Pastoral de Monseñor Añoveros     
 
 Informaciones.    13/11/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

PASTORAL DE MONSEÑOR AÑOVEROS.

BILBAO, 19. (EUROPA PRESS.)—Bajo el título «Situaciones intraeclesiales y

extraeclesiales», el Secretariado Diocesano de Medios de Comunicación Social de

Bilbao ha facilitado a los medios informativos una pastoral de monseñor Antonio

Añoveros, obispo de Bilbao.

En un primer apartado de esta pastoral se dice que «está escrita desde los

primeros días del mes de septiembre» aunque se demoró su publicación «a la

espera de nuestras gestiones como es dado a conocer en el informe colectivo de

los obispos de San Sebastián, Segovia y Bilbao» y que «se han introducido

algunos detalles sobre los últimos acontecimientos». Precisa también que no se

trata de una pastoral que entre «en el campo denlas estrictas cuestiones

teológicas», sino que la «reflexión no desea rebasar la línea de lo popular, de

lo que preocupa y ocupa al pueblo sencillo».

En un segundo apartado alude a las generalizaciones y politizaciones que se

presentan en la actualidad.

«No pocas veces la excepción se presenta con categoría de principio o norma.»

«Se etiqueta a las personas o grupos por hechos esporádicos con juicios cargados

de temeridad.» Lo que un momento fue rumor, >> a los pocos minutos ha pasado* a

la categoría de noticia que conmueve a la opinión pública, sin que los

responsables se detengan a considerar las graves consecuencias que siguen sus

afirmaciones privadas o públicas».

En cuanto al tema de la politización se pregunta «¿quién habla hoy de justos o

de pecadores de buenos o de eficientes cristianos?»; sin embargo, «para muchos

aun dentro de un clima religioso, los hombres y las comunidades son de derechas

o de izquierdas, de progresistas o de conservadores, de renovadores o de

.inmovilistas. de burgueses o proletarios, de oprimidos,o de opresores, con las

consiguientes derivaciones de carácter político. En este contexto, tos hombres

no se agrupan o dividen por motivos religiosos, sino más bien por ideologías

políticas que pretenden arrastrar, lo eclesial a sus respectivas banderías,».

«A quien pretende mantener vivo el depósito de la fe de la Iglesia se le acusa

fácilmente de anticonciliar o retrógrado. A quien evoluciona con el Concilio,

con el renovador magistério de la Iglesia se le coteja de hombre peligroso, que

pone en entredicho la tradición de la Iglesia. Estos tales deberían, oír la

palabra concreta del Papa: "«No seriamos cristianos fieles si no fuésemos en

continua fase de renovación... El cristiano posee una fortuna, la fe ante la

cual no puede retropeder.»

Se refiere después el prelado a la depreciación de la doctrina del Vaticano II y

otros- documentos del magisterio de la Iglesia. Cita, en este sentido, a la

depreciación que existe por parte, de algunos del magisterio del último Concilio

y del magisterio posterior, sobre todo de las más recientes encíclicas de Pablo-

VI. «Se menosprecian, también los catecismos oficiales publicados por el

Episcopado español.»

Dice también que el pueblo quiere «sacerdotes que a través de su actuación y

presencia nos hagan sentir la de Cristo entre nosotros>>

Sobre ésta presencia de los sacerdotes, representantes de Cristo, afirma que, a

veces, falta la caridad en la presentación del mensaje cristiano, y «en

ocasiones parece que lo que se trata es de hostigar con acritud, más que de

convocar a los creyentes a la revisión». «Es claro que nos debemos integrar con

el pueblo hasta el límite de lo posible», pero esto no significa «imitar a los

seglares en el vestir» «ni alternar en espectáculos, lugares de reunión y

entretenimientos, estilo de conversaciones, epítetos»

Escribe también que no desea que sea verdad lo que se dice popularmente: -

«Vernos sacerdotes ante los sagrarios, menos sacerdotes que rezan, que practican

ejercicios espirituales», aunque precisa que «sacerdocio y compromiso evangélico

es algo consustancial al mismo sacerdocio» y el sacerdote debe ser capaz de

amparar a los que sufren.

Dedica un capítulo monseñor Añoveros a los que se sirven de la Iglesia para sus

fines. En este sentido entre otras cosas escribe: «Padecemos una epidemia: la

pretensión de servirse de la Iglesia gara evidentes finalidades políticas,

humanas y "temporales: La escalada es cada día más "explícita y publicitaria. Se

esfuerzan por tnaniobrar en este sentido misas y funerales, procesiones y

funciones litúrgicas, celebraciones y efemérides de signo mariano o patronazgos

de santos. Unos Se inclinan porque todo lo religioso de carácter público se

confunde en sus circunstancias concretas con exaltaciones políticas...; otros

porque todo lo político sea de] signo que fuere, tenga el respaldo religioso, la

bendición de la Iglesia o el enfeudamiento de la misma.»

«¿Por qué tratar de comprometerla en opciones de política partidista con las

consiguientes derivaciones de parcialidad, atravesando en su noble misión de

independencia, de libertad de madre y maestra de todos, sin acepción de

personas? ¿O es que debe existir una Iglesia de derechas y otra de izquierdas,

una de vencedores v otra de vencidos?» «¡Ay de aquellos que no buscan en la

Iglesia más que el trampolín para defender sus credos políticos, cuando su

proceder no coincide con el de sus opciones personales!» «La Iglesia quiere y

debe ser para todos a fin de salvarlos.»

«Tampoco se puede reducir la Iglesia y las acciones de los cristianos a

solamente meras actividades de culto o agrupaciones de improvisados carismáticos

denunciadores a ultranza, o a grupos cuya predominante finalidad sean acciones

de signo reivindicativo social.. En una palabra, es la persona del hombre la que

hay que salvar es la sociedad humana la que hay que renovar; por eso la Iglesia

sabe muy bien que su misión no es de orden político-social sino religioso, y

dentro de esta entrañable característica exhorta a los cristianos al

cumplimiento de sus deberes temporales guiados por el Evangelio.»

Seguidamente alude el prelado bilbaíno & la fiebre de anónimos que se dirigen a

su persona ó a otras y analiza el sentido del anónimo según e) diccionario Cita

también las diversas formas de violencia que se dan actualmente. «Nuevamente —

dice— se producen brotes de violencia que tan fuertemente nos preocupan, graves

atentados contra el orden público y personal, depreciación anticristiana del

principio de autoridad, ocupaciones de locales de culto y otros lugares,

eclesiásticos que merecen respeto por parte de los creyentes y de toda persona

correcta, reacciones contra la institución de la Iglesia.»

Añade que también le llegan noticias sobre las circunstancias en que se

desenvuelve la vida de algunos detenidos, incluidos los sacerdotes de Zamora, y

se pregunta sí no será la hora de una actitud más benévola en la aplicación de

los indultos. Bajarían muchas heridas abiertas, familias que sufren y presos en

peligro de padecer verdaderas enfermedades psíquicas, opina el prelado.

 

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