Autor: Estévez, María Antonia. 
 Rueda de Prensa con el ministro de Justicia en Roma. 
 Puede encontrarse una solución distinta a la del Concordato     
 
 Madrid.     Páginas: 1. Párrafos: 14. 

ESPAÑA

Rueda de Prensa con el ministro de Justicia en Roma.

PUEDE ENCONTRARSE UNA SOLUCION DISTINTA A LA DEL CONCORDATO.

Catorce sacerdotes están encarceladas en estos momentos

"Esta mañana he celebrado una reunión en Roma, en la que se ha hablado del

Concordato", manifestó a su llegada a Barajas, procedente de la Ciudad Eterna,

el ministro de Justicia, don Antonio María de Oriol y Urquijo. Ante la pregunta

de un periodista sobre si iba a ser revisado o suprimido, dijo: "Las cosas no

son tan simples. Está en estudio su posible revisión."

Preguntado posteriormente sobre su impresión del Congreso de La Haya, ai que ha

asistido recientemente, manifestó el señor De Oriol y Urquijo que lo más

interesante para España había sido todo cuanto allí se trató sobre toxicomanía,

pues "está relacionado—dijo—con nuestro proyecto de ley de peligrosidad social",

también subrayó la importancia de un informe británico sobre la violencia, tema

de gran actualidad en todo el mundo.

El ministro subrayó asimismo su satisfacción por haber asistido en Roma a la

canonización de San Juan de Avila. "E!—dijo el señor De Oriol a los periodistas—

nos señaló hace ya cuatro siglos cuál es el camino de la reforma eficaz; es

decir, la santidad.

El ministro y la Comisión por él presidida fueron recibidos en el aeropuerto de

Madrid-Barajas por el ministro de Industria, señor López de Letona, el

subsecretario de Hacienda y otras personalidades, Cifra.

>>Lo que interesa es a la iglesia de verdad»

ROMA. (De nuestra corresponsal, por "telex".)- Tres cuartos de hora con ei Papa,

dos horas con el secretario de Estado y con los monseñores Casarolli y Benelli

(encargados, respectivamente, de la Secretaría del Consejo de los Asuntos

Públicos de la Iglesia y sustituto de Secretaría de Estado). Durante todo este

tiempo, el ministro de Justicia español, don Antonio Oriol, ha tenido ocasión de

dialogar con las más altas jerarquías vaticanas a propósito de la cuestión

española.

El tema sugiere una serie de preguntas interesantes, sobre todo en lo que se

refiere a la marcha de las conversaciones previas sobre el Concordato; a la

validez misma de un Concordato que pueda nacer ya superado en este clima

posconciliar que sugiere otro régimen de mutuo respeto e independencia entre la

Iglesia y los Estados civiles; a la participación de la Conferencia Episcopal

Española en la marcha de unas conversaciones que le atañen muy directamente; a

la´ conveniencia de tener en cuenta la opinión de las nuevas generaciones del

clero y de los laicos, que vivirán en su vida religiosa y civil la actuación de

este Concordato que se prepara...

Con todas estas preguntas preparé un cuestionario para el ministro de Justicia,

que respondió a lo largo de una conferencia de Prensa, improvisada ayer tarde

con los corresponsales españoles en Roma, y que les cuento a continuación

añadiendo las preguntas de los demás compañeros:

El ministro declaró que podría encontrarse en el futuro otra solución distinta a

la del Concordato entre dos entidades como el Estado y la Iglesia, aunque toda

relación exige siempre unas normas, y las normas exigen una forma, llámese

Concordato o llámese de otra manera que en cada momento parezca más conveniente.

Las dos potestades tienen zonas delimitadas de actuación, aunque ambas convergen

en el hombre; convergencia que es necesario regular y ordenar de alguna manera.

¿Están superados los Concordatos?

El ministro no cree que la cuestión de si los Concordatos están superados o no

tenga ningún peso en la conciencia española, porque "en el fondo, lo que

interesa es servir a la Iglesia de verdad, y no servirse de la Iglesia para

ningún interés particular, procurar en lo posible imitar a San Juan de Avila y

no perderse en disquisiciones de otro tipo, que muchas veces pueden ser una

forma de eludir los propios compromisos y obligaciones".

Opinión de las nuevas generaciones.

Pregunté al ministro si se había tenido en cuenta de alguna manera la opinión de

las nuevos generaciones del clero y de los laicos, y sobre todo, ia de la

Conferencia Episcopal española, a la hora de redactar este Concordato. El

ministro dijo que la pregunta apuntaba una materia muy debatida hoy, como es la

de hasta qué punto ha de darse una participación a las gentes en general en una

resolución. "No se puede olvidar—dijo— que quienes tienen la responsabilidad en

cada momento de la resolución de los problemas son los Gobiernos por parte de

los Estados. Concretamente, en España están las normas establecidas de contacto

con las Cortes para dar cuenta de los tratados que se han podido elaborar, para

someterlos al acuerdo correspondiente. Pero una encuesta indiscriminada no

parece posible ni razonable."

Participación de la Conferencia Episcopal

En cuanto a la participación de la Conferencia Episcopal española en las

conversaciones sobre el Concordato, el ministro señaló que "se mantiene una

cordialísima relación con la Conferencia Episcopal española y que quienes la

integran manifiestan en esta cuestión cuáles son sus puntos de vista y cuáles

los problemas concretos que pueden interesar, aunque formalmente todo esto no

puede aportar ninguna solución, sino que es producto, de la buena relación que

se procura mantener y que hasta ahora existe ".

Los sacerdotes encarcelados

El ministro insistió en que no existía ninguna tirantez entre el Gobierno y la

Iglesia y que quienes habían hablado de tirantez lo habían utilizado como una

argucia periodística para dar más sensacionalismo a la cuestión. Que cuando

estuvo el ministro de Asuntos Exteriores con el Papa durante la canonización de

Santa Soledad Torres", "el Papa le manifestó su deseo de que, de alguna manera,

el Gobierno llevara a cabo un acto de benevolencia o de clemencia. El Gobierno

accedió a ello inmediatamente e indultó a los siete sacerdotes que se

encontraban en condiciones de poderles aplicar esta medida. Sobre los catorce

restantes no se ha considerado ni oportuno ni conveniente. Primero, porque no ha

habido ninguna solicitud en este sentido, y después, porque no parece lógico ni

oportuno aplicarla a quienes personalmente se negaron a aceptarla, aun cuando no

había nada adoptado en relación con ellos."

El señor Oriol añadió que de los catorce sacerdotes encarcelados en estos

momentos en España, cinco o seis, no recordaba bien, estaban cumpliendo su

condena en casas religiosas, mientras que el resto vivía en la cárcel especial

organizada para cumplir las normas concordatarias.

A una pregunta del director fie la sección de español de Radio Vaticana, acerca

de si la petición de clemencia del Papa al ministro de Asuntos Exteriores se

referia únicamente a los sacerdotes o a otros presos, el señor Oriol dijos en

aquel momento si no recuerdo mal se re-

fería exclusivamente a sacerdotes.

Límite de competencias

Preguntado sobre si el Gobierno, en este clima de distensión, tendría en cuenta

las indicaciones de la Conferencia Episcopal Española a propósito de la Ley de

Bandidaje y terrorismo, el ministro respondió que la Conferencia Episcopal

Española "no había hecho ninguna petición sobre esta ley".

"En primer lugar, porque ella misma sabe que no es su misión hacer ninguna

indicación concreta sobre disposiciones legales que son de la responsabilidad

del Gobierno establecer, aceptar, derogar o sustituir. La Conferencia Episcopal

Española es consciente de su misión y de sus límites y sabe que aquello

corresponde a una actuación política concreta de la que es responsable el

Gobierno."

"Si la Conferencia Episcopal ha hecho alguna indicación en el sentido de que se

pudieran atenuar los efectos de esta ley —dijo—, ésta es una medida de buen

deseo que el Gobierno estaría deseando que correspondiera con la realidad para

que no fuera necesaria su aplicación." Señaló que la ley sólo se había aplicado

en los pocos casos de hechos de carácter destacado y singular.

Matrimonio civil y divorcio

Preguntado sobre la posibílidad de una modificacion dé la ordenación civil1

española en orden a la celebración única al matrimonio civil y del divorcio para

los- españoles no creyentes, aun cuando hubieran sido bautizados, el ministro

respondió: "Lo que sí se estudió es la posibilidad de aplicar nuestra

legislación civil a lo que prevé la ley que regula, la libertad civil en materia

religiosa. En este sentido se dará solución a algunos de esos casos. Pero no se

contempla ninguna modificacion sustancial en la regulación de matrimonio.

Desconozco si en el nuevo Concordato se tratará este tema, aunque supongo que de

alguna manera se referirá a ello." El ministro recordó que basta con que una

pareja declare ante el párroco su falta de fe para que, sin ulteriores y

costosos trámites, pudiera realizar únicamente la celebración de un matrimonio

civil.

Nombramiento de obispos

El señor Oriol se refirió en general a las conversaciones previas para la

negociación del Concordato entre la Santa Sede y el Gobierno español. Dijo que

tenía la impresión de que las conversaciones iban adelantadas y que se estaban

desarrollando con un. gran espíritu de colaboración y eficacia. Que no era

oportuno hablar de fechas y que no había por qué prejuzgar que el Concordato iba

por vía lenta. Que en el último año se habían nombrado 15 nuevos obispos y que;

por tanto, no había, lugar a un, acuerdo previo sobre esta cuestión, a la espera

de la resolución final del Concordato.

María Antonia Estévez

 

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