Caso Añoveros: comisión permanente del Episcopado. 
 No se vislumbran soluciones fáciles     
 
 Informaciones.    09/03/1974.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

«CASO AÑOVEROS»: COMISIÓN PERMANENTE DEL EPISCOPADO

MADRID, 9. (INFORMACIONES.)

Una espera infructuosa caracterizó durante toda la jornada de ayer la activiad

periodística movilizada en torno al "caso Añoveros". Desde las diez de la mañana

se organise el «céreo» informativo alrededor de la Residencia de Operarías

Parroquiales, sita en el número 230 de la calle de Arturo ´Soria. Allí se reunió

la Comisión Permanente del Episcopado. Inicialmente, la fuerza pública, como

ocurriera el día anterior ante la Nunciatura, intentó mantener a distancia a los

representantes, de la Prensa. Pero la «regla de los quinientos metros», que

prosperó ante la sede del representante diplomático del Papa; quebró ayer cuando

las pesadas puertas metálicas de la residencia de Arturo Soria se abrieron y los

periodistas pudieron «acampan en el amplio jardín que la rodea.

* NOTA DIPLOMÁTICA DEL VATICANO AL GOBIERNO ESPAÑOL

* EL CONSEJO DE MINISTROS DELIBERO SOBRE LAS RELACIONES IGLESÍA-

ESTADO

La primera comprobación fue que el "1.430" amarillo del Obispado de Bilbao se

encontraba aparcado ante el edificio. Luego se supo que monseñor Añoveros había

pernoctado en él. El prelado vasco no se dejaría ver hasta últaha hora de la

tarde, cuando tras saludar en italiano a los informadores —había entre ellos

varios corresponsales extranjeros— posó durante breves momentos para loa

reporteros gráficos.

A la reunión de Arturo Soria asistieron los cuatro cardenales —monseñores

Tarancón, Bueno Monreal, González Martín y Jubany— y los obispos o arzobispos

monseñores Cirarda, Benavent, Argaya, Suquía, Cerviño, González Moralejo,

Dorado, López Ortiz (vicario general castrense), Yanes (secretario de la

Conferencia Episcopal), Roca Cabanellas y el propio Añoveros, que Informó, en

primer Jugar, sobre la situación planteada.

No acudieron a la reunida el arzobispo de Zaragoza, don Pedro Cantero Cuadrado,

y el arzobispo de Valencia. Invitado expresamente por el presidente de la,

Conferencia Episcopal asistió a las deliberaciones el nuncio de Su Santidad,

monseñor Dadaglio, a quien acompañó en la casa su secretario, monseñor Dante

Pasquinelli. El nuncio informó también, en unión de los cardenales Tarancón y

González Martín. Este último fue el primer prelado que abandonó, poco después de

las dos de la tarde, la residencia que había servido de mareo a las tareas de la

Permanente. Los fotógrafos dispararon sus cámaras, pero el primado no hizo la

menor referencia a lo tratado. Sonrió, saludó y tomó el coche que le esperaba.

Había en su rostro síntomas de preocupación.

De "serenidad y preocupación" hablaría inmediatamente después monseñor Yanes a

los periodistas congregados ante la escalerilla que da acceso a la residencia

antes mencionada. "No se vislumbran soluciones fáciles", diría también, aunque

matizó: "Está es una impresión mía."

"Que yo sepa — dijo respondiendo a una pregunta—, no ha habido ningún contacto

de última hora con el Gobierno."

"¿Volverá monseñor Año-veros a Bilbao bajó medidas precautorias?", fue otra

pregunta. Don Elias Yanes replicó: "Tendrán que preguntarle eso a quien dictó

las medidas."

CONSEJO DE MINISTROS Y NOTA DE ROMA

La reunión de los obispos continuó por la tarde También el Gobierno duplicó su

actividad. Por la mañana hubo Consejo de ministro» en El Pardo. Luego habría,

nueva deliberación en la sede de la Presidencia, en Castellana, 3.

Cuando esta reunión vespertina se desarrollaba, llegó a conocimiento de la

Prensa la noticia de que una nota oficial del Consejo para los Asuntos Públicos

de la Iglesia había sido cursada al Gabinete por conducto del embajador de

España ante la Santa Sede. .Según la agencia Efe, el contenido de dicha nota es

desconocido, aunque se presume que hace referencia a la situación creada en

torno al obispo de Bilbao.

La nota informativa sobre la deliberación del Consejo de ministros es muy poco

explícita al contemplar el problema. Se limita a decir que "el Consejo ha

deliberado extensamente sobre la situación presente en lo que se refere a las

relaciones de la Iglesia y el Estado".

A última hora del día se especuló con la posibilidad de un nuevo comunicado del

Gobierno. Esta expectación quedó frustrada. En los medios políticos y

periodísticos de Madrid la atencióçn se orientaba hacia los términos posibles en

que estarían concebidos los diálogos entre Estado e Iglesia para la búsqueda de

un arreglo. Be habla intensamente de «ofertas» y «contraofertas» para salir del

actual «impasse». Entre las opciones en juego se barajan estas: Una declaración

de monseñor Añoveros destinada á amortiguar los efectos de su homilía; un

traslado de diócesis; una gestión episcopal para que el Vaticano otorgue.el

«placet» a los efectos de que el prelado bilbaíno sea procesado. Las dos

primeras hipótesis irían ligadas.

«GUERRA» DE FIRMAS

Mientras las tensiones y las gestiones .para disolverlas se desarrollan, e]

contexto de la situación se caracteriza por una batalla de adhesiones´ La

agencia Cifra ha distribuido una nota de la Hermandad Sacerdotal Española

dirigida al Gobierno. La Hermandad, cuyo presidente es el padre Oltra, hace

público:

«1. Que lamenta la actitud de monseñor Añoveros, quien una.vez, más ha provocado

un grave conflicto con el referido escrito, que estimamos ambiguo, inoportuno y

desorientador para el pueblo –cristiano

2. Que por nuestro entra, fiable amor a la Iglesia y a España nos duele que se

haya creado el conflicto precisamente dentro del Año Santo de la Reconciliación

y en vísperas de la actualización del Concordato entre • la Santa Sede y el

Gobierno español.

3. Que la Hermandad apoya decididamente la enérgica actitud del Gobierno al

servicio de la unidad de España, solapada y alevosamente atacada en el escrito,

astutamente orquestado, como era de suponer, en una campaña internacional

desatada por los enemigos de nuestra patria.»

En contraste abierto con esta posición, la Comisión Nacional de «Justitia et

Pax» ha hecho saber, entré otras cosas, en una nota de Prensa.

«1. Su plena e inequívoca adhesión a la persona y a la actitud de monseñor

Añoveros, obispo de Bilbao;, y de su vicario don José Ángel Ubieta, así como la

forma y el fondo de dicha homilia.

2. Su dolorida y firme disconformidad respecto a las medidas adoratadas por las

autoridades civiles, con grave daño para la independencia pastoral y la legítima

autonomía de 3a Iglesia.»

A última hora de ayer se supo que la Secretaría de Abades y Provinciales de

Cataluña habla facilitado una comunicación sobre el mensaje de adhesión

´dirigido; a través del abad de Montserrat, a monseñor Añoveros.

Por su parte, la H.O.Á.C. diocesana de Madrid ha comunicado al nuncio «su

voluntad decidida de adhesión incondicional a la Iglesia y más concretamente al

gesto cristiano de monseñor Añoveros». La misma organización apostólica ba

enviado una carta al obispo expresándole sentimientos parecídos. Una tercera

carta ha sido remitida al cardenal Tarancón.

La Asociación Católica Nacional de Propagandistas. —A C, N de P.— ha dirigido un

telegrama al cardenal Enrique, y Tarancón en el que expresa «su adhesión

incondicional a la Iglesia y su esperanza de que los actuales problemas se

resuelvan en un clima de justicia, concordia y libertad».

 

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