Don Isidro Martín:. 
 Presencia de los obispos en los organismos políticos del estado: Las circunstancias han cambiado     
 
 Informaciones.    10/04/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

DON ISIDORO MARTIN:

Presencia de los obispos en los organismos políticos del Estado: «Las

circunstancias han cambiado»

MADRID, 10 (Resumen de LOGOS.) — «Las circunstancias históricas han cambiado

notablemente y las soluciones de ayer pueden resultar inadecuadas hoy», dijo el

catedrático don Isidoro Martín en una conferencia sobre «Presencia de la

jerarquía eclesiástica en organismos políticos del ESstado español», en un acto

organizado por el Patronato de la Fundación Universitaria Española.

El conferenciante, al comentar la presencia de miembros de la jerarquía de la

Iglesia en algunos organismos políticos del Estado español ¿firma que ha

suscitado una viva reacción. «Tanto, que la Conferencia, Episcopal Española, en

su reciente documento sobre «La Iglesia y la comunidad política», considerando

que las circunstancias de hoy, tanto en la Iglesia como en la sociedad española,

son muy distintas a las de tiempos anteriores, considera conveniente que se

promuevan las oportunas modificaciones legales, a fin de sustituir la actual

presencia eclesiástica en- órganos políticos y de gobierno por otras fórmulas en

las que queden claramente a salvo los intereses pastorales de la Iglesia y su

fructífera colaboración con el Estado.»

Con el Movimiento Nacional, la ley Constitutiva de las Cortes, de 1942,

establece la representación de la Iglesia en las mismas, punto de partida para

otros casos previstos en la ley de Sucesión de 1947: el Consejo del Reino y el

Consejo de Regencia. La primera de estos leyes se promulga cuando apenas han

transcurrido tres años desde la terminación de la guerra civil, en la que había

ocupado lugar primerísimo el ataque, por una parte, y la defensa, por otra, de

los valores religiosos.

La ley de Sucesión se produce en un momento en que está recientísíma la

preterización de España al término de la segunda guerra mundial, cuando no sólo

fue sometida a un injusto cerco diplomático,

sino que fue privada de la ayuda del Plan Marshall, por decisión del Presidente

Truman, basada en consideraciones de tipo religioso. Mientras tanto, en España

se tenía conciencia, basada en el testimonio de la más alta autoridad en el

mundo, d« que había luchado en defensa de un concepto cristiano de la vida

frente a una concepción materialista. En estas condiciones no puede extrañar

demasiado que el Esstado español, a la hora de estructurar los más importantes

órganos políticos. deseara mantener la tradición de dar, asiento en las Cortes y

en altos organismos consultivos a la jerarquía eclesiástica y de

institucionalizar la audiencia de la opinión de la misma y que, a su vez, la

Iglesia no pusiera reparos a ello

ESI señor Martín Martínez terminó señalando que alas circunstancias históricas

fian cambiado notablemente y las soluciones de ayer pueden resultar inadecuadas

hoy».

 

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