El embajador Dubinin, a Diario 16. 
 El desarrollo de las relaciones España-URSS redunda en interés de la paz y la distensión     
 
 Diario 16.    19/11/1979.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 38. 

NACIONAL 19-noviembre-79/Diario16

En vísperas de la primera visita oficial a España del ministro de Asuntos Exteriores de la U.R.S.S.,

Andrei Gro-myko, el embajador soviético en Madrid, Yuri Dubinin, manifestó a DIARIO 16 que «se

puede esperar con razón que el próximo intercambio de opiniones contribuirá a mejorar más las

relaciones entre Moscú y Madrid en bien de los pueblos de ambos países y del continente entero, dado el

contenido de las anteriores conversaciones soviético-hispanas y el propósito expresado en el transcurso de

ellas por las dos partes de afianzar la distensión y la cooperación en Europa y de ampliar los contactos

bilaterales en provecho de este proceso».

El embajador Dubinin, a DIARIO 16

El desarrollo de las relaciones España-U.R.S.S. redunda en interés de la paz y la distensión

Pregunta — ¿Cuál es a su juicio el panorama actual de las relaciones hispano-soviéticas?

Respuesta — Como resultado de los cambios acaecidos en nuestro continente, las relaciones políticas

entre los países del Este y del Oeste de Europa han cobrado facetas nuevas. Se amplió la geografía de la

cooperación pacífica, que, para nosotros —añadió— se extiende ahora también a España.

El establecimiento de relaciones diplomáticas entre España y la U.R.S.S., el 9 de febrero de 1977,

impulsó aún más el desarrollo de los vínculos bilaterales, así como las acciones mancomunadas en el

ámbito internacional en interés de la paz y la distensión.

¿Conseguirán la Unión Soviética y España, partiendo de cero, trazar vías conducentes a fortalecer el

entendimiento recíproco? ¿Cuáles podrían ser el papel y peso específico de las relaciones soviético-

españolas en el curso general de los asuntos internacionales?

La respuesta a este interrogante, decía Andrei Gromyko en el desayuno ofrecido en honor de Marcelino

Oreja Aguirre en Moscú, en enero de este año, depende de varios factores. Pero está claro que el principal

de ellos es la voluntad política que muestren las Administraciones de nuestros dos países, la aspiración a

la paz que alienta a los pueblos soviéticos y español.

Echando ahora una mirada retrospectiva al periodo transcurrido desde que sé establecieron las relaciones

diplomáticas entre la U.R.S.S. y España —señaló el embajador—, podemos señalar con satisfacción que

los vínculos soviético-españoles se desarrollan por una línea ascendente en diversas esferas.

Con pleno derecho, se puede constatar que se hacen realidad las palabras de Leonid Breznev, secretario

general del CC del PCUS, presidente del Presidium del Soviet Supremo de la U.R.S.S., quien denominó

el restablecimiento de las relaciones entre la U.R.S.S. y España, después de un intervalo de cuarenta años,

como notable acontecimiento en la vida política de Europa.

En el transcurso de 1979 tuvo lugar la visita oficial a la U.R.S.S. del ministro de Asuntos Exteriores de

España, Marcelino Oreja Aguirre. Fue la primera visita oficial a la Unión Soviética de un ministro

español de Asuntos Exteriores en toda la historia de las relaciones entre nuestros dos países.

Elogios a la visita de Oreja a Moscú

Según definición de Andrei Gromyko, ministro de Relaciones Exteriores de la U.R.S.S., las

negociaciones sostenidas a la sazón fueron un fenómeno nada ordinario en la política europea, y no sólo

europea. Por un lado, las conversaciones que Marcelino Oreja Aguirre sostuvo en Moscú ayudaron a tener

una idea más precisa y completa sobre las posiciones y los propósitos de España en el ámbito

internacional, y, por otro, a crear una imagen correcta en ese país de la política exterior que practica la

Unión Soviética.

Las relaciones bilaterales soviético-españolas fueron también objeto de debate durante el encuentro que

Andrei Gromyko y Marcelino Oreja Aguirre mantuvieron en septiembre pasado en Nueva York, con

ocasión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Los observadores políticos constatan que, en

vísperas de dichos encuentros, al hablar desde la tribuna de la Asamblea General, Andrei Gromyko

consignó que un viraje positivo se está produciendo en las relaciones entre la Unión Soviética y España.

Abundantes ejemplos que lo testifican se pueden ver también en los crecientes contactos que mantienen

entre sí los dos países. En octubre último, en Moscú estuvo una delegación de los círculos de negocios de

España que en la capital soviética mantuvo una serie de contactos a alto nivel. Es significativo que

durante las entrevistas ambas partes no sólo se mostraran favorables a ensanchar los vínculos

económicocomerciales, sino que también consideraran proyectos concretos que contribuyan a materializar

estos planes.

También transcurrieron en un ámbito práctico las primeras sesiones de las comisiones mixtas que

definieron las vías de desarrollo de los vínculos bilaterales en materia de cooperación científica, cultural y

tecnológica.

El comercio se multiplicó por cinco

P. — ¿Cómo valora el desarrollo actual de las relaciones bilaterales económicas y comerciales?

R. — Entre nuestros países se desarrollan exitosamente las relaciones económicas y comerciales. En el

periodo transcurrido entre mil novecientos setenta y dos y mil novecientos setenta y ocho, el volumen

comercial entre ambos países aumentó cinco veces. Durante los nueve primeros meses del año en curso,

el comercio hispano-soviético equivale a todo el realizado durante el año anterior.

Al desarrollo ulterior de las relaciones económicas y comerciales le corresponderá, sin duda alguna,

sentar las bases jurídicas de las relaciones bilaterales, y, en particular, el convenio de cooperación

económica e industrial a largo plazo.

La cooperación entre los bancos de nuestros países también facilitará el incremento de las relaciones

económicas y comerciales. Como ejemplo de ello, podemos citar la inauguración reciente en Moscú de la

sucursal del Banco Hispano Americano.

«El futuro depende de la voluntad política que muestren las Administraciones soviética y española»

P. — ¿En qué estado se encuentra la aplicación del convenio de cooperación técnico-científico, firmado

en enero de este año?

R. — Grandes perspectivas tiene la cooperación científico-técnica entre nuestros dos países. El convenio

sobre cooperación científica y técnica, firmado en enero de este año, se esté cumpliendo con éxito.

No hace mucho tiempo, en Moscú, culminó sus trabajos la primera comisión mixta soviético-española

sobre la cooperación científico-técnica. En la mencionada comisión se discutió el desarrollo y

perspectivas de la cooperación y se aprobaron las formas y directrices básicas. En el protocolo de esta

sesión se aprobaron también los planes de cooperación en materia de energía, agricultura, oceanología,

metalurgia no ferrosa, química, estandarización, salud pública y otros.

P. —. ¿Qué perspectivas ofrecen, finalmente, las relaciones culturales bilaterales?

R. — Quisiera hacer una referencia un poco más detallada al panorama de nuestras relaciones en materia

de cultura. Estas se desarrollan sobre la base del «convenio sobre cooperación cultural y científica»

firmado entre los Gobiernos de España y la U.R.S.S. Dicho convenio prevé la cooperación en materias de

educación, arte, cinematografía, televisión y radioemisiones, obra editorial, deportes y educación física y

en otros terrenos colaterales.

Conocerse y comprenderse mejor

Conocerse y comprenderse mejor es, en opinión de los soviéticos, el objetivo esencial del convenio

soviético-español sobre cooperación cultural y científica. En la U.R.S.S. opinan que existen todo género

de premisas para llevar a la práctica este convenio.

Constituye una garantía para ello, el mutuo interés que nuestros pueblos ponen por las culturas, obras de

literatura y arte, los logros del pensamiento científico y la vida del otro, interés surgido hace mucho y

redoblado ahora que la Unión Soviética y España emprendieron la vida de las relaciones normales y de

mutuo provecho.

Las ricas tradiciones que poseen los vínculos culturales soviético-españoles han recibido un nuevo

impulso en la etapa actual. Poco después de quedar establecidas las relaciones diplomáticas y firmado el

convenio sobre cooperación cultural y cientifica, comenzaron a establecerse, desarrollarse y afianzarse

contactos en diversos aspectos de la cultura. Se han dado los primeros pasos con vistas a intercambiar los

primeros elencos de artistas y algunos intérpretes, así como se han establecido los vínculos entre el Museo

del Ermitage y el Museo de Bellas Artes Pushkin por una parte, y el Museo del Prado, en Madrid, por la

otra; se desarrollan las relaciones en el terreno de la televisión, radio, cine.

En muchas ciudades de España han recibido numerosos aplausos el conjunto coreográfico Beriozka, el

Teatro de Opera y Ballet Shevchenko, de Kiev, la Orquesta de Cámara Virtuosos de Moscú, los afamados

músicos I. Oistrak, V. Spivakov y otros. En Madrid se estrenó la pieza «Comedia anticuada», del

dramaturgo soviético Arbuzov. Michel, Raphael y Luisillo

En la Unión Soviética, los amantes del arte se han familiarizado, entre otros artistas, con el conjunto

coreográfico de flamenco en el que participó Luisillo, con los cantantes Michel y Raphael y con los

guitarristas españoles.

Cabe destacar también que en el campo de la industria editorial se han establecido contactos de mutuo

provecho. Los soviéticos muestran un gran interés por la literatura española. Un intercambio regular, en

este terreno, contribuirá, sin duda, a profundizar los conocimientos de nuestros pueblos sobre la vida de

cada uno. Ya los primeros pasos que se han dado en este sentido prometen mucho.

Consignamos con satisfacción que editoriales soviéticas y españolas, así como organizaciones de

derechos dé autor, ya han entrado en cooperación. Los españoles leen en castellano las obras de Leonid

Brezhnev «Tierra pequeña», «Resurgimiento» y «Tierras vírgenes».

Los soviéticos han tomado conocimiento de libros editados en España durante la Segunda Feria

Internacional del Libro, que se celebró en Moscú bajo el lema «El libro al servicio de la paz y el

progreso», donde el Instituto Nacional del Libro de España ocupó un gran espacio.

Concretar el acuerdo cultural

La entrada en vigor el 2 de agosto de 1979 del convenio soviético-español sobre cooperación cultural y

científica ha ofrecido unas perspectivas y posibilidades más amplias para desarrollar las relaciones

culturales entre España y la U.R.S.S.

La próxima adopción de nuevos documentos, que concretan los acuerdos logrados, contribuirá a

materializar esta perspectiva. Ahora, la tarea consiste en utilizar más a fondo los recursos disponibles para

llevar a la práctica todas las cláusulas contenidas en el convenio, con vistas a consolidas más las

relaciones soviético-españolas.

La opinión pública soviética ha acogido con satisfacción esta nueva etapa en el desarrollo de las

relaciones culturales y científicas soviético-españolas, y aprecia con optimismo las perspectivas que se

ofrecen en este sentido.

 

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