Orientaciones del obispo de Bilbao en el día del seminario  :   
 El seminarista debe sentirse libre de toda política partidista para cumplir su misión profética ante todos. 
 ABC.    16/11/1973.  Página: 41. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

ORIENTACIONES DEL OBISPO DE BILBAO EN EL DÍA DEL SEMINARIO

El seminarista debe sentirse libre de toda política partidista para cumplir su

misión profetica ante todos.

Bilbao 14. Con motivo del Día del Seminario, que en Bilbao se celebra el 9 de

diciembre, monseñor Antonio Añoveros ha , redactado una serie de orientaciones

destinadas a los seminaristas y a sus formadores que aparecen publicadas en el

último número del «Boletín de la diócesis».

Estas orientaciones, que monseñor Año-veros considera «de vital importancia»,

insisten principalmente en los siguientes puntos:

A lo largo de los años teológicos, el seminarista que se prepara para el

sacerdocio ministerial ha de conseguir un profundo espíritu religioso, mucho más

necesario hoy por el nivel de secularidad que el mundo ha asumido.

Pero este espíritu religioso no ha de quedar escondido en el interior del

seminarista, sino que se ha de manifestar en expresiones vivas y concretas de

oración frecuentes: litúrgica, comunitaria y privada.

En respeto a la oración privada, el seminarista planificará su tiempo de tal

modo que, diariamente, exista un tiempo de fuerte oración, valorando el

encuentro personal con Dios y la meditación de la palabra.

La Eucaristía, centro vital donde nace, se desarrolla y culmina toda comunidad

creyente, ha de ser valorada por el seminarista en toda su importancia y, a

medida que se acerca a las órdenes, éste habrá de dar más claras muestras

espontáneas del sumo aprecio de este sacramento, sobre todo en la participación

del sacrificio de la misa.

La obediencia ha de ser entendida como derivación de una potestad querida por

Dios y procedente de El, buena y fuerte, para la transmisión de sus enseñanzas y

para la edificación de ia comunidad eclesial. La aceptación clara y práctica de

la comunión eclesial con el obispo se ha de considerar como elemento esencial en

la vida del presbítero diocesano y, por tanto, del que ha optado con seriedad

por el sacerdocio.

• El seminarista debe sentirse libre de toda política partidista para que,

desde su futura misión sacerdotal, no hipoteque el mensaje de la palabra en

favor de ningún grupo concreto, sino que cumpla su misión profética ante

todos. Preparándose para ser pastor de todos, habrá de serlo, de una manera

particular, de los más débiles y de los más pobres.

Sin desconocer las corrientes de opinión existentes en el momento actual -de la

Iglesia, expresé el claro sentir de su magisterio, de tal manera que aquellos

seminaristas que deseen acceder al sacerdocio ministerial han de optar por el

celibato permanente como carisma que tiene su propia entidad y encierra la

posibilidad de una realización humana y cristiana.

La Santísima Virgen María es un Inestimable modelo de identificación para todo

seminarista que hace de Cristo el centro y meta de su vida. Deseo de todo

corazón que la devoción a la Madre de Dios y Madre nuestra sea fomentada y

cuidada prácticamente, más y más, en la vida del seminario mayor.

• El seminarista ha de mantener contacto sincero, personal y frecuente con un

sacerdote experimentado, que oriente y estimule el crecimiento de su vida

teologal, favorezca la armonía, entre ésta y todas las inquietudes humanas y

ayude a interpretar bien los diversos acontecimientos de su mundo interior y

exterior. Así estimo que debe realizarse la dirección espiritual.

• El seminarista debe atender al estudio serio de la teología como a una

ocupación primordial e insustituible en este período de formación.

• El seminarista teólogo debe iniciarse y progresar en una formación

pastoral práctica, bajo la orientación de pastores experimentados. La

dirección del seminario cuidará de que se dé esta iniciación y progreso.—

Cifra.

 

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