Cardenal Tarancón: Es lamentable la suspensión de la Asamblea Cristiana de Vallecas     
 
 Informaciones.    18/03/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Cardenal Tarancon: Es lamentable la suspensión de la asamblea cristiana de

Vallecas.

MADRID, 18. (ÍNFORMACIONES) — >>Está en el ánimo te todos la lamentable

suspensión de la asamblea cristiana de Vallecas por los poderes públicos, hecho

que ni yo ni mucho» de vosotros podemos comprender en una nación que tiene como

timbre de gloria el acatamiento a la ley de Dios, según la doctrina de la

iglesia católica, Y no se me oculta que con esto decisión —de exclusiva

responsabilidad de la* autoridades civiles— se juzga de hecho injustamente la,

acción pastoral de una Vicaria de nuestra comunidad diocesana.>> Esto dice el

cardenal Enrique y Tarancón, arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia

Episcopal Española, en ana homilia suscrita por el y entregada hoy a todas los

sacerdotes de la diócesis con el ruego de que mañana, festividad de San José,

sea leída en todas las iglesias madrileñas.

"Aun admitiendo —añade el escrito— nuestras imperfecciones en este empeño de

acercamiento a la realidad viva de la comunidad vallecana, rechazamos con

energía cualquier juicio de quienes nos acusan de haber pretendido con esta

Asamblea dificultar la convivencia ciudadana o ir mas alla de la misión

evangelizadora que Cristo na encomendado a su Iglesia."

A renglón seguido, el cardenal afirma: "Nosotros no nos inventamos los

conflictos ni pretendemos enconarlos, creando nuevas dificultades a los que nos

gobiernan. Sencillamente, nos creemos en la obligación de escuchar a los que los

padecen, para iluminarles con la luz siempre viva del Evangelio. Pero con el

mismo Evangelio de Cristo os tengo también que decir que la violencia y la

incomprensión que han rodeado este hecho doloroso no deben ser capaces de

destruir nuestro respeto a las personas que encarnan la autoridad del Estado y

aun nuestra comprensión en la fe para sus posibles errores. La misma caridad de

Cristo nos obliga a urgir, desde nuestra responsabilidad apostólica, a los

poderes públicos el respeto que se debe en Justicia a todos los hombres y muy

especialmente, en esta ocasión, la atención especial a un sector urbano de

nuestra diócesis que con todas las mejoras reconocidas sigue siendo desde hace

ya más de medio siglo una de las zonas mas necesitadas de nuestra capital."

Después, el cardenal alude a su responsabilidad e invita a sacerdotes y fieles a

que reflexionen en que en la Iglesia no se puede hacer nada sin el obispo: «Soy

plenamente consciente —indica— de mi responsabilidad, y la he asumido no sólo

ante vosotros, sino también ante los poderes públicos. Ninguna gestión mía debe

desviarse de los caminos evangélicos, pera por la misma razón reclamo también

para mi las responsabilidades que me han sido encomendadas no por poderes

humanos o grupos de personas, sino por el mismo Jesucristo. En este camino

difícil os invito a caminar conmigo subiendo hacia esa Jerusalén que ya ha

comenzado aquí, pero a la que no puede negarse si no es por la cruz de Cristo.»

El cardenal Enrique y Tarancón desautoriza más adelante a los sacerdotes que

suspendieron la misa el pasado domingo (ver INFORMACIONES de ayer), quienes,

«abusando de una autoridad que sólo pueden ejercer en mi nombre, han privado a

los miembros de sus comunidades del sagrado derecho a participar en la santa

misa». Añade que «quiero esperar, tanto de las autoridades civiles como de la

filial colaboración de las comunidades de Vallecas, que podamos encontrar la

fórmula para que esta asamblea pueda llegar a las metas propuestas de renovación

espiritual y humana*.

RECURSO

Entretanto, un grupo de abogados de Madrid está estudiando de recurrir contra la

supresión de esta asamblea cristiana de Vallecas, y de exigir daños y perjuicios

a las autoridades civiles.

Numerosas organizaciones, instituciones y comunidades cristianas españolas han

enviado su solidaridad con la asamblea y su repulsa por la suspensión.

Por otra parte, a las redacciones de algunos periódicos han llegado cartas de

diversos vecinos protestando por la decisión de algunos párrocos de no celebrar

misa el pasado domingo.

 

< Volver