Autor: Míguez, Alberto. 
   Polémica presencia de España en la reunión de los No Alineados  :   
 Contradicciones en la política exterior del Gobierno. 
 ABC.    07/03/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

LUNES 7-3-83 INTERNACIONAL

Polémica presencia de España en la reunión de los No Alineados

Contradicciones en la política exterior del Gobierno

Madrid. Alberto Miguez

La participación de España como país "Invitado" (y no como observador, según informan algunos medios) en la VIl "cumbre" de los Países No Alineados que se inaugura hoy en Nueva Delhi, sigue suscitando todo tipo de reacciones en los sectores políticos de la oposición democrática.

Para los grupos conservadores, liberales y nacionalistas de diferente signo, la presencia de una Delegación española de alto nivel, presidida por el subsecretario del Ministerio de Asuntos Exteriores, Gonzalo Puente, constituye una contradición con el carácter, occidental y europeo que el Gobierno dice defender. La contradición es especialmente flagrante si se tiene en cuenta que nuestro país es todavía miembro de pleno derecho de la OTAN, aunque no se haya integrado en su estructura militar.

Quiénes defienden la participación española -que van desde el PSOE y el PCÉ hasta el CDS del señor Suárez- responden diciendo que la calidad de observador no compromete para nada a nuestra país, y que Estado fundador de la OTAN, Portugal, también participa con el mismo rango en la reunión de Nueva Delhi (como participó en 1979 en la de La Habana) sin que su adscripción al mundo occidental, europeo y atlántico se vea comprometida. Por otra parte, en una reunión donde se concentran nada menos que las dos terceras partes de los Estados del planeta, mejor es participar que estar ausente: el cúmulo de relaciones, informaciones y contactos posibles compensa con mucho el esfuerzo.

Las relaciones de España con el Movimiento de los No Alineados fueron hasta 1979, lejanas y no siempre amistosas. En la tercera reunión "cumbre" (Lusaka, Zambia, 1970) se pedía en la resolución sobre descolonización "que Francia y España hagan posible que en sus colonias los pueblos hagan libremente uso, bajo control de la OÑU y de la OUA, de su derecho a la autodeterminación". A partir de esa reunión y sistemáticamente el tema del Sahara occidental parecerá en las declaraciones del Movimiento, promovido por Argelia, Mauritania, y Marruecos, conjuntamente, hasta que -tras el Tratado de Madrid de 1975 que repartió el territorio entre Marruecos y Mauritania- la referencia a España desaparece y se repite el derecho del pueblo saharaui a ejercer la autodeterminación.

Naturalmente es Argelia y sus aliados quienes a partir de las reuniones del Buró de Coordinación en Argel (1976), la V "cumbre" en Colombo (1976), la Conferencia de Ministros en Belgrado (1978) y la VI "cumbre" en La Habana,, introducen el tema, con la oposición dé Marruecos que en bastantes ocasiones no halló la solidaridad esperada en sus aliados y amigos. Sólo en una ocasión1 sin embargo la Declaración política de la Cumbre" (La Habana, 1979),deploro "la ocupación armada por Marruecos de la parte meridional del Sahara occidental".

Parece poco probable que en la situación actual vuelva a repetirse una declaración de este tipo. La "cumbre" se limitará propablemente a insistir en que se celebre el referéndum de autodeterminación aprobado por la OUA en su XVIII "cumbre" celebrada en Nairobi.

Fue en la reunión de ministros de Asuntos Exteriores del Movimiento No Alineado, celebrada en Lima (Perú) entre el 25 y el 30 de agosto de 1975, cuando apareció por primera y, hasta .ahora, única vez una referencia a Ceuta y Melilla. En dicha declaración se hablaba de "los actos represivos que las autoridades españolas han cometido en las ciudades de Ceuta y Melilla,. Islas Chafarinas (?), el Peñón de Alhucemas (?) y. de Vélez (?), que dependen de la soberanía marroquí"

Se expresaba en el documento también "el apoyo total a las reivindicaciones del Reino de Marruecos, tendentes a recuperar su integridad territorial en estas ciudades, islas y enclaves" y se pedía a España "que inicie negociaciones directas con Marruecos para su restitución inmediata". La reacción instantánea de nuestra diplomacia permitió suprimir este pasaje en las reuniones posteriores, sectoriales, plenarias, ordinarias y extraordinarias. Los expertos aseguran ahora que tampoco en la "cumbre" de Nueva Delhi aparecerá mención alguna a las dos ciudades españolas.

La participación de España como país invitado en la "cumbre" de La Habana, se produjo, entre las reticencias de algunos sectores, del partido del Gobierno (UCD), y algunos incidentes de relativa importancia relacionados con nuestro país. La Delegación española estaba presidida por el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, señor Robles Piquer, al que acompañaba el actual embajador en México, Emilio Cassinello. En su discurso de apertura el comandanta Fidel Castro se permitió, decir que la presencia de nuestra Delegación le llevaba a creer que España "no se integraría en el bloque agresivo de la OTAN", insólita intervención de un jefe de Estado en los asuntos internos de otro Estado, teóricamente amigo. Pero el colmo fue cuando el representante del ANG (Congreso, Nacional Africano, de Sudáfrica), señor Tambo, deploró -como representante de los "Movimientos de Liberación"-que no asistiese a la reunión Antonio Cubillo, dirigente del MPAIC, para que se tratara el tema "del territorio africano de Canarias".

Parece poco probable que este tipo de incidentes se repitan en Nueva Delhi donde el Movimiento de los No Alineados, tras la desastrosa presidencia de Fidel Castro (que lo llevé a la inacción y desnaturalización) pueda recuperar la fidelidad a sus orígenes, tal y como los soñaron hace más de veinticinco años Tilo, Nehru y Nasser.

 

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