Autor: Jiménez, Joaquín. 
 Caso Añoveros. 
 El obispo está sereno     
 
 Informaciones.    05/03/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

EL OBISPO ESTA SERENO.

Por Joaquín JIMÉNEZ BILBAO, 5.

La «retención domiciliaria» de don Antonio Añoveros, obispo de Bilbao, y su

vicario de pastoral, don José Ángel Ubieta, no ha variado. Ambos permanecen

todavía en sus domicilios respectivos —Simón Bolívar, 4, y Hercilla, número 26—,

sin que hasta el momento se hayan producido esas «medidas adecuadas a la

gravedad del caso» que se anunciaban en la nota oficial del Ministerio de

Información.

De estas medidas, la que se consideraba como más probable era, precisa y

concretamente, la salida de monseñor Añoveros de su diócesis, o con carácter

temporal, o incluso de manera definitiva. ¿Cual

será el futuro de monseñor Añoveros? Es. algo que pertenece todavía al secreto

de la negociación diplomática. En medios competentes, sin embargo, se da por

inevitable un desenlace más o menos inmediato del caso.

La alternativa, por tanto, se reduce a saber si monseñor Añoveros tendrá que

abandonar la diócesis, temporal o definitivamente, pero conservando la

titularidad de la misma, o si, por el contrario, se demora algún tiempo esta

salida, con la contrapartida del nombramiento vaticano de un administrador

apostólico «sede plena».

Mientras tanto, mientras se llega a la solución que se ´"considere más

conveniente, feligreses bilbaínos continúan acudiendo hasta la casa- del obispa

Durante el dia de ayer y la mañana de hoy, monseñor Añoveros recibió a cuantos

han acudido a visitarle. Como nota destacada figura la presencia del obispo de

Vitoria, monseñor Peralta. Por su parte, el obispo auxiliar de Pamplona,

monseñor Larrauri, no pudo hacerlo —como tenía previsto— por encontrarse en

Madrid.

Por otra parte, y a través de las oficinas episcopales, se está haciendo llegar

al cardenal-arzobispo de Madrid, presidente de la Conferencia Episcopal,

monseñor Tarancón, y al cardenal Villot, titular de la Secretaria de Estado

Vaticano, millares de telegramas, firmados por párrocos, sacerdotes y fieles:

Igualmente, y también en las dependencias del Obispado de Bilbao, funciona un

servicio de recogida de firmas.

Por lo que se refiere al estado de ánimo de monseñor Añoveros, poco puede

decirse de nuevo. Cada vez que un periodista le dirige la pregunta de rigor —y

los periodistas tenemos, como todos los fieles, las puertas de su casa

permanentemente abiertas—, la respuesta es invariablemente la misma: «No tengo

nada nuevo que decir». Que es tanto como decir: «No tengo nada que añadir a lo

que ya he dicho».

 

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