Autor: Barra, Alfonso. 
 ABC en Londres. 
 El cierre de la frontera repercutirá seriamente en la economía de Gibraltar, ya muy quebrantada  :   
 El almirante de la Colonia ha advertido que se producirán algunos inconvenientes, aunque funcionarán los servicios esenciales. 
 ABC.    08/06/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ABC. DOMINGO 8 DE JUNIO DE 1969.

ABC EN LONDRES

EL CIERRE DE LA FRONTERA REPERCUTIRÁ SERIAMENTE EN LA ECONIMIA DE GIBRALTAR, YA MUY

QUEBRANTADA

El almirante de la Colonia ha advertido que «se producirán algunos inconvenientes, aunque funcionarán

los servicios esenciales»

PROBABLEMENTE, EL «FERRY» DE ALGECIRAS AL PEÑÓN DEJARA TAMBIÉN DE FUNCIONAR MAÑANA

Londres 7. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal.) Los pronósticos que los diarios de Londres

hacían esta mañana sobre el cierre del puesto de La Línea han sido confirmados por primera vez en la

cadena comercial de la televisión. Abrióse el noticiario con la disposición de nuestro Ministerio de

Hacienda. Dijo el comentarista que, probablemente, el "ferry" de Algeciras a Gibraltar dejará de

funcionar el próximo lunes. Admitió que la medida española es la respuesta a la nueva Constitución

británica para Gibraltar. Desde la Colonia se dice que provocará "algunos inconvenientes". Según el

gobernador militar de la Plaza, la situación no es de crisis y no se va a adoptar ninguna medida de

urgencia.

Poco antes de este servicio informativo, la B. B. C. comunicó que en Madrid se consideraba inminente el

anuncio de una serie de medidas para interrumpir las comunicaciones de Gibraltar y para que cese el paso

de nuestros compatriotas que trabajan en la Colonia. Añadió que una disposición de esa clase adoptada

por nuestras autoridades supondría un golpe muy serio contra la economía gibraltareña, que se encuentra

ya muy quebrantada.

En algún diario se decía esta mañana que el Gobierno metropolitano tiene en reserva una serie de planes

para garantizar los servicios esenciales en la Colonia si los españoles retiran la mano de obra. Se recuerda

que lord Beeching, que reformó los ferrocarriles británicos, cerrando numerosas líneas y despidiendo a

miles de obreros, estuvo en la Colonia hace más de un año para presentar un proyecto destinado a la

racionalización del trabajo en el puerto de la Base y para prescindir de la mano de obra española. Se dice

que ese estudio está casi completo. Lo que equivale a reconocer que los planes para hacer frente a esta

retirada de la mano de obra siguen en el cajón de lord Beechins: en período de gestación.

En el último noticiario de la B. B. C. - radio - se ha dicho que España ha cerrado definitivamente la

"frontera por tierra y mar" y que los 4.800 obreros no volverán a trabajar en la Plaza. Desde Madrid

comunicaron a la emisora que esta medida tiene el carácter de "represalia". Se esperan - según la misma

información - más restricciones. Añadió el locutor que esta tarde nuestros compatriotas salieron de

Gibraltar con sus herramientas de trabajo y sus bicicletas.

Según la B. B. C., el almirante de la Colonia ha advertido que se producirán algunos inconvenientes, pero

que la situación no alcanzará el grado de crisis. Promete que funcionarán los servicios esenciales.

Las medidas adoptadas por nuestras autoridades no han causado sorpresa. Algunos ingleses censuran la

actitud del Foreign Office, que tal vez empujado por los antiguos funcionarios del Ministerio de Colonias

ha dado un paso innecesario, inoportuno y hostil al redactar la nueva Constitución. Según el comentario

de la B. B. C., las medidas españolas repercutirán seriamente en la economía de la Colonia.

Por tratarse de un fin de semana no ha sido posible que el Foreign Office comunique rápidamente los

comentarios oficiales a los medios de información. Hasta ahora no se ha dicho una sola palabra sobre las

repercusiones que estas medidas, impuestas por la política inglesa, pueden ejercer en la vida diaria de los

vecinos de la Plaza. Londres no se ha acordado del bienestar de sus compatriotas porque todas sus

inquietudes se centran en el problema laboral del astillero y en la forma de atender los servicios de la

base. El tema de Gibraltar entra así en una etapa que tal vez sea larga y que España puede soportar

cómodamente, sin prisas, sin pausas y con determinación inalterable. - Alfonso BARRA.

 

< Volver