Autor: Vera Suárez, José. 
 El obispado de Canarias responde a la nota del gobernador. 
 Ni la nunciatura ni el Vaticano prohibieron la asamblea     
 
 Ya.    21/05/1975.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

INFORMACIÓN REÍ: EL OBISPADO DE CANARIAS RPONDE A LA NOTA DEL GOBERNADOR NI

LA NUNCIATURA NI EL VATICANO PROHIBIERON LA ASAMBLEA.

Las circunstancias que han impedido su celebración han sido dos:

• El gobernador civil se manifestó dispuesto a impedirla.

• Un destacamento de fuerza pública impidió la entrada de los seglares.

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 20. (Por teléfono, de nuestro corresponsal, José

Vera Suárez.)

Con respecto a la nota del gobernador civil de Las Palmas, don Enrique Martínez

Cañavate y Moreno, aparecida hoy en los medios informativos locales, la oficina

de prensa del Estudio Socio-Pastoral puntualiza lo siguiente:

"1. Es competencia exclusiva de la autoridad eclesiástica el determinar cuando

un acto es o no religioso.

2. Aunque la nota del excelentísimo señor gobernador civil indica que el señor

obispo afirmaba literalmente que "no se responsabilizaba de lo que ocurriera en

la Asamblea", este entrecomillado no se atiene ni al texto ni a la idea

expresados por el señor obispo. Por el contrario, en la referida exhortación

pastoral, afirma el señor obispo "lo que ni el obispo ni ninguno de los

directivos responsables de la Asamblea puede garantizar es el acierto de las

intervenciones que vayan a producirse en el desenvolvimiento de la misma". Pero

además expresa textualmente que "no dejaría de estar obligado a puntualizar e

incluso corregir lo que una vez expresado por la Asamblea pueda no estar de

acuerdo con las exigencias del magisterio". Más aún, declara su deber de "asumir

y respaldar todas las conclusiones finales de la misma, en cuanto estén

conformes con !as exigencias del magisterio de la Iglesia y en cuanto respondan

a un sincero deseo de promover el bien común". Por tanto, no es cierto que el

señor obispo haya afirmado que "no se responsabilizaba de lo que sucediera en la

Asamblea".

3. Respecto del alcance de las conversaciones diplomáticas mantenidas a través

de la Nunciatura Apostólica en Madrid y de la Santa Sede, así como de la opinión

de dichos medios de considerar no procedente la, celebración de la citada

Asamblea, una vez que hubieron conocido en todos sus términos el documento base,

puestos de nuevo al habla con la Nunciatura Apostólica, nos reitera que las

citadas conversaciones no han tenido otro alcance que el expresado por el señor

obispo en la nota: "que ni por parte del Vaticano ni por parte de la Nunciatura

ha habido orden ni consejo ni deseo expreso acerca de la pretendida suspensión

de la Asamblea Diocesana. Se índico simplemente que en materias conflíctivas el

señor obispo juzgará sobre la oportunidad de su discusión en la Asamblea".

4. Las circunstancias que han impedido la celebración de la Asamblea han sido:

a) En primer lugar, la visita del excelentísimo señor gobernador civil

al señor obispo a las nueve y treinta de la mañana del sábado 9 de mayo, en la

que hacía "expresamente constar que si se intentaba celebrar con carácter

público y sin autorización, este Gobierno Civil se vería en la necesidad de

adoptar, según sus atribuciones, las medidas adecuadas para impedirlo".

b) En segundo lugar, la presentación de un destacamento de la fuerza

pública desde horas antes de la inauguración de la Asamblea en la entrada del

colegio del Sagrado Corazón, exigiendo el carnet de identidad a todos los que

deseaban entrar e impidiendo la entrada a los seglares.

 

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