Autor: Garriga Marqués, Ramón. 
 ABC en Helsinki. 
 Aguirre de Cárcer reafirma que España no reconoce el statu quo actual de Gibraltar  :   
 La adhesión de nuestro país a los principios de la Conferencia de Seguridad y Colaboración Europea no puede interpretarse en otro sentido. 
 ABC.    06/02/1973.  Página: 21. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

ABC. MARTES 6 DE FEBRERO DE 1973, EDICIÓN DE LA MAÑANA. PÁG. 21.

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AGUIRRE DE CÁRCER REAFIRMA QUE ESPAÑA NO RECONOCE EL «STATU QUO» ACTUAL

DE GIBRALTAR

La adhesión de nuestro país a los principios de la Conferencia de Seguridad y Colaboración Europea no

puede interpretarse en otro sentido

EL GOBIERNO ESPAÑOL NO DESEA QUE UN EVENTUAL SILENCIO SOBRE ESTE PUNTO

PUEDA SER JUZGADO COMO UNA RENUNCIA O MUESTRA DE DESINTERÉS RESPECTO DE

SUS LEGÍTIMOS DERECHOS

Helsinki 5. (Crónica de nuestro corresponsal, por télex.) Cuando parece ya como casi seguro que el

próximo viernes, día, 9, estas consultas para la Conferencia de Seguridad, se verán, interrumpidas

durante un par de semanas, como ya estaba previsto, van cobrando -más interés las intervenciones que

se producen en dichas consultas, ya que no en vano lo que se haya tratado hasta ahora será objeto

de estudio y análisis durante la interrupción, que a este objeto ha sido planeada. Por ello —y para

nosotros, españoles, todavía más— tiene mayor importancia la intervención en la sesión de esta mañana

a nuestro embajador, don Nuño Aguirre de Cárcer, quien ha presentado dos documentos, ambos del más

alto interés. En primer lugar, el representante español ha presentado un proyecto revisado de orden del día

de la Conferencia en su apartado primero («Afianzamiento de la seguridad en Europa»), en el que se

ratifica el derecho de que la seguridad europea está indisolublemente ligada, a la seguridad en el

Mediterráneo, y se señala que, como principios que deben regir las relaciones entre los Estados

participantes en la Canferencia de Seguridad y Colaboración, deben tenerse en cuenta los de la Carta de

las Naciones Unidas y los de la declaración sobre los principios de Derecho Internacional referentes a

las relaciones de amistad y cooperación entre los Estados, a fin de que dichas relaciones puedan

desenvolverse en plena normalidad y confianza mutua.

Entre tales principios se recogen los siguientes: Igualdad soberana de los Estados, abstención de recurrir a

la amenaza o al uso de la fuerza, inviolabilidad de las fronteras, respeto a la unidad e integridad

territoriales, no intervención y no injerencia directa o indirecta en los asuntos que son de jurisdicción

interna de los Estados, solución por medios pacíficos de las controversias internacionales y cumplimiento

de buena fe de las obligaciones contraídas en Derecho Internacional.

En los aspectos militares de la seguridad, el proyecto español incluye las medidas militares que tiendan al

fortalecimiento de la confianza, y aumento de la estabilidad, con vistas a la reducción de los riesgos de

enfrentamiento militar en Europa, y se señalan, a este efecto, entre otras medidas, tales como el aviso

previo de maniobras militares y de grandes movimientos de tropas, así como el intercambio de

observadores con ocasión de maniobras militares.

También se añade la declaración conjunta sobre el nivel de seguridad de los países europeos, que

destaquen la indivisibilidad de los aspectos políticos y militares de la seguridad en Europa y que se refiera

al inicio de conversaciones, en un marco apropiado, sobre el nivel y la actividad de las Fuerzas Armadas

en Europa.

EL «STATU QUO» DE GIBRALTAR

El segundo documento presentado por el embajador Aguirre de Cárcer es una «declaración

interpretativa», cuyo contenido habla por sí mismo. Su texto principal reza así:

«Al prestar su adhesión a los principios que deben regir las relaciones entre los Estados participantes en la

Conferencia, de Seguridad y colaboración en Europa, el representante de España declara que tal adhesión

no puede ser interpretada como un reconocimiento del «statu quo» actual de Gibraltar, en lo que a los

límites se refiere, ni como una aceptación de la situación colonial, última existente en Europa, a la que las

Naciones Unidas (en varias resoluciones que se citan) han recomendado se ponga término mediante

negociaciones entre España y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

No es propósito del Gobierno español plantear en estos momentos, ante este foro, un problema sobre el

cual la Organización de las Naciones Unidas ya se ha pronunciado a través de la Asamblea General y que

incide en la propia integridad territorial de España. Sin embargo, tampoco desea que un eventual silencio

sobre este punto pueda ser interpretado como una renuncia de ningún tipo, o una muestra de desinterés,

respecto de sus legítimos derechos en la materia.»

Creo que el mejor adjetivo que se puede aplicar al contenido de ese documento sobre Gibraltar es el de

oportuno». Sin querer profundizar en el tema, el mismo queda consignado y registrado. Cuando llegue la

hora de las conclusiones en la Conferencia nadie podrá llamarse a engaño: el tema de Gibraltar no podrá

soslayarse o, cuando menos, no podrá darse como tema en el que España haya mostrado desinterés u

olvido. Siempre, por supuesto, dejando que sea el organismo superior de las Naciones Unidas el que siga

profundizando en él.

El embajador británico no podía dejar de referirse a lo manifestado por el nuestro. Indicó que ya, se

vienen celebrando reuniones entre los dos ministros de Asuntos Exteriores de ambos países sobre la

temática de Gibraltar. Pero, claro, existe una evidente diferencia entre el carácter de aquellas reuniones (y

esto es comentario mío), que no son más que «conversaciones», mientras que lo que se ha preconizado

son «negociaciones».

En la misma sesión el representante soviético abrió la tapa del segundo grupo de temas del orden del día

de la Conferencia, al referirse a la cooperación económica. —Ramón GARRIGA-MARQUÉS

 

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