Relaciones exteriores. 
 Oreja subraya ante Gromyko la vocación occidental de España     
 
 ABC.    20/11/1979.  Página: 15-16. Páginas: 2. Párrafos: 32. 

ABC. MARTES, 20 DE NOVIEMBRE DE 1979. PAG. 15.

RELACIONES EXTERIORES

OREJA SUBRAYA ANTE GROMYKO LA VOCACIÓN OCCIDENTAL DE ESPAÑA

Madrid. (De nuestra Redacción ) Marcelino Oreja, ministro de Asuntos Exteriores, subrayó ayer ante

Gromyko, al término de su primera jornada de visita oficial, la vocacion occidental de España. «En esta

opción —señaló Oreja— no queremos ver en modo alguno un antagonismo contra ningún pais o grupo de

países. Queremos una Europa sin recelos, sin egoismos, abierta a los problemas y a /as necesidades de los

países en vías de desarrollo; una Europa de solidaridades y no de confrontaciones.»

«No puede existir una distensión auténtica sin que se garantice el respeto a los derechos y libertades del

hombre», señaló el ministro de Asuntos Exteriores

Andrei Gromyko, primer ministro de Asuntos Exteriores soviético, que visita oficialmente España, llegó a

la una del mediodía de ayer a Madrid procedente de Moscú. En el aeropuerto de Barajas fue recibido, al

pie de la escalerilla del avión, por su homólogo español, Marcelino Oreja; el secretario de Estado del

Departamento, Carlos Robles Piquer; el embajador español ante la URSS. Juan Antonio Samaranch, y el

embajador soviético en España, Yuri Dubinin.

Sonriente, y con un excelente aspecto, el ministro soviético efectuó una breve declaración en la sala de

Prensa del aeropuerto.

Totalmente deslumbrado_ por los focos de televisión, comentó irónicamente: «Si ustedes piensan que veo

algo, están en un error.» Expresó a continuación su satisfacción por estar en España: «Cada hombre,

cuando llega por primera vez a otro país, tiene una sensación particular. La que yo tengo hoy» Añadió

seguidamente que su viaje tiene como objetivo entrevistarse con las autoridades españolas para discutir

cuestiones multilaterales y bilaterales. «No quiero decir nada de antemano porque no me gusta hacer

pronósticos, salvo afirmar que el ambiente será amistoso», señaló.

Terminó su breve saludo apuntando que en nombre del Gobierno soviético y personalmente de Leónidas

Breznef, transmitía los saludos y mejores votos para el pueblo español. «Por razones naturales —

terminó— quiero desear lo mejor a los madrileños de esta hermosa ciudad.»

ENTREVISTA GROMYKO-OREJA

A primeras horas de la tarde, los ministros de Exteriores de España y la URSS mantuvieron su primer

encuentro, en el que, a lo largo de casi noventa minutos, el ministro soviético expuso las grandes líneas de

la política internacional de su país.

Gromykó afirmó que sabe perfectamente que hay políticos que quieren interferir en el proceso de

distensión, en el cual, dijo, la de carácter militar tiene una importancia esencial. Haremos todo cuanto sea

posible, señaló Gromykó, para evitar estas interferencias. Estas afirmaciones de Gromyko pueden ser

interpretadas, según algunas versiones, como una alusión al tema de los derechos humanos, aunque este

término no fue utilizado en ningún momento. Gromyko destacó la importancia de la Conferencia de

Seguridad a celebrar en Madrid el año próximo, y se refirió también a la crisis de Oriente Medio, el

contencioso con China, los planes de modernización de la OTAN y otras cuestiones de actualidad

internacional.

En la reunión del próximo miércoles será Oreja quien exponga las directrices de la política exterior

española. Se asegura que el ministro español no entrará en detalles sobre ninguna de las propuestas

concretas que haya podido efectuar ayer el ministro soviético.

La diplomacia española piensa que la estancia de Gromykó en Madrid debe desencadenar un proceso de

«fomento de confianza» entre los dos países.

INVITACIÓN A DON JUAN CARLOS

Tras el primer contacto Oreja-Gromyko, el ministro soviético se trasladó al Palacio de la Zarzuela, donde

fue recibido por el Rey Don Juan Carlos. Se asegura que Gromykó entregó al Monarca español una

invitación de Breznef a los Reyes para visitar la Unión Soviética. La entrevista con el presidente del

Gobierno, Adolfo Suárez, está prevista para las diez de la mañana de hoy, en el Palacio de la Moncloa.

El último acto de la primera jornada española de Gromykó fue la cena en honor del ilustre huésped

ofrecida por el ministro de Asuntos Exteriores español en el Palacio de Viana.

Vuestra presencia en Madrid —señaló el ministro español a los postres— a los diez meses de mi visita

oficial a Moscú en enero pasado, es buena prueba del deseo de nuestros respectivos Gobiernos de

intensificar el ritmo de nuestras relaciones, para recuperar el excesivo tiempo que ha durado nuestro

distanciamiento.»

Tras señalar lo insuficiente del estado actual de los intercambios comerciales, e1 ministro español subrayó

la necesidad de «completar la construcción del marco jurídico que proporcione el cauce adecuada por el

que transcurran nuestras relaciones. Conviene que las bases sobre las que se asienten sean sanas y sólidas,

superando la distancia que nos separa en tantas cosas: lejanía geográfica, ausencia de contactos políticos,

económicos y sociales. Esto no debe ser, sin embargo, obstáculo si existe la voluntad política de nuestros

Gobiernos de mantener unas relaciones cordiales y francas, mutuamente ventajosas, fundadas en los

preceptos de la Carta de las Naciones Unidas y en los principios y disposiciones del Acta Final de

Helsinki, que constituyen las líneas inspiradoras de nuestra política exterior».

GROMYKO: «Si quieren poner cohetes en el umbral de nuestra caso, que no esperen que la URSS lo

contemple con indiferencia»

INTERVENCIÓN EN ASUNTOS INTERNOS

Continuó el señor Oreja señalando la necesidad de defender que «todos los Estados se abstengan de

cualquier intervención, directa o indirecta, en los asuntos internos o externos de los demás. Trabajamos en

los foros internacionales a favor de la distensión y el desarme, bajo el adecuado control, internacional.

Creemos que los conflictos y tensiones que todavía perduran deben ser resueltos por vías pacíficas», y

añadió en este sentido que «estamos convencidos de que el fundamento del orden político y de la paz

social está en el respeto y la dignidad de la persona y de los derechos inviolables que le son inherentes, y

que este postulado, que gobierna la convivencia entre los españoles, debe ser respetado universalmente,

porque no puede existir una distensión auténtica sin que se garantice el respeto a los derechos y libertades

del hombre...».

TERRORISMO

«El Gobierno español —dijo Marcelino Oreja— ve en el tema del terrorismo la más brutal y odiosa forma

de atentar contra los derechos humanos. Por eso creemos que ha llegado el momento de pasar desde la

mera condena de las actividades terroristas que proclama el Acta Final de Helsinki a un compromiso

activo de cooperación internacional para eliminar, con un esfuerzo concertado, este grave peligro que a

todos nos amenaza.»

Subrayó el ministro español el importante momento de la Historia española que estamos viviendo. «Esa

España —dijo— constituida en sociedad democrática, basada sobre los irrenunciables principios de la

soberanía popular, se siente parte del mundo occidental por el que se inclinan su tradición histórica y

cultural, y la voluntad de su pueblo y mantiene muy estrechas relaciones con los países de Iberoamérica.

España está ahora en pleno proceso de negociación para acceder a las Comunidades Europeas, decidida a

integrarse plenamente en un mundo al que pertenece por su geografía, su historia, su cultura y sus formas

de vida.»

Insistiendo en este punto, señaló que «esta voluntad de pertenencia al mundo de valores y de creencias

encarnado en la Europa occidental, no nos hace perder de vista que Europa signe siendo, para nosotros,

un todo, y que las barreras que la Historia ha levantado (...) no pueden y no deben ocultar el hecho de que

existe una comunidad real de intereses entre todos los Estados del Continente.

Expuso más adelante la esperanza española en la Conferencia de Madrid, tercera etapa del ciclo iniciado

en Helsinki, «única posibilidad realista de facilitar el entendimiento y la cooperación entre todos los

pueblos de Europa».

«Estamos realizando —dijo refiriéndose a la reunión de Madrid— una intensa labor, tanto en el aspecto

organizativo como el político, mediante consultas con el mayor número de países.» Concluyó su

intervención el señor Oreja, proponiendo un brindis por el presidente Breznef y por su ilustre huésped.

ARMAS EN EUROPA Contestó el ministro soviético, destacando en su intervención que la unión

Soviética y España, se celebra un diálogo político práctico, que incluye los problemas de la paz, del

desarme, de la distensión.

A continuación, entre otras cosas, dijo el señor Gromyko:

«Ha surgido ahora una amenaza de la escalada de la carrera armamentista en cuanto a Europa. Se intenta

rellenar los territorios de una serie de Estados de Europa occidental, miembros de la OTAN; con nuevas

armas cohetero-nucleares de mediano alcance. Y esto ocurre en el ambiente de las recientes iniciativas

pacíficas de la Unión Soviética, que no sólo permiten evitar el despliegue de la carrera armamentista en

Europa, sino también hacerla volver atrás decididamente.»

«Si quieren poner los cohetes en el umbral de nuestra casa, que no esperen que la Unión Soviética lo

contemple con indiferencia.»

«El hecho de que el problema del Oriente Medio queda sin resolver sigue afectando negativamente la

situación mundial. Ahora ya está claro para todos que la transacción antiárabe en el Oriente Medio

condujo el arreglo a un callejón sin salida. Sólo al hacer fracasar esta transacción, sólo mediante los

esfuerzos colectivos de todas las partes interesadas, incluida la organización de Liberación de Palestina,

se puede abrir el camino hacia, una paz justa y duradera, en esta región. Parece que en cuanto a esto los

enfoques de la Unión Soviética y España, son afines.»

«En la Unión Soviética no pasan inadvertidas las declaraciones de los dirigentes españoles sobre la

adhesión de España a la política de distensión. Es precisa-mente siguiendo la línea de la política exterior

independiente, orientada hacia la paz y distensión, el modo en que España aumenta su potencial positivo

en la arena internaciona1. Expresamos, la esperanza de que en adelante España siga este camino.»

Terminó su discurso el señor Gromyko brindando por las relaciones entre la URSS y España, hacia el

robustecimiento de la paz.

A la cena asistieron representantes de los partidos políticos mayoritarios, miembros del Gobierno y del

Cuerpo Diplomático.

 

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