Información Religiosa. 
 Monseñor Añoveros, en Málaga     
 
   16/03/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

información religiosa.

MONSEÑOR AÑOVEROS, EN MALAGA.

MALAGA, 16. (EUROPA PRESS.)—«No soy turista, pero me moveré en Málaga, tanto por

la costa como por el interior. No he traído coche, pero dispongo aquí de coche»,

manifestó el obispo de Bilbao, monseñor Antonio Añoveros Ataun, poco después de

llegar a la estación de ferrocarriles" de Málaga, hacia las 9,30 de la noche, a

bordo del tren talgo «Virgen del Camino», en cuyo vagón 23, de segunda clase, ha

viajado desde Madrid.

El obispo de Bilbao, que vestía un gabán eclesiástico y se tocaba la cabeza con

un sombrero negro, fue rodeado inmediatamente por los numerosos periodistas que

aguardaban su llegada, A algunos los conocía personalmente de cuando fue obispo

auxiliar de Málaga y les llamó viejos amigos.

Respectó a su estancia en Málaga, el prelado indicó humorísticamente que

permanecería en la Costa del Sol por espacio de siete meses, e inmediatamente se

echó a reír. Después añadió que estaría en Málagá" varios días. «No vengo a

conocer la Málaga nueva—dijo—, porque ya la conozco: vengo todos los años, a

veranear.>>

Posteriormente el obispo manifestó que venia a casa de unos amigos, la familia

Jiménez de la Rubia, que pe see casas en Coin, Málaga también en Rincón de la

Victoría.

Ya fuera de la estación monseñor Añoveros contesta a un informador que él de cía

lo que le interesaba y no decía lo que no le interésaba. Sobre la pregunta que

le gustaba que en ese momentó le hicieran, el obispo de Bilbao respondía

tajantemente: «La misma que a usted no le gustaría que le hiciesen.»

Unos seis minutos despues de su llegada, y tras salud a dos sacerdotes que se e

contraban accidentalmente en la estación, monseñor Añoveros subió a un

coche marca «Simca», matricula Jaén, que le aguardaba. Con el obispo subieron en

el coche dos señoras y el conductor, todos ellos miembros de la familia en cuyo

domicilio se alojará durante su estancia en Malaga. Seguidamente el coche se

adentró las calles de la capital.

 

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