Cede la tensión entre el Vaticano y España. 
 Preparativos para la revisión del Concordato  :   
 Punto clave: el nombramiento de obispos. 
 Madrid.    26/01/1970.  Página: 1-16. Páginas: 2. Párrafos: 7. 

Cede la tensión entre el Vaticano y España

BOMA. (Por teléfono, de nuestra corresponsal.)—En el momento de enviar esta

crónica no hay ninguna indicación oficial sobre el desarrollo de las

conversaciones del ministro López Bravo en el Vaticano. Es cierto, si, que el

ministro fue recibido en audencia privada por Paulo VI y que ambos conversaron

durante cuarenta y cinco minutos en la biblioteca pontificia. Se sabe que

después, acompañado del embajador de España ante la Santa Sede, don Antonio

Garrigues, conversó largamente con el secretario d« Estado, cardenal Villot,

primero, y con monseñor Casaron, secretario del Consejo de Asuntos Públicos de

la Iglesia, despues. Por la tarde, el ministro español fue recibido por el

sustituto de la Secretaría de Estado, monseñor Bemelli, con quien se entretuvo

hora y cuarto,

Al anochecer, y durante la recepción que el embajador Garrigues ofreció a la

Misión española venida a Boma para la canonización de la madre 6o-led´ad Torres

Acosta, el ministro López Bravo conversó largamente con monseñor Dadaglio,

nuncio en España, y después con monseñor Gaspar!, secretario de monseñor

Casaroll,

CONCORDATO ANACRÓNICO

No es difícil, sin embargo, entrever el tema central de estos coloquios: la

preparación de las conversaciones para la revisión de un Concordato que la

Iglesia considera anacrónico, sobre todo en lo relativo a las facultades y

privilegios que tradicionalmente el Jefe del Estado español tiene respecto al

nombramiento de obispos. No es difícil entrever tampoco la distinción que se

hace en el Vaticano entre esta cuestión del nombramiento de los obispos, que se

enfoca desde un ángulo pastoral y aquella otra cuestión general de la revisión

de un Concordato enfocado desde un ángulo jurídico. De la solución de la primera

cuestión, el nombramiento de obispos depende en estos momentos la provisión de

un gran número de diócesis españolas vacantes hoy, y también la aceptación por

parte de la Santa´ Sede de otro buen número de dimisiones, que varios obispos

han presentado hace tiempo a la Santa Sede,-y-que el Papa espera aceptar sólo en

el momento en qué el nombramiento "de "un sucesor ´tíb acarree ningún problema

político. Como es sabido, cuando hay una Sede vacante, el Gobierno español

presenta al Vaticano una lista de seis candidatos; de ellos la Santa Sede

selecciona tres, y sobre estos tres el "Gobierno- expresa su preferencia.

Últimamente la Santa Sede ha utilizado preferentemente para el nombramiento de

obispos las posibilidades que el -mismo Concordato ofrece respecto al

nombramiento de obispos auxiliares, evitando así un "placet" político. Se

presume en ambientes vaticano? que el ministro español haya hablado de esta

cuestión, sobre todo con mor señor Casaroli. No se espera, sin enbargo, que se

haya Intentado llegar a un resultado concreto, por entender que las tensiones

que hasta ahora han caracterizado las relaciones entre la Iglesia y el Estado

español no han dejado madurar del todo -las perspectivas de un entendimiento.

CEDE LA TENSIÓN ENTRE El VATICANO Y ESPAÑA

Mejoran las relaciones

Los periódicos italianos han dado un cierto relieve a estos encuentros del

ministro español con las primeras autoridades pontíficias. El católico "Awenire"

insiste en que se trata de visitas de cortesía, aunque "eso no quita que Paulo

VI y el secretario de Estado hayan tenido ocasión de expresar el empeño de la

Santa Sede en favor de la paz y la justicia en un plano internacional y en un

plano nacional para oue se llegue cuanto antes a una más adecuada normalización

de las relaciones entre Iglesia y Estado".

"La marcha dé ios encuentros—dice el vaticanista de "II Messagíero"—no ha debido

ser ray ágil. Las relaciones entre la Iglesia y el Estado de España han estado

últimamente caracterizadas por una tensión... y la misma Iglesia española se

encuentra dividida ¿obre el espinoso problema de sus relaciones con el

Gobierno."

"Las dificultades de las divergencias entre Madrid y el Vaticano—dice el

vaticanista de "La Stampa "—se centran en el nombramiento de obispos, que Madrid

insiste en encuadrar dentro de la religión global del Concordato, y en los

privilegios que la España católica concede, a su vez, a la Santa Sede."

En´ cualquier caso, se entrevé el final de un época de tensión, y en este

sentido, las conversaciones de ayer han servido para que los nuevos

interlocutores de la Santa Sede expongan sus puntos de vista sobre una cuestión

que alcanza horizontes tan amplios de la esfera de influencia, tanto del Estado

como de la Iglesia.

MARÍA ANTONIA ESTEVEZ

 

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