Autor: Heras Lobato, Alejandro. 
 Veintiún trabajadores del Campo de Gibraltar, en Madrid. 
 Había discriminación en los sueldos, pero no en el trato  :   
 No queremos sueldos de Banco, sino trabajar. 
   26/06/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 43. 

VEINTIUN TRABAJADORES DEL CAMPO DE, EN MADRID

HABIA DISCRIMINACION EN LOS SUELDOS, PERO NO EN EL TRATO

"No queremos sueldos de Banco, sino trabajar"

Veintiún trabajadores españoles que prestaban sus servicios en Gibraltar antes del cierre de la frontera están en Madrid. Son

representantes, elegidos por sus compañeros, de los cuatro mil ochocientos que han quedado sin trabajo.

- ¿Les ha perjudicado la medida de cerrar el paso a Gibraltar?

- Nosotros no pensamos en eso. Cuando se dictó esa orden la acatamos y nos pusimos de este lado sin pensar en las consecuencias.

Entonces no sabíamos que todo se iba a resolver tan bien como se ha resuelto.

- ¿Han tenido problemas para cobrar el sueldo?

- No; ninguno. Hemos cobrado lo que cobrábamos antes.

- ¿Saben dónde se van a colocar en el futuro?

- No, no lo sabemos. Pero confiamos en que todo se arreglará. Nosotros no queremos cobrar un sueldo sin trabajar, no queremos

sueldos de Banco. Lo que queremos son estas tres cosas: trabajo, trabajo y trabajo...

HABÍA DISCRIMINACIÓN

- ¿Estaban contentos con su trabajo en zona inglesa?

- No podíamos quejarnos. Aunque la verdad es que trabajábamos allí porque no había puestos en la zona española.

- ¿No había ningún tipo de discriminación?

- Los ingleses cobraban más que los gibraltareños y los gibraltareños más que los españoles. Esa era la discriminación.

- ¿Cuánto cobraban ustedes por término medio?

- Unas mil setecientas pesetas a la semana.

- Cuando aumentaron las reclamaciones españolas, ¿notaron ustedes diferencias en el trato?

- No; ninguna. Hasta tal punto, que en muchos casos los jefes de los centros oficiales en que trabajábamos prohibieron toda clase de

conversaciones políticas.

EL PROBLEMA HUMANO

- ¿Llegaron ustedes a identificarse con los ingleses?

- Si hacemos una encuesta veremos que no hay ni un solo trabajador español que hable inglés.

Eso es una buena respuesta.

- ¿Se han venido y allí no han dejado nada?

- Muchos de nosotros hemos dejado allí familia. Algunos tenemos hijas casadas allí, tenemos nietos... Lo hemos dejado todo,

completamente todo. Ahora, si podemos, tendremos que sacar el pasaporte para poder pasar a verlos...

- ¿Les preocupa más eso que el empleo?

- Indiscutiblemente. Lo del empleo es lo de menos, y parece que se ha solucionado, de momento, muy bien. Ya veremos qué es lo

que pasa después...

- ¿Están dispuestos a salir del Campo de Gibraltar para trabajar?

- Haremos lo que sea preciso, pero nos gustaría quedarnos en el Campo o al menos en la provincia de Cádiz. No somos nosotros los

únicos que estamos allí sin trabajo. Lo nuestro puede haber agravado el problema del empleo, pero no lo ha creado, desde luego.

El presidente del Consejo de Trabajadores de La Línea, señor Ortiz, que asiste al diálogo, interviene:

- Tengan en cuenta que hay en la provincia de Cádiz obreros sin trabajo. Lo que hace falta es que el Plan de Desarrollo que hay en

marcha sea eficaz. Si hay industrias, si se ayuda al campo, dentro de poco nos faltará mano de obra...

"QUERÍAN QUE NOS QUEDÁSEMOS"

- ¿Han creado ustedes con su marcha problema de mano de obra en Gibraltar?

- Sí; sin duda alguna. Hay muchos puestos que los ingleses y gibraltareños no han podido aún ocupar.

- ¿Vieron con buenos ojos su marcha?

- No; ni mucho menos.

- ¿Les ofrecieron quedarse?

- Sí; antes no nos podíamos quedar en Gibraltar. Ahora nos ofrecieron quedarnos para siempre, y nos ofrecieron mejorarnos las

condiciones. Pero nosotros dijimos que no.

- ¿Qué tal ambiente hay entre los gibraltareños hacia España?

- Lo cierto es que están dominados por pequeños grupos y que tienen miedo. Algunos tenían pase para pasar a la Península, pero no

lo utilizaban por miedo precisamente.

- ¿Es un miedo justificado?

- Sí; porque las represalias se pueden producir en cualquier momento y, de hecho, se producen.

EMPEZAMOS UNA NUEVA VIDA

- Esto ha sido para nosotros - dice uno de los trabajadores . empezar una nueva vida. Nosotros no conocíamos el Sindicato vertical,

porque los nuestros eran horizontales. Y en esta nueva vida no pedemos quejarnos de cómo se nos ha tratado en todos los lugares.

- El cierre de la frontera ¿ha sido el palo definitivo al contrabando?

- El contrabando de La Línea se acabó ya hace muchos años. Nos llamaban a los hijos del Campo de Gibraltar contrabandistas, pero

nosotros llegábamos a un lugar y preguntábamos por un restaurante. Los forasteros que llegaban preguntaban por los conjuntos, los

aparatos de radio y los paraguas. Más contrabandistas eran ellos...

HERAS LOBATO

(Foto. Conesa.)

 

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