Autor: Pardo, Jesús. 
 Diálogo severo, pero no hostil. 
 Nuestro embajador habló con Stewart  :   
 España siempre está dispuesta a negociar sobre Gibraltar. 
   27/06/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

DIALOGO SEVERO, PERO NO HOSTIL

NUESTRO EMBAJADOR HABLO CON STEWART

España siempre está dispuesta a negociar sobre Gibraltar

LONDRES. (De nuestro corresponsal, por teléfono). - El embajador de España en Londres, marqués de

Santa Cruz, estuvo esta mañana temprano en el despacho del ministro de Asuntos Exteriores Británico,

señor Stewart. A la salida había muchos fotógrafos y periodistas. El embajador dijo a su chofer que se

esperase y que diera un paseo con su perro, mientras los fotógrafos le sacaban fotos y la gente le miraba

con curiosidad. Los informadores le hicieron preguntas, pero el embajador no hizo declaración alguna. Lo

que el embajador dijo al ministro de Asuntos Exteriores Británico, es, en resumen, lo siguiente:

- Que España, que está siempre dispuesta a negociar sobre cualquier tema relacionado con Gibraltar

dentro del contexto de las negociaciones de nuestros dos países, en cumplimiento de lo prescrito en las

resoluciones adoptadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas, como el señor Castiella ha

dicho bien claro al embajador británico en Madrid. El punto de vista español sobre quien ha violado en el

pasado y está violando en la actualidad el tratado de Utrech, es bien conocido de las autoridades

británicas, así como del Foreing Office.

El embajador subrayó que no quería abusar de la amabilidad del ministro repitiendo lo que ya ha sido

dicho en Nueva York, en Madrid y en Londres, en varias ocasiones, pero quería reiterar que está siempre

a su disposición y a la del Foreing Oficce para discutir el problema de Gibraltar con un espíritu mucho

más constructivo y espera que cuando se calmen los ánimos se llegará a una solución satisfactoria para

todos.

Dijo también que el ministro probablemente pensaría que la obstinación y la falta de serenidad proviene

de Madrid, pero puede estar seguro de que en Madrid se piensa todo lo contrario. El ministro hizo

referencia al hostigamiento de que España hace objeto a la población de Gibraltar y a esto se puede

replicar que esta idea te propala con mala intención en Inglaterra, porque bien conocidas son las

propuestas generosas que España hizo en 1966 y según las cuales la población de Gibraltar, no solamente

conservaría su nacionalidad, sino también recibiría privilegios que no tiene ninguna otra minoría en

Europa.

Terminó el embajador diciendo que, por lo que se refiere a la retirada de la mano de obra es una medida

conveniente para la utilidad de ambas partes, para la dignidad de España, porque de esta manera cinco mil

subditos españoles no tienen que ir a Gibraltar a recibir insultos y a ver frases antiespañolas pintadas en

todas las paredes; y a la dignidad de Gibraltar porque ya que, según el ministro, los gibraltareños nos

tienen odio, así se les evita que vean todos los días a esa gente de un país al que odian.

Esto que precede es un resumen no una transcripción literal de lo que dijo el embajador. El ambiente,

según nos dijo el marqués de Santa Cruz, fue severo, pero no hostil. El ministro, por supuesto, lo que tuvo

que decir lo dijo en el tono natural en una reunión de este tipo, pero no hubo recriminaciones, insultos, ni

hostilidades. Mi opinión personal es que no se esperan medidas concretas, ni represalias por ahora. Todo

indica que España mantendrá su línea firme como hasta ahora, y que dado que es evidente que los

ingleses no van a ceder y que nosotros no debiéramos ceder, el único desenlace lógico a la larga de esta

situación es que la población gibraltareña cambie de actitud. Por un lado es evidente que muchos, sobre

todo los comerciantes y la gente joven, acabarán emigrando. Y cuando en vez de 25.000 sean 15.000 el

problema habrá cambiado. Por otra parte, a mi modo de ver hay dos matices nuevos en la cuestión que

pudieran ser alarmantes. El primero es la alusión en el debate de esta mañana a que España con su actitud

está perjudicando a los Gobiernos europeos occidentales. Esto podría ser indicio de que Inglaterra está

tratando de crear un grupo de presión europeo cerca de nuestro Gobierno, para que modifique su actitud

en Gibraltar. El segundo indicio que yo considero ligeramente alarmante es que Inglaterra está tratando de

dar la impresión de que está siendo provocada.

 

< Volver