Autor: Granell Pérez, Luis. 
 Zaragoza. 
 El cura de Fabara pide un juicio eclesiástico público     
 
 Informaciones.    03/08/1974.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ZARAGOZA

El cura de Fabara pide un juicio eclesiástico publico.

Por Luis GRANELL

ZARAGOZA, 3.—Continúa abierta lá interrogante acerca del desenlace" del

conflicto planteado entre el arzobispo de Zaragoza, don Pedro Cantero, y un

grupo de sacerdotes. Mientras se acerca el día 4, fecha en la que 34 curas

tienen pensado dimitir de los puestos pastorales que ocupan, en solidaridad con

el destituido párroco de Fabara, no obstante parece ser que tienen previsto

permanecer en sus actuales lugares de residencia, aunque sin desempeñar los

cometidos propíos de su actual cargo.

Hasta ahora, la Prensa regional sólo ha publicado la nota oficial del

arzobispado, a excepción de «Heraldo de Aragón», que recogía una breve

entrevista telefónica con el prelado.

El diálogo ha lamentado que la Prensa local sólo haya atendido a las razones de

una de las partes en litigio.

Por otra parte, se ha sabido ahora que numerosos vecinos de Fabara han recibido

en sus domicilios una carta anónima, escrita en ciclostil, que contiene graves

acusaciones e injurias contra el párroco destituido, don Wirberto Delso, asi

como contra el titular de Valderrobres, que fue multado por el gobernador civil

de Teruel meses atrás, a causa de algunas homilías, y vuelto a sancionar por

recoger dinero de sus feligreses a fia de pagar la primera multa.

Puestos al habla con el padre Delso, éste ha manifestado: «Mi destitución es

ajena a motivaciones religiosas tía habido denuncias de las fuerzas vivas´ del

pueblo al arzobispo, al gobernador, organismos políticos e incluso al Consejo

.Nacional de Hombres de Acción Católica. ¿En qué consistieron esas denuncias?

Eso no lo sé, pues nadie me lo ha dicho,»

Sobre su anterior actuación pastoral ha indicado asimismo que no había suprimido

nada de la religiosidad tradicional en los seis años que llevaba en el pueblo,

>>todo ha ido cayendo por su peso, ninguna de las asociaciones que había cuando

llegué ha desaparecido; sólo los hombres de Acción Católica dejaron de reunirse

una temporada. Por otra parte, todas .las reformas litúrgicas que he hecho las

he consultado previamente mediante encuestas... Quizá haya molestado que en los

programas de fiestas no figurasen los actos religiosos, que nunca haya invitado

a los mismos al Auntamiento en cuanto tal, aunque, eso sí, jamás les prohibí que

asistieran». El padre Delso, que ademas de su trabajo pastoral trabaja cosiendo

balones, como buena parte de los vecinos de Fabara —postura que, al parecer, no

gusta en determinados ambientes, como tampoco que se niegue a cobrar por sus

actos de culto—, ha señalado finalmente: «Yo acepto la autoridad del arzobispo,

estoy, dispuesto a acatar lo que sea, pero, siémpre que se me escuche antes,

como dije en mi carta, de contestación al oficio por el que monseñor Cantero me

comunicó la destitución, estimo que para deshacer todo el daño a que ha dado

lugar su carta, es conveniente un juicio eclesiástico público, donde la

acusación sea pública y la defensa también.»

 

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