Autor: Nachón, María Luz. 
 A los gritos de ¡Viva España! y ¡Viva Franco!. 
 Calurosa manifestación contra las campañas antiespañolas  :   
 Los universitarios entregaron un escrito de protesta al embajador de Italia. 
 Informaciones.    23/10/1962.  Página: 1, 2. Páginas: 2. Párrafos: 13. 

A los gritos de ¡Viva España! y ¿Viva Franco!

Calorosa manifestación contra las campañas antiespañolas

LOS UNIVERSITARIOS ENTREGARON UN

ESCRITO DE PROTESTA AL EMBAJADOR

DE ITALIA

Esta mañana los estudiantes de la Universidad madrileña, en ordenada manifestación, acudieron a la

Embajada de Italia para exteriorizar su protesta por las injustificadas campañas que en aquel país vienen

realizándose contra España.

VARIOS MILES

Los manifestantes, que sumaban varios miles, partieron a las once. y media de la mañana del Arco de la

Victoria portando banderas nacionales y pancartas —con y sin ilustraciones— en las que.se leían frases

alusivas a la.actuación de los grupos que contra nuestra nación se manifiestan en Italia.

Tras la bandera nacional, una pancarta decía: «Los "universitarios españoles por el honor de España».

Seguían otras banderas, y a continuación pancartas y cartelones en, los que podía leerse: Más Loreni y

menos Fanfani». "En lugar de telegramas, mandarnos a las Silvanas», «¿Por que salváis terroristas si

buscáis a los turistas?», «La Democracia cristiana nos lia salido...»

Habia otras que no podemos transcribir en razón de la crudeza dé las expresiones rotundas y, desde luego,

muy significativas. Entre los carteloness "a todo color" habia uno con un torero matando a un toro que el

el lomo llevaba inscrita la palabra «comunismo la leyenda completa decía .así: ¡Ole.. Muuuu»

Los estudiantes siguieron el iti-narario por Princesa- avenida José Antonio, Aléala, Cibeles, Castellana,

hasta llegar, por Lagas-ca, a la calle de Juan Bravo, donde está enclavada la embajada, gritando:

«¡España, España!», «¡Franco. Franco!», y profiriendo no muy académicas frases contra Fanfaní y demás

políticos italianos.

ANTE LA EMBAJADA

A medida que cubrían el itinerario iban sumándose grupos de estudiantes rezagados, que llegaban hasta el

grueso de la manifestación acortando por otras calles. Mientras tanto, en los alrededores de la embajada

se iban concentrando miles de estudiantes llegados directamente. En las casas circundantes los balcones

aparecían repletos de personas que al llegar la cabeza de la manifestación —dos estudiantes en un

«scooter» tremolando una bandera naeiona1—, prorrumpieron en aplausos.

Fuertes contingentes de la Policía Armada habían acordonado totalmente el edificio de la embajada, y en

las calles adyacentes podían verse «jeeps» y autobuses con individuos del mismo Cuerpo. Según se nos

comunicó, la manifestación sería disuelta pacíficamente:

Al llegarla la.embajada, los manifestantes, cuyo número, repetímos, había aumentado considerablemente,

arreció el griterío.y los vivas a España y a Franco y grande.-, voces que decían: «¡Comunistas,

comunistas!», al dirigirse a ¡os balcones del edificio, herméticamente cerrados.

BANDERAS EN LAS VERJAS

La Policía contuvo la avalancha sin excesivo trabajo, destacándose cuatro estudiantes, dos de ellos con

banderas nacionales, que colocaron en las verjas de la Embajada, dirigiéndose uno de los cuatro a los

manifestantes, rogándoles orden y calma, siendo obedecido, no a que se oyeran varias voces de protesta

ante U recomendación de orden. A travez de un megáfono, el estudiante, subido en lo alto de la verja,

pidió silencio, y acto següido dijo que en aquel momento una representación de estudiantes entregaría al

embajador Italiano una nota de protesta de los universitario» de España, cuyo texto, acalladas de nuevo

las voces de «protestones», leyó. En el se hacía constar la energica protesta por 1a acción contra España,

para acabar afirmando que «el puebla español sólo desea la paz, el orden y la Justicia.La lectura del

escrito fue Interrumpida en varias ocasionen para aplaudir y aprobar con grandes gritos el texto de aquél.

ORDEN TOTAL

A la una y cuarto, el grueso de la manifestación abandonaba la calle de Juan Braro, quedando ante la

puerta de entrada de la Embajada unos grupos que gritaban contra Italia y Fanfani y vitoreaban a España,

y a Franco.

Reagrupados de nuevo los manifestantes en la, calle de Serrano, se dirigieron al palacio de Santa Cruz

para repetir su protesta ante el ministerio de Asuntos Exteriores, disolviendose la manifestación

pacificamente despues de las dos de la tarde, Como final, sólo queda hacer contar e1 ejemplar orden que

reinó en la manifestación. Orden que contrastaba, con los rotundos gritos y expresiones de repulsa

mantenidos a lo largo de todo el trayecto y qu» subieron de punto —como hemos dicho— al llegar ante

la representación italiana.

María Luz NACHON

 

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