Autor: Martín Descalzo, José Luis. 
   La Santa Sede tendrá siempre en cuenta el parecer del episcopado en la posición de la Iglesia ante la revisión concordataria  :   
 La asamblea ha concluído ya su primera mitad sin demasiadas novedades informativas. 
 ABC.    20/06/1974.  Página: 41-42. Páginas: 2. Párrafos: 15. 

ABC. JUEVES 20 DE JUNIO BE 1974. EDICIÓN DE LA MAÑANA.

PAG. 41.

LA IGLESIA EN EL MUNDO DE HOY.

Así lo aseguraron ayer monseñor Acerbi y monseñor Dadaglo en la información que

ofrecieron a la Conferencia.

LA ASAMBLEA HA CONCLUIDO YA SU PRIMERA MITAD SIN DEMASIADAS INFORMATIVAS

Resumiendo él carácter de la vigésima Asamblea episcopal, monseñor Montero la

definía ayer como >>bien preparada y serena». Y añadía: «Decir serena puede

parecer sinónimo de «aburrida». Creo que no es así en este caso. Podríamos decir

que no es una Asamblea tensa, pero sí intensa». La impresión del obispo auxiliar

de Sevilla era, sin duda, bondadosa y probablemente cierta, pero los periodistas

coincidíamos en reconocer que, hasta el momento, somos testigos de la falta de

tensiones, pero aún no se hizo visible la intensidad.

La jornada de ayer comenzó con la visita a la Asamblea de monseñor Ángel Acerbi,

acompañado del nuncio, monseñor Dadaglio. Sobre este contacto —que duró una,

media hora— se distribuyó a los periodistas una nota oficial medidamente

redactada en la Nunciatura y Que dice textualmente:

Em el curso de 1a sesion de la mañana, el señor nuncio apostólico, acompañado de

monseñor Acerbi, ha hecho una breve visita a la Conferencia Episcopal

Española.

Tras agradecer su presencia en el aula, el cardenal presidente concedió la

palabra a monseñor Dadaglio, quien reiteró la voluntad de la Santa Sede de tener

en cuenta el parecer del Episcopado español en la posición de la Iglesia cára a

la revisión concordataria.

En sus palabras, refiriéndose a las declaraciones publicadas oficialmente al

término de la última venida de monseñor Agestina Casaroli a España, reafirmó el

sincero deseo de negociar por parte de la Santa Sede y su disposición abierta y

comprensiva, en conformidad coa las notas recibidas fiel Episcopado español y

dentro de las fidelidades que impone a la Iglesia, la doctrina conciliar.

Comunicó, asimismo, a los señores obispos que en las últimas conversaciones con

el Gobierno español se ha estudiado el panorama de consunto de las relaciones

Iglesia-Estado, se ha coincidido por ambas partes en que no existen dificultades

insuperables de antemano y en que se dan las condiciones suficientes para una

negociación efectiva.

Por su parte, monseñor Acerbi, tras presentar a la Conferencia su deferente

saludo, afirmó que, en estos días, probablemente él, junto al señor nuncio

apostolico, mantendra contactos con altos funcionarios del Ministerio de Asuntos

Exteriores.

Poco podemos añadir a esta nota oficial. De boca de los obispos era más fácil

conocer —a mediodia— las impresiones personales de quien hablaba que

informaciones sobre el contenido fiel diálogo. Si podemos resumir la, impresión

de los obispos con quienes hablamos diríamos que parecían estar más agradecidos

por la cortesía de la visita que satisfechos de la información. Median el valor

simbólico de este encuentro y subrayan su importancia, cara, sobre todo, a

cuantos desearían ver a la Conferencia Episcopal al margen de tos contactos

Santa Sede-Gobierno. Pero no parecían haber aprendido muchas novedades en la

información recibida. Un obispo se preguntaba sonriendo si los representantes

vaticanos no habían dicho más por amor a la discreción o porgue realmente poco

había que contar sobre las recientes conversaciones Casaroli-Cortina, con lo que

tanto el comunicado final de estas conversaciones como el distribuido hoy a los

periodistas podría esconderlo todo o simplemente podrían no esconder nada. De

hecho, según parece, cuando monseñor Acerbi, al concluir sus breves palabras,

invitó a los obispos a formularle preguntas, no hubo ningún obispo que deseara

intervenir.

EL DEBATE SOBRE LOS PROBLEMAS DE ENSEÑANZA.

Lo más vivo de la jornada fue sin duda el debate —sería más correcto decir

«conversacion» o «diálogo-»—sobre los problemas de enseñanza. Monseñor López

Ortiz expuso durante treinta y cinco minutos los problemas que en este campo se

presentan a la Iglesia de hoy, tanto en lo que se refiere a la enseñanza

religioso de los colegios oficiales, como a la enseñanza general de los colegios

de la Iglesia. El tono de su intervención puede medirse de sus últimas palabras,

en las que el prelado señaló que lamentaba haber presentado más problemas que

soluciones. Esperaba, sin embargo, que éstas aparecieran en el diálogo

posterior.

En este diálogo intervino un amplísimo número de prelados (monseñores Marti,

Casares, Montero, Temiño; Gonzalez Moralejo, Estepa, Añoverós, Gea, Pla, Setién,

Suquia, Delicado, Ubeda, Palensuela, Carles, Arguya, Garcia de Sierra,.,), El

tono de esta cadena de intervenciones fue. más que de debate o de divergencia,

de opiniones, de simple revisión de cómo y con qué matices se presentaban a,

nivel de las diversas diócesis los problemas expuestos por monseñor López Ortiz.

Un resumen de la línea global de estas informaciones señalaría las siguientes

constantes:

—Los obispos comprueban que dentro de las dificultades por tas que atraviesa el

momento educativo del pais, hay también serías dificultades en el campo eclesial

que obstaculizan notablemente la acción de promoción de la fe en un campo

fundamental. Estas dificültades son de muchos tipos. Una buena parte de ellas

viene del vació legal en que prácticamente vive la enseñanza, religiosa en los

centros oficiales desde 1970. La no explicitación ni reglamentación del artículo

136 de la ley de Educación hace que sean muchas, demasiadas, las cosas

inestables en este campo. Falta profesorado en los centros de estudio de

Bachillerato; el que existe se siente infravalorado tanto en lo académico como

en lo económico, y sigue sin acertarse en lo referente a la enseñanza religiosa

en la Universidad. La conclusión es el temor —compartido por todos los obispos,

pues en este carapo apenas hay discrepancias—, de que la educación de la fe en

los centros oficiales quede deteriorada.

— En la que sé refiere a los colegios religiosos, el balance ofrecía su cara y

su cruz. Los obispos escuchaban la preocupación que muchos religiosos sienten

hoy ante las acusaciones que se dirigen & sus colegios presentándoles como

«negocios», cuando la realidad es que en los más dé los casos los colegios son

hoy para las órdenes religiosas más un problema económico que una solución

económica. Junto a esto, los religiosos y religiosas lamentan la

«infravaloración eclesial>> de su tarea. Sobre este puntó, tanto el presidente

de la Asamblea, como el de la Comisión de Ensenanza, monseñores Tarancon y Lopez

Ortiz, pidieron a los representantes de los religiosos en el aula que

transmitieran a, sus representados la estima que el Episcopado siente hacia su

labor, que considera plena y centralmente eclesial. —Junto a los datos negativos

aparecían otros satisfactorios de cara al futuro: se exponían los frutos

positivos del cada vez más vivo contacto entre los religiosos y los padres de

los alumnos de sus colegios, y se percibía una toma de conciencia creciente de

la, necesidad de poner el acento en la educación de la fe dé los alumnos, para

convertir los colegios religiosos no en. un colegio más, sino en verdaderos

focos de formación cristiana.

—Un tercer punto se rosaba frecuentemente en la sesión de ayer: la necesidad de

no pensar que los problemas de educación de la fe se reducen al campo de la

enseñanza. Las catequesis, tanto de niños como de adultos, tanto sacramentales

como sistemáticas, son campos de primera importancia en el cultivo de la fe,

Campos une no se oponen a la acción de enseñanza, sino que la prolongan, y

profundizan.

Mantuvieron un coloquio sobré los problemas de la Iglesia en la Argentina.

Ciudad del Vaticano 19. La vicepresidenta de la República Argentina, María

Estela Martínez de Perón, llegó al Vaticano poco después de las 9,15 para ser

recibida en audiencia «no oficial» por Pablo VI.

La comitiva oficial argentina atravesó Roma escoltada por motoristas, haciendo

su entrada en la Ciudad del Vaticano a través de la Vía Della Conciliazione y

del Arco de las Campanas. Varios centenares de personas congregadas en la plaza

de San Pedro saludaron a la vicepresidente argentina a su paso.

Acompañada del ministro de Bienestar Social, José López Rega; ministro consejero

encargado de Negocios de la Embajada argentina ante la Santa Sede, Osvaldo

Marcial Brama, y el embajador ante el Quirinal, Adolfo Mario-Savino, María

Estela Martínez de Perón, que lucía un vestido negro largo y se tocaba con la

clásica mantilla y peineta española, fue recibida por altos dignatarios

pontificios en el patio de San Dámaso.

La primera dama argentina y su séquito oficial pasaron seguidamente al tercer

piso del palacio apostólico vaticano, donde fueron recibidos por el prefecto de

la Casa Pontificia, monseñor Jacques Martín, quien los acompañó ante la

antecámara del apartamento papal.

Pablo -VI recibió a María Estela Martínez de Perón y sus acompañantes en la

biblioteca privada del Pontífice y mantuvieron un cordial coloquio sobre temas

relativos a los problemas de la Iglesia de la República Argentina, así como

otros más genéricos, como las cuestiones sociales y de la infancia.—Efe.

SEMINARIOS Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN.

La sesión de ayer tuvo como centro la presentación de la ponencia, «Líneas de

reflexión sobre pastoral vocacional». Monseñor Capmany leyó a los obispos un

largo texto, en el que se exponían muy modernamente ideas muy conocidas. La

ponen* cía, más bien abstracta, no trataba de presentar a los obispos propuestas

de decisiones, sino de suscitar una reflexión y un cambio de impresiones sobre

el tema de cómo la comunidad debe suscitar vocaciones, acogerlas, acompañarlas y

formarlas.

También en la, sesión de ayer inició monseñor Cirarda su informe sobre los

problemas presentados en los medios de comunicación. Su primera parte se centró

en la problemática de las emisoras de la Iglesia. Otros temas serán tocados en

tas sesiones de hoy.

Can ello la vigésima Asamblea, ha cumplido su primera mitad. Sin demasiadas -

noticias.—P. MARTIN DESCALZO.

PABLO VI: LA CRUZ ES ALEGRÍA, NO TRISTEZA

Ciudad del Vaticano 19. El punto de apoyo de 3a experiencia cristiana es la

cruz: de ella nace no la tristeza, que es herencia del edonismo pagano, sino la

alegría de las bienaventuranzas que ninguna desdicha exterior y ninguna

depresión interior pueden extenuar ni extinguir. Lo ha recordado hoy el Papa,

durante la audiencia general, hablando de la felicidad de la vida cristiana.

Pablo VI ha destacado la importancia de este argumento sobre todo en nuestra

época, en la que impera el espíritu utilitarista. El Pontífice se ha dirigido

especialmente a los jóvenes que desean gozar inmediatamente de la vida y a

menudo identifican la felicidad coa el goce de las experiencias instintivas,

fáciles, egoístas. También aludió a la «tendencia de cierta pedagogía moderna

que trata de justificar este estilo de vida instintivo, como si fuese el más

lógico y el más feliz: suprimir los deberes, los frenos, los límites, y dar

libertad, expansión, goce a los instintos, a los intereses subjetivos».

Esta es, según algunos pedagogos, !a «fórmula liberadora para el hombre moderno,

la liberación de muchos tabús de la educación tradicional y puritana de tiempos

que ellos consideran ya superados». A propósito de esta teoría el Papa ha

lamentado que hoy retorme triunfante en auge el naturalismo inocentista de los

tiempos pasados, con sus expresiones epicúreas y con sus apologías de la

primacía de la vida edonista, física y pagana, añadiendo:. «¿ Y estaría aquí !a

felicidad? Está claro que la concepción cristiana de la vida se opone netamente,

profundamente a ese género de felicidad. Por ahora, digámoslo todo en una

palabra: el punto de apoyo de la vida cristiana es la cruz. Escándalo y

estupidez es considerada la cruz por el mundo no cristiano, pero para nosotros,

como nos lo enseña San Pablo .desde la primera confrontación de su mensaje con

el mundo circunstante, Cristo, crucificado es potencia de Dios, es sabiduría de

Dios. Aquí está el secreto de la vida.»

Pablo VI ha terminado subrayando que la alegría es un don de la caridad, lo

mismo que la paz, y exhortando a los fieles a vivir en la serenidad y en la

alegría, para rendir testimonio de que la auténtica vida cristiana es vida

feliz.—Efe,

 

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