Tribunales. 
 Absuelto de injurias y calumnias a un sacerdote     
 
 ABC.    04/03/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

4 DE MARZO DE 1973.

ÁBSUELTO DE INJURIAS Y CALUMNIAS A UN SACERDOTE

Madrid. (De nuestra Redacción.) Ha terminado con sentencia de la Sala Segunda

del Tribunal Supremo el proceso iniciado a raíz de una información de la revista

«Fuerza Nueva» alusiva a un sacerdote de Madrid, el cual considerándose

calumniado e Injuriado formuló la correspondiente querella criminal.

Don Mariano Gamo Sánchez —dicen los hechos de la sentencia sometida a la

consideración del Tribunal Supremo—, sacerdote de la diócesis de Madrid,

desempeñaba el cargo de cura ecónomo de la parroquia de Nuestra Señora de la

Montana, en el barrio madrileño de Moratalaz. Como consecuencia de conceptos

expuestos en su homilía de 26 de enero de 1969, que los feligreses interpretaron

como propaganda marxista o comunista, y de escritos ocupados en su domicilio, se

iniciaron diligencias policiales; fue detenido el 1 de febrero y sometido al

Tribunal de Orden Público, condenado por propaganda ilegal.

José María Rodríguez Ibáñez, periodista, que ya anteriormente había sido

condenado a su vez por delito de injurias al Jefe del Estado a la pena de siete

meses de prisión, mandó a I» revista «Fuerza Nueva» una referencia sobre el

padre Gamo, que sé publicó, y que, entre otras cosas, decía: «En relación eon la

detención del padre Gamo como consecuencia de las actividades políticas que

desarrollaba, contrarías al Régimen, ha quedado esclarecido y confirmado por sus

propias declaraciones que estaba en contacto directo con el partido comunista

como activista, informador y asesor. El arzobispo de Madrid, doctor Morcillo,,

estuvo en la Dirección General de Seguridad leyendo sus declaraciones. Le han

sido retiradas las licencias canónicas...»

La Audiencia de Madrid consideró que estos hechos no constituían el delito de

calumnia que imputaba el querellante padre Gamo al procesado José María

Rodríguez Ibáñez y en su virtud absolvió a éste.

Contra esta sentencia absolutaría recurrió ante el Tribunal Supremo el abogado

del padre Gamo, alegando que, al contrario de la tesis sustentada en aquélla, el

procesado Rodríguez Ibáñez había cometido el delito de calumnia por escrito y

con publicidad.

El Tribunal Supremo, en su sentencia, destoca, en cuanto a la imputación al

querellante de estar en contacto con el partido comunista, que el Tribunal de

Orden Público fe condenó por propaganda ilegal, y no es preciso para que exista

el delito de calumnia una exacta calificación jurídica del hecho falsamente

imputado y, en este caso, la asociación ilegal y la propaganda ilegal, por que

fue condenado el querellante, van unidos por su común motivación politico-

social, aunque reo son Iguales juridicamente.

En cuanto a la afirmación del procesado de que al querellante le fueron

retiradas Ias licencias canónicas, aunque no parece que sea cierta, no

constituye un delito perseguible de oficio, como exige la calumnia, y aunque

precisamente por inveraz pudo considerarse injuriosa, ya que no calumniosa, no

puede pronunciarse el Tribunal sobre este extremo, ya que lo que se plantea es

un delito de calumnia, y, por otra parte, para plantear la existencia de la

injuria habría sido necesario que te querella se hubiese interpuesto antes de

toa seis meses de la información injuriosa —filazo de prescripción de este

delito— y no un año, como te hizo.

Por todo lo cual se rechaza el recurso del querellante.

 

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