Sir Alec regresó a Londres. 
 No hay todavía negociaciones, sino conversaciones     
 
 Informaciones.    01/03/1972.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 26. 

INFORMACIONES

NACIONALES

SIR ALEC REGRESÓ A LONDRES

"No hay todavía negociaciones, sino conversaciones"

MADRID, 1. (INFORMACIÓNES.) —No ha habido negociaciones en Madrid sobre Gibraltar, sino

simplemente «conversaciones». Sir Alec Douglas-Home, durante estas conversaciones del palacio de

Santa Cruz, no ha ofrecido nada: «La palabra la tienen los gibraltareños.» «No estamos de acuerdo con las

resoluciones de las Naciones Unidas sobre el Peñón», han sido ideas repetidas por el ministro inglés. La

impresión general en Madrid es que bajo ese prisma de partida, las negociaciones se hacen muy difíciles.

Sir Alec ha abandonado Madrid esta mañana y ha regresado a Londres. En Barajas había extraordinarias

medidas de seguridad. Le ha despedido el ministro de Información y Turismo, señor Sánchez Bella, en

ausencia del señor López Bravo, que había partido poco antes hacia Luxemburgo. El problema de

Gibraltar, a juzgar por las declaraciones del secretario del Foreign Office en la conferencia de Prensa de

ayer tarde y teniendo en cuenta las «diferencias» que aparecen en el comunicado conjunto final, continúa,

en punto muerto.

CONFERENCIA DE PRENSA

Ni por el método Ollendorf (implicar la respuesta en la pregunta) el medio centenar de periodistas

españoles y extranjeros reunidos ayer en una de las saletas de la Embajada británica en Madrid lograron

otra cosa que sir Alec Douglas-Home se ratificara una y otra vez en que el Reino Unido hará con

Gibraltar lo que quieran sus habitantes. El secretario de1 Foreign Office atendió durante tres cuartos de

hora a la rueda de Prensa, «rodeando» unas preguntas, recibiendo flemáticamente otras y salpicando las

más con un sentido del humor sólo velado cuando, a instancias de un redactor de «Fuerza Nueva»,

contestó gravemente: «La cuestión de la soberanía (la de España sobre Gibraltar) es la más emotiva que

existe. No hay orgullo ni vanagloria en la presencia británica en Gibraltar. Tenemos deseos de negociar

sobre las propuestas que surjan. Un ministro socialista británico dijo en su día que si los habitantes de

Gibraltar quisieran unirse a España, el Reino Unido con gusto iniciaría negociaciones para arreglar esto.

Quiero hacer hincapié en que nuestra actitud no es orgullosa». Por lo demás, sir Alec Douglas-Home

desplegó su habilidad y hasta su ironía. No en balde se comentaba entre los periodistas sus palabras al

llegar el domingo a Barajas y ver en las terrazas del aeropuerto las pancartas y el pequeño tumulto:

«Debían haberme avisado que habría manifestaciones hostiles. Me hubiera sentido más en casa».

NO HAY RESULTADOS CONCRETOS

«No hay que esperar resultados concretos de estas conversaciones —comenzó diciendo—; se trata de un

intercambio de Puntos de vista para conocer las posturas respectivas. Es mejor sentarse a hablar que estar

el uno frente al otro sin hacer nada, como ha ocurrido en los dos o tres últimos años». A preguntas de la

BBC sobre si el actual punto muerto en torno a Gibraltar es superable, sir Alec contestó: «Ningún

problema es insoluble. Nuestra postura está en que el Parlamento no hará nada en contra de la voluntad de

los gibraltareños; la postura española es la de la soberanía. No puedo descartar que con buena voluntad se

llegue algún día a un entendimiento».

SOLO «CONVERSACIONES»

«The Daily Telegraph» preguntó a su ministro si había merecido la pena el viaje a España: «Claro que ha

merecido la pena —dijo—; siempre es mejor conocer los problemas de manera directa». Sir Alec, puesto

en el dilema de seguir «pensando juntos» sobre Gibraltar o de abrir negociaciones formales sobre el tema

aclaró: «Estamos aún en un estado exploratorio del problema: se trata de salir del actual estancamiento.

Tratamos de evitar las posturas rígidas e inamovibles. Es temprano aún para definir planes concretos

sobre Gibraltar. Un problema de doscientos años no se arregla en una semana. El señor López Bravo

espera ir a Londres en julio y pensando juntos el ministro español y yo iremos conociendo mejor nuestras

respectivas posturas».

¿Habrá negociaciones mientras España mantenga las actuales restricciones sobre el Peñón? Sir Alec

empezó por decir que ya podía contestar sin necesidad de intérprete las preguntas sobre Gibraltar, dada la

insistencia. «No se ha llegado —apuntó muy diplomáticamente— al punto de las negociaciones.

Seguimos en consulta conversando sobre el problema. Se trata de conversaciones, no de negociaciones La

benevolencia española sería muy beneficiosa para ir solucionando el problema».

Sobre la autodeterminación de los gibraltareños, el secretario del Foreign Office apuntó que el

referéndum era uno de los procedimientos para conocer la voluntad del pueblo de Gibraltar, «pero ya lo

han usado una vez». Sir Alec dijo que no esperaba un cambio próximo en la opinión de los Gibraltareños,

pero que si en el curso de los años este cambio se producía, podría recurrirse de nuevo al referéndum. Sin

embargo, «no vale la pena hacer ahora conjeturas sobre esto. Si hubiera propuestas nuevas Londres

consultaría con el Gobierno de Gibraltar.

Sobre el papel estratégico del Peñón. Sir Alec dijo: «Evidentemente, Gibraltar juega un papel en la

seguridad del Mediterráneo, en la que España y el Reino Unido están muy interesadas. También es cierto

que Gibraltar tiene ahora menos importancia estratégica que en otros tiempos. Nuestra principal

preocupación no es la estrategia, es la gente; hay que tener en cuenta los deseos de los gibraltareños. Este

no es un problema de prestigio para Gran Bretaña, sino de la voluntad y del deseo de la población de

Gibraltar.»

Se le preguntó a sir Alec el porqué de las restricciones en materia de inmigración a una población como la

de Gibraltar, por la que tan preocupado se sentía su Gobierno. «Las leyes de inmigración para Gibraltar

—contestó— son las mismas que las que rigen para los demás países de la Commonwealth.» Se Insistió

acerca de sir Alec sobre el porqué de que esa preocupación británica por la población de Gibraltar no se

hiciera extensiva a la mayoría negra de Rhodesia o a la minoría católica del Ulster. «En Rhodesia —

dijo— negociamos para que la mayoría de color tenga su puesto en el Parlamento como tal mayoría. Nos

merecen el mayor respeto todas las mayorías y minorías.» Del Ulster, sir Alec no hizo mención.

NACIONES UNIDAS

Sobre las resoluciones de las Naciones Unidas puntualizó: «No hay que pasar por alto que el Comité de

los Veinticuatro (descolonización) no siempre acierta en lo que dice. Nosotros tenemos distintos puntos

de vista; nos atenemos al principio de autodeterminación de los pueblos que está contenido en la Carta de

las Naciones Unidas, y no siempre a lo que digan las comisiones». Pero el emplazamiento a Londres para

la descolonización de la Roca —se le arguyó— no lo ha dictado sólo una comisión, lo ha ratificado una

Asamblea General de las Naciones Unidas. «La Asamblea —dijo sir Alec— ha aprobado resoluciones

con las que nosotros no estamos de acuerdo, no sólo sobre Gibraltar, sino sobre muchos otros temas.»

—¿Qué opina la C. E. E. de la única dependencia colonial en suelo europeo? «No sé qué opinión tendrá la

C. E. E. sobre las colonias, pero estará de acuerdo en el principio de la autodeterminación. Tengan

ustedes en cuenta, además, que por cosas extrañas que suceden en el mundo moderno, a algunas personas

les gusta estar "colonizadas" por la Gran Bretaña.»

MERCADO COMÚN

Sir Alec Douglas-Home señaló que en sus conversaciones en Madrid con su colega señor López Bravo no

se había tratado el tema de nuestras exportaciones agrícolas al Reino Unido, gravemente amenazadas por

la entrada británica en el Mercado Común. «Todavía no hemos entrado en la C. E. E. —afirmó—; nos

faltan cinco meses. Cuando entremos, habrá que ver qué es lo que pide España a Bruselas. Nosotros

sentimos simpatía por cualquier petición española. En el Tratado de Roma está escrito que los países

miembros fomentarán su comercio con los países vecinos no integrados en la Comunidad. De todas

formas, España ha venido negociando con la C. E. E. a través de la Comisión Europea, y las

negociaciones que vengan después también se harán a través de la Comisión y no por medio de Gran

Bretaña.»

«Parece —concluyó sir Alec— que todo es negativo en cuanto al problema de Gibraltar; y es cierto que

hay puntos muy difíciles. Pero también existen aspectos positivos. Hace tres años que no hablábamos de

este asunto, y ahora sí lo hacemos. Esto es positivo.»

En el curso de la rueda de Prensa se preguntó al secretario del Poreing Office por su visita al Jefe del

Estado español. Contestó sonriendo: «Nunca se comentan las visitas a los Jefes de Estado. Son

confidenciales.»

COMUNICADO CONJUNTO

Al término de la visita del ministro de Asuntos Exteriores británico se ha hecho público el siguiente

comunicado conjunto:

«El secretario de Estado de Asuntos Exteriores británico y de la Commonwealth, sir Alec Douglas-Home,

acompañado de lady Douglas-Home, ha visitado España oficialmente del 27 de febrero al 1 de marzo de

1972, invitado por el ministro de Asuntos Exteriores español, don Gregorio López Bravo.

El día 29 de febrero, sir Alec Douglas-Home fue recibido en audiencia por Su Excelencia el Jefe del

Estado, y realizó visitas de cortesía a Su Alteza Real el Príncipe de España y al vicepresidente del

Gobierno, almirante don Luis Carrero Blanco.

Después de un amplio y franco intercambio de puntos de vista sobre la cuestión de Gibraltar, los dos

ministros observaron que existen todavía entre ellos diferencias respecto a las resoluciones de las

Naciones Unidas sobre este tema, y acordaron continuar considerándolo de modo constructivo y realista,

a fin de encontrar una solución satisfactoria.

Las conversaciones mantenidas permitieron también a los dos ministros llevar a cabo mi examen amplio y

positivo, tanto del estado presente de las relaciones bilaterales entre los dos países —citados sus

aspectos— como de la evolución de la política europea y de la situación internacional. Se comprobó la

existencia de puntos de vista coincidentes en diversos temas.

El secretario de Estado británico ha invitado al ministro de Asuntos Exteriores español a visitar

oficialmente Londres durante el próximo mes de julio, en fechas que se fijarán oportunamente.»

«LE MONDE»

REPRODUCE UN EDITORIAL DE «INFORMACIONES»

PARÍS, 1. (PYRESA.) — El diario «Le Monde» da cuenta de la visita del secretario del Foreign Office y

traza la historia de Gibraltar desde la usurpación hasta nuestros días y reproduce parte del editorial del

diario INFORMACIONES en el que se establece que el problema de Gibraltar es un problema

internacional y no sólo de la competencia bilateral hispano-británica, así como se censura duramente a los

Estados Unidos por su pasividad en el asunto. Según este corresponsal, el hecho de que un ministro de

Asuntos Exteriores inglés haya ido a Madrid para discutir de Gibraltar «constituye una victoria de la

diplomacia española» e indica que, en opinión de los observadores diplomáticos, esto puede ser

considerado como la primera etapa del «largo camino» que llevará «inevitablemente» a la

descolonización de Gibraltar.

EL SEÑOR LÓPEZ BRAVO, A LUXEMBURGO

MADRID. 1. (INFORMACIONES.)—El ministro español de Asuntos Exteriores, señor López Bravo, ha

marchado esta mañana a Luxemburgo, para mantener contactos con las autoridades del Gran Ducado,

especialmente sobre las relaciones de España con la Comunidad Económica Europea. Se entrevistará con

el ministro de Asuntos Exteriores y será recibido por el Presidente de Luxemburgo. El ministro español

regresará a Madrid a primeras horas de esta noche.

1 de marzo de 1972

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