Autor: Aradillas, Antonio. 
 El ex jesuita padre Díez Alegría. 
 Se confiesa  :   
 En broma y en serio. 
 Pueblo.    12/05/1975.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 48. 

NACIONAL-IGLESIA

El ex jesuíta padre Diez Alegría

SE CONFIESA EN BROMA Y EN SERIO.

• "En la comunidad cristiana, en vez de AUTORIDAD, hay SERVICIO"

POR qué «Teología en broma y en serio? —fundamentalmente, porque la teología se

adentra en el misterio, y éste no tiene el equilibrio de la seriedad humana

convencional... Por eso, el humor es la vía fecunda para asomarnos al misterio.

Pero no se queda todo en humor, sino que también hay drama y tragedia en el

misterio. Es decir, teología en serio, pero sin seriedad tonta, y para esto, con

humor...

El padre José María Diez Alegría acaba de publicar un libro con el título

«Teología en broma y en serio», con viñetas de José María Pérez González

(Peridis), y, en broma y en serio, sostenemos la conversación siguiente:

DIVORCIO Y LIMBO.

—¿Qué es más importante, el humor o el amor?

—Para mi, el amor. Pero, éso si, no hay verdadero humor sin amor, y es difícil

que haya amor si no hay absolutamente nada de humor.,.

—¿Dios es serio? —Ciertamente, no. Tampoco se puede decir que sea humorista. Es

absolutamente otro. Pero hay más analogía entre el humor profundo y Dios, que

entre esa seriedad humana que se toma en seno a si misma y Dios. —¿Que opina del

divorcio? —Desearía mucho que a nadie se le planteara el problema de

divorciarse, porque todos ellos tuvieron éxito en ir creando día tras día un

amor vivo. Cuando surgen problemas matrimoniales que no tienen otra solución, no

creo por qué en e) orden humano no se pueda dar una vía de divorcio que cada

cual aprovechara según su conciencia. En el orden católico la indisolubilidad

absoluta del matrimonio no es un dato de fe.

—¿En qué limbo cree usted, y quiénes piensa que irán a él?

—No creo en el limbo de los niños. Y, en broma, creo en un limbo al que quizá

tengan que ir algunos eclesiásticos, tan buenas personas, que no se les pueda

mandar ni al infierno ni al purgatorio, pero tan en la luna, que no puedan ir

directamente al cielo.

—Una —única— definición de la autoridad...

—¡Vaya preguntita! Desde luego, si se quiere dar una definición única de

autoridad (cosa que probablemente es un empeño equivocado), entonces hay que

decir que en las iglesias cristianas no puede haber ninguna autoridad, porque la

autoridad en la comunidad cristiana, a tenor del Evangelio, es algo tan especial

que no cabe en un concepto único. En el Evangelio se dice que en el orden humano

la autoridad manda (aunque sea honesta y quiera hacerlo en función del bien

común), mientras que en la comunidad cristiana en vez de autoridad hay servicia

Por tanto, se puede decir que la autoridad en la comunidad cristiana es ana

antiautoridad.

—¿Cuánto dinero lleva usted consigo en estos momentos?

—Mil ciento treinta y cinco pesetas.

UNIDAD Y MUJER

—Unidad y pluriformismo en la Iglesia.

-La unidad en la Iglesia es unidad de amor fraterno, de fe y de esperanza en

Jesús. Estas son cosas vivas y misteriosas que cada cual tiene que vivirlas muy

personalmente y en la profunda dimensión de la libertad y de la liberación. Esto

quiere decir que la unidad de la Iglesia tiene que ser flexible, dinámica y

pluriforme.

—¿Reridiria hoy San Pedro en el Vaticano?

—Se hubiera muerto ya de un infarto de miocardio.

* SE REDUCEN A TRES

*

—¿Qué es lo que más le preocupa como sacerdote?

—Como sacerdote y como cristiano no me preocupa nada, porque tengo una esperanza

que trasciende sus preocupaciones y que me libera para ocuparme todo lo posible

del servicio y del bien de los hombres.

(Bueno, todo esto como un balbuceo lleno de imperfecciones )

—¿Qué le preocupa como español?

—La justicia, la libertad, los intereses de la clase obrera y también los

verdaderos intereses de las otras clases, que pueden ser todo lo contrario de lo

que ellos se piensan.

—¿Resulta fiable, en general, la actitud de la Iglesia ante el mundo obrero?

• "La unidad en la Iglesia tiene que ser flexible, dinámica y pluriforme"

—Encóntrándonos en el Año Santo de la Reconciliación y en el Internacional de la

Mujer, ¿cree que ésta podría reconciliarse con San Pablo?

—Sí, desde luego. Creo que San Pablo no era ni un misógino ni un antifeminista,

aunque no pudo librarse de ciertos pesados condicionamientos culturales de su

época. Quizá también a San Pablo le faltó una pizquita de humor para saber

tratar a la mujer...

—¿En dónde radica la verdad del pecado sexual?

—Creo que en éste y en todos los pecados su raíz profunda está en la negación

del verdadero amor al prójimo y en la falta de reconocimiento como persona. El

pecado no es cuestión de glándulas, sino de corazón.

—¿Cuál es el pecado más grave hoy en el cristianismo?

—Sacrificar la verdad del amor al hombre, al rulto, a la estructura y a la ley.

—¿Tiene futuro la Iglesia en España?

—Puede tener futuro imperfecto y perfecto. Pero parece que, al menos

gramaticalmente, queda excluido un futuro pluscuamperfecto.

—Su actitud, en conjunto, absolutamente no. Pero en la Iglesia hay un sector

popular y pobre al que cambien pertenecen algunos curas y. más o menos, algunos

obispos, que están encontrando una linea evangélica que puede tener sentido para

la clase obrera dentro de una libertad de fe.

—¿Los siete pecados capitales de los católicos españoles?

—Esta pregunta se la paso a Peridis, dado que los dibujantes captan mejor estas

cosas. (Y Peridis contesta la pregunta de la manera siguiente: los siete pecados

capitales de los católicos españoles son tres, y éstos se reducen a uno: a la

avaricia, con el materialismo y deificación del dinero que entraña.»)

—Dígame tres hombres del momento actual a quienes más admire.

—No soy «fan» de personas, y por eso me resultaría dificil contestar esta

pregunta. Desde luego, yo no soy uno de esos más admirados por mi. Ni tampoco mi

hermano Manolo (esto lo digo en broma).

—Dígame un nombre de mujer...

—Paloma. Se trata de un nombre cargado con toda la poesía del sagrado libro del

«Cantar de los cantares», y además es un nombre castizo del viejo Madrid.

—¿Un nombre de flor?

—El clavel, sin especificar ahora el color.

CENTRISTA Y DE BALANCÍN

—¿Un juicio sobre las posiciones de fuerza sociopolítica que todavía adopta la

Iglesia de España?

—En conjunto (porque ya dije que la Iglesia es una cosa variopinta), la

considero demasiado centrista y de balancín.

—¿Iglesia: aparato eclesiástico sin Jesús o Jesús sin Iglesia?

—Diría que Jesús con una Iglesia de Jesús y en la que los hombres no son de la

iglesia, sino de Jesús.

—¿Es consustancia1 al cristianismo el conflicto?

—Yo creo que si. Ya desde la primera generación cristiana hubo un conflicto

fenomenal entre los helenistas y los hebreos de Jerusalén y entre San Pablo y

los judaizantes del grupo de Santiago. Estos conflictos fueron más graves que

los habidos entre los Papas y Lutero por ejemplo. Y, no obstante, todo se

arregló y no se excomulgaron entre sí.

A Peridis le dirijo esta pregunta:

—¿Por qué el humor parece haberse detenido siempre a las puertas de la

Iglesia...?

—A causa del poder tan fuerte que han tenido sus hombres. Aun el mismo Cervantes

detuvo su humor ante ella. Por eso se ha dado la impresión de que todo lo

religioso es sinónimo de serio y esto no es bueno, porque así se le quita a la

religión una dimensión muy importante.

Peridis no se explica que a Jesús siempre se le haya representado tan serio,

lamentando que a la inenarrable, deliciosa y evangélica secuencia de la toma´

dura de pelo de su milagro de la conversión del agua en vino no le hayan sacado

los pintores y los imagineros un mayor partido de humor y de alegría pascual.

Y esta fue en broma y en serio, la conversación sostenida con el ex jesuíta

padre Diez Alegría, presente Peridis, con ocasión de su nueva teología que se

constituye en respuesta feliz para tantos interrogantes del hombre de hoy... Por

cierto, que el libro se abre con la nota siguiente: «Se ruega a quienes carezcan

de sentido da humor que se abstengan de leer estas páginas, pues quizá no

entendiesen nada o entendiesen algo, pero al revés Muchas gracias.»

Estas palabras orientan también el sentido de esta nuestra interesante

entrevista con el teólogo Diez Alegría.

Antonio ARADILLAS Fotos JUAN MANUEL

 

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