolución adoptada por la O. U. A.

—Señor ministro, en una de sus recientes intervenciones. ante el Senado se refirió a la seguridad de

España y a la situación de conflictividad internacional. ¿Quiere precisar esto un poco más?

—La existencia de un Estado de potencial conflictividad internacional es una realidad, que está en la

mente de todos los Gobiernos y que igualmente está presente en la acción del Gobierno español, y es algo

que la comunidad nacional no puede desconocer, pues en definitiva, le afecta vitalmente.

Nos ha, correspondido vivir en un mundo excepcionalmente conflictivo. No sólo me refiero a la

posibilidad de cheques armados más o menos violentos. También hay que tener presente otras formas

conflictivas menos violentas y más sutiles, que amenazan la libertad, la integridad o el bienestar de una

nación. Piense usted, por ejemplo, en la coacción que un país con fraudes fuerzas armadas puede ejercer

sobre otros por. el mero hecho de poseerlas y de esgrimirlas. Piense en la tecnología: una innovación

tecnológica puede significar una alteración radical en los sistemas de defensa nacional ya existentes.

Piense en el estrangulamiento del acceso a materias primas, o en las campañas de desinformción capaces

de trastornar culaquier imagen.

En esta problemática, no basta únicamente con superar o neutralizar los conflictos que se plantean. Aún

mas necesario es evitar el que lleguen a plantearse, lo cual requiere la disuasión y la acción politica.

Planteada de esta, manera la incidencia que sobre España tiene la potencial conflictividad internacional, y

habida cuenta de que como señaló el presidente del Gobierno en su intervención ante el Congreso, la

independencia e integridad de la nación es un objetivo prioritario e irrenunciable que determina nuestra

acción exterior, es claro que la salvaguardia, de esa independencia e integridad frente a cualquier

atentado, e igualmente el impedir que el país quede en situación de inferioridad o de vulnerabilidad tiene

que ser determinante, en grado máximo de la acción del Ministerio de Asuntos Exteriores.

—¿ Cuál sería entonces la mejor solución para la salvaguardia de estos intereses nacionales prioritarios a

que acaba de referirse?

—Es un asunto que afecta a la comunidad nacional en su integridad y todos tememos que adquirir

conciencia de ello, y trabajar y reflexionar con vistas a una solución correcta. Creo que nos va a hacer

falta un previo esfuerzo de conversión. España lleva más de siglo y medio viviendo al margen de la

problemática, de los grandes conflictos internacionales. Ni nuestro solar ni nuestras gentes han sufrido sus

terribles zarpazos.

No quiero decir que vayamos a vivir en e1 futuro con más inseguridad que en el pasado. Pero si que la

larga época en que España pudo contemplar distante la conflictividad internacional ha terminado, porque

las circunstancias son ahora distintas. Por ello, el Gobierno ha incluido entre sus objetivos el

replanteamiento de toda esta cuestión, según puede verse desde la declaración programática de julio de

mil novecientos setenta y siete basta las declaraciones del presidente del Gobierno el día cinco, y mi

declaración ante el Senado de hace unos días.

Ha habido, pues, una iniciativa gubernamental al respecto. Podían haberla asumido otros, pero el hecho es

que ha sido el Gobierno quien la ha tomado.

—¿Qué curso prevé usted que seguirá el debate?

—El debate no ha empezado todavía. Tendrá que organizarse debidamente, incluyendo todo el tiempo y

todo el esfuerzo que sean necesarios. La decisión final sólo será válida si cuenta con el respaldo nacional.

Esto ya se ha dicho no sé cuántas veces, pero no tengo inconveniente en repetirlo una vez más. En modo

alguno estamos dispuestos a prejuzgar su curso y menos todavía su resultado.

 

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