Todo fue premeditado para confundir a la opinión pública  :   
 Nota de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias sobre el incidente provocado por seis sacerdotes en Zamora. 
 ABC.    16/11/1973.  Página: 41-42. Páginas: 2. Párrafos: 12. 

TODO FUE PREMEDITADO PARA CONFUNDIR A LA OPINIÓN PUBLICA

Nota de la Dirección General de Instituciones Penitenciarías sobre el incidente, provocado por seis sacerdotes en Zamora

La Dirección General de Institu~ dones Penitenciarias nos remite la siguiente nota:

«El día 6 de noviembre pasado, seis sacerdotes internados en un centro penitenciarlo de Zamora protagonizaron un incidente que ha tenido amplia difusión en la Prensa nacional y extranjera. Como quiera que dicho incidente ha sido manipulado con diversas finalidades nada coincldentes con los hechos, parece conveniente una exposición clarificadora de Ip ocurrido y da la condición y comportamiento de sus protagonistas.

El mencionado día 6 de noviembre y al efectuarse el relevo de los funcionarios, a las nueve de la mañana, fue inspeccionado el dormitorio general ocupado exclusivamente por aquellos, que aparentaban todos, a excepción de uno, que se hallaban durmiendo. Media hora más tarde, el jefe d« Servicios fue avisado de que dichos internos, armados de banquetas de madera y palos, ´estaban destrozando cristales, puertas, ventanas y otros efectos que había en los locales, provocando, también, varios incendios.

El balance total de los desperfectos causados fue de 200,cristales rotos, resultando [destrozados un televigor, tres radiadores de ´calefacción, 15 aparatos sanitarios, dos sillas, tres mesas, dos colchonetas y toda clase de ornamentos de capilla, incluyendo el estuche para el cáliz y el mueble que servía de altar y al que los internos prendieron fuego.

El fin principal que se propusieron aquéllos fue hacer inhabitable el departamento que utilizaban, provocar su traslado fuera de Zamora, atraer la atención exterior J mover a la opinión pública en su favor con engaño.

La cantidad y calidad, y aun la significación de los objetos que fueron destrozados, en un acto que no es posible dejar de calificar de vandálico, más el hecho de qua los seis participantes en el incidente ocupasen en el centro penitenciarlo en que se hallaban un espacio previsto para albergar a no menos de 30 personas, revelan la tendenciosidad de ciertos alegatos contra sa régimen de vida, contra supuestas Incomodidades o estrecheces y contra lo que se ha llamado hiperbólicamente «alta tensión psicológica». En ningún caso fueron sometidos a vejaciones o humillaciones. No r>odría decirse otro tanto de los funcionarlos penitenciarios ni Incluso del capellán mayor que les ha atendido y que sí fueron todos ellos objeto-de burlas y vejaciones por parte de tales sacerdotes.

Entre las facilidades de que venían disfrutando podemos citar, juntamente con la capilla, una. sala de lectura, un aparato de televisión, una biblioteca y un amplio patio, en el que podían practicarse varios deportes, todo lo cual desmiente un vez más presuntas e Insatisfechas necesidades culturales o de esparcimiento Invocadas frecuentemente como motivación de sus constantes protestas.

Es doloroso señalar que auizá lo menos utilizado por ellos fue la capilla puesta a su disposición, atendiendo a lo que cabía razonablemente suponer era su mayor necesidad espiritual, pues se negaron a utilizarla aduciendo que no la necesitaban cara nada.

Es preciso destacar la perfecta coherencia de comportamiento que ha existido entre ellos y que queda claramente reflejada en el expediente de cada uno. En un breve período de tiempo, que nunca va más allá de tres años, han acumulado 29 fajtas consideradas como graves en la Inmensa mayoría de los casos, no bajando nuuca de cuatro por cada uno y contabilizándose ocho faltas, todas graves o muy graves, en uno solo.

Hay que añadir que esa general y eozístante actitud de indisciplina, de rebeldía y de vejación incluso para con los funcionarios más modestos de la penitenciaría de Zamora también es coherente con las sentencias que en su día recayeron sobre aquéllos y que incluyen reiteradamente el delito de subversión social armada y terrorismo e incluso el de atentado y lesiones, en calidad de autores, cómplices o encubridores

Las investigaciones hechas sobre todo lo ocurrido el citado 6 de noviembre conducen a la conclusión de que fue planificado minuciosamente.´ Incluso se había decidido la fecha y la hora en que los incidentes habrían de producirse. Así, el día 3 de noviembre, los sacerdotes Internos remitieron a sus familias la mayor parte del dinero de que disponían. El plan proyectado era conocido no sólo por sus famillares, sino por ciertas agencias de noticias extranjeras.

Nos hallamos, pues, ante un premeditado montaje de artificio, enderezado a atraer y confundir a la opinión pública.»

 

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