Encuesta sobre iglesia y democracia. 
 Señor Álvarez de Miranda: Los grupos políticos confesionales no tiene razón de ser     
 
 Informaciones.    05/10/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ENCUESTA SOBRE IGLESIA Y DEMOCRACIA

Señor Alvarez de Miranda: "Los grupos políticos confesionales no tienen razón de

ser"

MADRID, 5. (LOGOS.)—El semanario «Iglesia en Madrid», en su último número

publica una encuesta sobre «Iglesia y democracia cristiana».

Don Fernando Alvarez de Miranda manifiesta que «los grupos políticos

confesionales, a la luz de las directrices derivadas del Concilio Vaticano II,

no tienen razón de ser»; indica también que «nadie puede pretender e] monopolio

del pensamiento cristiano como bandera política».

«Intentar construir un partido político confesional es hoy indefendible, tanto

desde el punto de vista doctrinal como sociológico. La profesión de una fe y de

un credo religioso no implican una unidad de acción política, si bien todavía el

peso de la Historia, y no olvidemos las presiones psicológicas que, valiéndose

de una situación de predominio social, cierta jerarquía puede hacer, es un

factor que es necesario tener en cuenta», responde don Pedro Altares.

El presidente nacional de A. O. N. de P., don Abelardo Algora, dice que «si la

democracia cristiana fuese un partido confesional no tendría razón de ser en el

futuro, dada la doctrina sobre libertad religiosa aprobada por el Concilio y la

pluralidad de opciones válidas para el cristiano a la luz de la "Octogésima ad

veniens" de Pablo VI».

Don Joaquín Ruis Jiménez dice: «Honradamente, creo que ya no puede existir

ningún grupo político confesional.» A su juicio, prosigue, «lo que el cristiano

no puede nacer ya es integrarse en partido único, totalitario o autocrático, ni

contribuir al mantenimiento de las injustas estructuras socioeconómicas

capitalistas del mundo actual».

«Las únicas opciones políticas que el cristiano no puede seguir son las de

carácter totalitario de uno u otro signo», responde don Luis Apostúa.

Don Luis González Seará opina que «una cosa es ser cristiano y otra ser

demócrata, Y si se quiere ser esto último, no se puede partir de dogmatizaciones

dogmáticas.

Durante mucho tiempo, efectivamente, la Iglesia ha pretendido y ha procurado

interferir dogmáticamente en la actuación política de los individuos».

Finalmente, don Miguel Benzo cree «que la expresión "democracia cristiana" no

sólo no debe ser utilizada actualmente para designar un grupo político, sino que

no debió ser utilizada nunca. De tal uso se han seguido más males que bienes.»

 

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