Más de quinientos grupos de sacerdotes trabajan en la revisión y crítica de los documentos preparados para la Asamblea conjunta  :   
 Aprobada en la plenaria del episcopado de 1969, tiene fijada como fecah posible el próximo otoño. 
 ABC.    07/02/1971.  Página: 29-30. Páginas: 2. Párrafos: 22. 

MAS DE QUINIENTOS GRUPOS DE SACERDOTES TRABAJAN EN LA Y CRITICA DE LOS

DOCUMENTOS PREPARADOS PARA LA ASAMBLEA CONJUNTA.

Aprobada en la plenaria del episcopado de 1969, tiene fijada como fecha posible

e! próximo otoño.

«VA A SER HA DÍCHO MONSEÑOR MORCILLO -- LÁ TAREA FUNDAMENTAL DEL AÑO Y A LA QUE

HABRÁ QUE DAR PRIORIDAD SOBRE OTRAS COSAS»

El próximo día 13 la Comisión Episcopal del Clero se reunirá para tomar el pulso

a la Asamblea conjunta obispos-sacerdotes que actualmente se prepara y cuya

fecha fue fijada en principio para e! próximo septiembre. Aceptada la idea de

esta Asamblea por el Pleno de la Conferencia - Episcopal en diciembre de 1969,

sus trabajos preparatorios han ido desarrollándose a lo largo de todo 1970.

El primer paso fue la realización de la encuesta al clero, cuyos primeros

resultados fueron ofrecidos en estas mismas páginas el 21 de marzo del pasado

año. Esta encuesto, cuya temática y formulación fue aprobada por la Conferencia

Episcopal, fue dejada por la propia Asamblea en manos de cada obispo en cuanto a

la realizacion práctica es la propia diócesis. Gradualménte se fue realizando en

todas las españólas—menos tres—con el permiso y patrocinio de ios respectivos

prelados, La aceptación por parte del clero fas masiva. Presentada sin

obligación de acudir a ella alcanzo una cifra que sociologica y prácticamente

nunca se alcanza: un 89 por 100 de respuestas.

Como es lógico, ni la Comision Epuscopal del Clero ni su Secretariado vieron

nunca en esta encuesta un dogma de fe. Es sabido que los sondeos sociológicos no

tienen Otra funcíón que el ofrecimiento de pistas y caminos, si bien es claro

que ofrecen esta orientacion con mayores garantias de acierto que cualquier otro

tipo de opiníones personales.

En los ultimos dias de agosto pasado la Comision Episcopal del Clero aprobó la

metodologia que se había de seguir es el desarrollo y "organización de la

Asamblea, y metodología fue igualmente aprobada por la Comisión Permanente del

Episcopado.

Ski octubre se ultimó la primera y provisional redacción de les «Documentes-

hipotesis» «que habrían de servir fie base a los trabajos preparatorios de la

Asamblea. En esta página presentantes por aquellas fechas su resumen y

subrayamos hasta qué punto se trataba de materiales de trabajo, para cuyo

mejoramíento y corrección se convocaba a todos les sacerdotes estáñales.

Este trabajo de estudio de les documentos se ha iniciado ya en prácticamente

tofos las diócesis españolas, con los lógicos desniveles de interés. En la

actualidad sen varíos los centenares de grupos sacerdotales constituidos

precisamente para el estudie y revisión de estos documentos.

MOVIMIENTOS BE CONTESTACIÓN A LA ASAMBLEA

A lo largo de 1970 el mayor obstáculo con que la Asamblea había de enfrentarse

era la apatía de no pocos y la desconfianza de los grupos más avanzados «fue

suponían que esta Asamblea estaría de tal manera controlada por la jerarquia que

en ella se vería impedida toda libertad de expresión. Este obstáculo fue

decreciendo lentamente cuando estos grupos percibieron el positivo deseo de

diálogo que, por parte de ios obispos, suponía la Asamblea. Y en muchas

diócesis—a medida que avanzaban los trabajos preparatorios—la indiferencia se

fue convirliendo en deseos de colaboracion.

Ea el último mes los movimientos de «contestación» han adquirido el signo

contrarío y son ahora los grupos más conservadores quienes ven en la Asamblea

una amenaza para la doctrina ortodoxa,

El primer signo de esta contestación fue el documento difundido por un grupa

madrileño denominado «grupo Almudena», y en e1 que participaban algunos

canónigos de Madrid. Ese mismo escrito, refundido, ha sido firmado en estos

ultimes días por los cabildos de Madrid y Alcalá y respaldado por los de

Calahorra, Avila y Jaca.

En el escrito en cuestión habría que distínguir dos partes: la critica ene se

hace al documento sobre la teología del sacerdocio y 1a postura adoptada por los

firmantes ante la Asamblea. La crítica al documento es tan discutible como al

propia documento, aun cuando—en la opinión de quien firma este comentario--

notablemente menos sólida que el propio documento «siie critica. Junto a

insinuaciones válidas, se ofrece ana auténtica caricatura fiel texto criticado

COn la «clásica técnica de crear va maniqueo para luego meterse con él

despiadadamente».

Menos fácilmente comprensible es la postura que los firmantes adoptan ante la

Asamblea: en lugar da aportar sus críticas, como la lógica indica y la propia

Comisión Episcopal desea al abrir las puertas a todo e! que tenga algo que

decir, les firmantes emprenden una batalla contra la Asamblea, situándose fuer»

de ella, negándose a intervenir en sus trabajos con el temor de que «en ella las

decisiones prácticas, y menos aún las doctrinales, hubieran de tomarse por

mayaría de votos, sin la debida atención a! magisterio y autoridad legítimos en

la Iglesia», frase con la que—en su primera parte—descalifican los métodos

usados en los Concilios Ecuménicos y—en su segunda—levantan una gratísima

sospecha contra todo el clero español y su Episcopado, come si ambos

pretendieran negar al magisterío y la autoridad el respeto debido.

Desde tales puntos d« vista es natural que en sus conclusiones pidan que se

suspenda la Asamblea, que consideran «improcedente e ínnecesaria» poniendo así

en tela de juicio esa autoridad legitima de la Conferencia Episcopal que

proyectó y aprobo la celebración.

Esta postura toma caracteres más estridentes en la nota difundida por la

Hermandad Sacerdotal de San Antonio María Claret, que llega a definir !a

asamblea como «de aire democrático y confusion ba bélica, y rechaza «desde sus

mismos origenes 1a proyectada Asamblea conjunta Po inútil y contraproducentes.

Recordemos que los origenes de la Asamblea están el la plenaria del Episcopado

de diciembre de 1969.

OPINAN DIECIOCHO OBISPOS

Que estas tensiones y críticas se produzcan es un fenómeno normal, y puede

resultar saludable siempre que todos los que tengan algo que decir adapten uaa

postura constructiva sin colocarse «fuera» de una Asamblea en la que hay sitio

para todos.

Lo que no parece pueda dudarse es el decidido apoyo episcopal a esta Asamblea,

aun cuando siempre puedan discutirse sus métodos y documentos. Aparte de la

aprobación dada en sesión plenaria se han ido produciendo a lo largo de todo el

pasado aña tal cantidad de textos episcopales de apoyo a la idea de la Asamblea,

que serían necesarias muchas páginas para recogerlas. En la nuestra de anteayer

transcribíamos la opinión de ocho obispos—monseñores González Moralejo,

Echarren, Añoveros, Delicado, Hervás, Montero, García Alonso y Suquía—.

Añadiremos algunos otros textos que aclaren—mejor que ninguna otrá polémica—el

sentido y valor de la reunión conjunta que se prepara:

Monseñor Casimiro Morcillo: «La próxima Asamblea conjunta de obispos y

sacerdotes, que va a culminar en la primavera del 71, nos ofrece en su primera

etapa., a nivel diocesano, una posibilidad, de diálogo muy interesante... Va a

ser ésta te tarea fundamental que llevaremos a cabó el próximo curso y a la que

procuraremos dar prioridad sobre otras.»

Cardenal Enrique Tarancón: «La Asamblea conjunta obispos-sacerdotes me parece el

acontecimiento más importante de la iglesia de España en los últimos treinta

años.»

Monseñor Segundo García de Sierra: «No necesitamos afirmar que la Asamblea

necesita la colaboración activa y fervorosa de todos. Todos han manifestado en

la encuesta (de la que iodos estáis ya informados por el equipo técnico

especialmente preparado para ello), mediante las preguntas que en ella se

formulaban, su pensamiento, su estado de ánimo y su actitud ante los problemas

Que las preguntas suscitaban o descubrían. Por eso no se puede concebir

pasividad en ninguno de los sacerdotes. La Asamblea la hemos de hacer todos.»

Monseñor Poní y Gol: «Antes de acabar dejadme que os invite a una reflexión que

a mi, por lo menos, me llena de esperanza, e ilusión. Elevándonos por encima de

lo que la Asamblea conjunta tiene de hecho concreto o, si Queréis, de anécdota,

yo la percibo como un verdadero acontecimiento de Iglesia en su sentido pleno;

esto es, como algo en lo que tocios y no sólo los obispos nos vamos a interesar,

a comprometer. De hecho va a ser el primer intento en serio, realizado entre

nosotros, a nivel nacional, para entrar en las formas nuevas de la

corresponsabilidad eclesial Que la doctrina del Vaticano 11 ha actualizado.»

Monseñor Miguel Boca: «La importancia de la Asamblea es capital y podría ser

decisiva. Es el momento de vivir todos U corresponsabilidad de trabajar unidos,

de dialogar y de sabernos aceptar. Por esta quiero llamar a vuestra conciencia,

para que ninguno deje de dar su opinión, su esfuerzo y colaboración. Más que

momento de lamentar creo que son momentos de busca; con fe de hombres de Dios

los nuevo caminos del Evangelio.»

Monseñor Llopis Iborra: «Al invitaro para tomar parte activa en una serie d

actividades a pleno individual, zonal, dio cesano, interdiocesano y nacional que

vengan a confluir en la magna y fraterna convención obispos-sacerdotes, lo hago

con la plena conciencia de que sirvo un deber personal mío, un ansia general

vuestra y una ilusión llena de esperanza, de la Iglesia misma, que lo quiere y

lo patrocina.>>

Monseñor Alvarez Lara: «La Asamblea es una empresa difícil, pero que puede ser

constructiva en alto grado, si somos capaces de superar, en lo posible, las

dificultades surgidas en el momento actual: inercia atonía espiritual y

pastoral, pasividad, actitud difusa de derrotismo o "bien de «francotiradores»,

desconfianza en la posibilidaá de soluciones eficaces, desunión entre los

miembros del presbiterio, radicalización d( criterios y posturas Que pueden ir

desde la falta de caridad fraterna hasta la agresividad.»

Monseñor Méndez Asensio: «Cuando Se conoce exactamente la finalidad de It

Asamblea, motivaciones y metodología Queda uno sorprendido y conquistado por la

trascendencia y posibilidades que ofreces

Monseñor Franco Gascón: «Es necesaria estudiar a fondo la problemática sacerdota

«el esfuerzo colectivo para darle una solucion acertada o para ponernos en vías

A conseguirla, y el procedimiento dinámico y técnico de su desarrollo no lo es

menc el espíritu sobrenatural y sacerdotal que debe informar este nuestro

esfuerzo.»

Monseñor Cantero Cuadrado: «£a finalidad de este encuentro y diálogo fie obispe

y sacerdotes es el estudio sereno y realisímo de los problemas actuales del

clero español $ de sus causas, tal y como aparecen de tectados en los resultados

de la encuesta realizada en 60 diócesis españolas, con vi tas a una búsqueda

común, dentro de el clima de oración y reflexión y mediante el auténtico

diálogo, de una solución adecuada de aquellos problemas del clero diocesat que

por su urgencia, generalidad o importancia reclaman la atención de todos Ios

obispos, de todos los sacerdotes y de todo el pueblo de Dios, a nivel diocesano,

inte diocesano y nacional.»

LOS CAMINOS DE LA COLABORACIO

Pienso Que todas estas palabras episcopales son más que suficientes para

tranquilizar a ios intranquilos. No sólo no se estoy preparando un peligro para

la fe, sino que se esíá tratando de buscar un diálogo de rígido por quienes

recibieron la misión. tienen el carísma de mantener esa fe, I Asamblea ni fue

creada como una reuniad de «partido» ni en su desarrollo está en£> cada con

exclusión de nadie que no excluya a sí mismo. Métodos y documentos son

discutibles, pero colocarse fuera de al tan claramente querido por la jerarquía

• parece el mejor camino.—P. Martín DE CALZO.

 

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