Autor: Baró Quesada, José. 
 Ayer en el Cerro de los Ángeles. 
 Franco renueva la consagración de España al sagrado corazón de Jesús en el cincuentenario de la inauguración del monumento por el rey Don Alfonso XIII  :   
 Los princípes Don Juan Carlos y Doña Sofía ocuparon una tribuna preferente cerca del altar. 
 ABC.    01/06/1969.  Página: 15-16. Páginas: 2. Párrafos: 11. 

AYER, EN EL CERRO DE LOS ANGELES FRANCO RENUEVA LA CONSAGRACIÓN DE ESPAÑA AL

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN EL CINCUENTENARIO DE LA INAUGURACIÓN DEL MONUMENTO

POR EL REY DON ALFONSO XIII

A la ceremonia, presidida por el Jefe del Estado y su esposa, asistieron

millares de fieles con fervorosa devoción.

LOS PRINCIPES DON JUAN CARLOS Y DOÑA SOFÍA OCUPARON UNA

TRIBUNA

PREFERENTE CERCA DEL ALTAR

Getafe 31. (Crónica de nuestro redactor político.) Ocho fechas, algunas de ellas

estrechamente unidas a los capítulos más trágicos de la Historia de España,,

jalonan este cincuentenario del monumento que se alza en el Cerro de los

Angeles, centro geográfico y espiritual del país. Son, por orden cronológico,

las siguientes:

30 de Junió de 1916. Colocación .de la primera piedra, bendecida por el

entonces obispo de Madrid, don José María Salvador y Barrera. El Rey Don Alfonso

XIII se interesa vivamente por la obra miciada.

© 30 de mayo de 1919, festividad de San Fernando, Rey de España. Inauguración

del monumento, debido al ilustre escultor segoviano Aniceto Marinas, y

consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús por Alfonso XIII. Asisten la

Reina Doña Victoria Eugenia, la Reina Madre Doña María Cristina, la Infanta Doña

Isabel, otros miembros de la Familia Real española y el Gobierno, en pleno, con

su presidente, don Antonio Maura. Bendición a cargo del nuncio. Ha concluido,

hace menos de un año, la primera conflagración mundial. "Gracias, Señor—dice el

Monarca, en nombre de los españoles—, por habernos librado misericordiosamente

de la común desgracia de la guerra, que tantos pueblos ha desangrado; continuad

con nosotros la obra de Vuestra amorosa Providencia."

28 de julio de 1936. Hace diez días que ha comenzado el Alzamiento Nacional en

unas ciudades de España, y en oirás se ha desencadenado la revolución. Un

pelotón de milicianos, mandados por una mujer, "fusila" la estatua del Sagrado

Corazón. La triste "foto" da la vuelta al mundo, 7 de agosto de 1936. Tras

cuatro intentos fallidos, el monumento queda destrocado por una pótente carga de

dinamita.

Con tal motivo, los milicianos organizan una manifestación de júbilo aquí, en

Getafe, y "bautizan" el montículo con el nombre de "Cerro Rojo".

® 6 de noviembre de 1936. La lucha se acerca a Madrid. El general Várela, con

sus legionarios, toma, a punta de bayoneta, el Cerro de los Angeles—precisamente

un primer viernes de mes, día dedicado al Corazón de Jesús—, y ante las ruinas

celebra el capellán castrense de estas bravas fuerzas de choque una misa de

desagramo y de acción de gracias. Los heroicos soldados, bajo el fuego de los

cañones y los fusiles republicanos en retirada, se arrodillan y siguen el Santo

Sacrificio con/movidamente.

18 de julio de 1939. La Victoria, y ¡a Pas. Bendición de la primera piedra del

muevo monumento. Más de ciento cincuenta mil personas acuden al Cerro en

impresionante manifestación de fe.

® 25 de junio de 1965. Inauguración del nuevo monumento—la imagen es también de

Aniceto Marinas—y lectura de la fórmula de consagración, actualizada, de la

nación española al Corazón de Jesús, por Francisco Franco. Asisten la esposa del

Jefe del Estado, el Principe Don Juan Carlos y el Gobierno con su

vicepresidente, teniente general Muñoz Grandes. Bendición del arzobispo de

Madrid, doctor Morcillo.

Paternal telegrama de Pablo VI.

31 de mayo de 1969. Hoy, por la tarde, a las seis, llega, entre aclamaciones,

el Caudillo con su esposa. Suena él Himno Nacional. Franco, recibido por el

cardenal primado y casi todos los miembros del Gobierno, con sil vicepresidente

y el presidente de las Cortes, pasa, revista a una compañía del Regimiento

Inmemorial del Rey. Tras la tribuna, presidencial, los jefes y segundos jefes de

las Casas Militar y Civil y ayudantes de campo. Los Príncipes Don Juan Carlos y

Doña Sofía, que han llegado poco antes entre vivas manifestaciones populares de

simpatía y respeto, asisten, desde oirá tribuna, colocada cerca del altar y de

la, imagen de Nuestra Señora de los Angeles, a la solemne ceremonia. Se sitúan

en sus puestos los ministros, los consejeros del Reino, la Mesa de las Cortes,

los consejeros nacionales, los presidentes de los Tribunales, las altas

autoridades castrenses y eclesiasticas,, las primeras autoridades provinciales y

locales de Madrid, los subsecretarío... Con Don Juan Carlos viene su ayudante de

servicio, capitán de fragata don Alfonso de las Hieras Palacios.

Millares de personas en distintos lugares. Campados grupas ante la ermita y

junto al convento de Madres Carmelitas Descalzas. Las coches se estacionan en

los espacios dispuestos previamente a tal fin.

Presencia vigilante de los servicios de la Cms Roja. Muchas damas con mantilla

y muchas congregaciones y asociaciones religiosas con sus estandartes y sus

emblemas. Extraordinaria animación.

Tarde soleada y calurosa. La inmensa explanada está flanqueada por enseñas

españolas y del Vaticano-.

El clero y los seglares entonan bellos cánticos al Sagrado Corasen. Misa

concelebrada,. Mensaje del Papa, "homilía, del cardenal primado. Y, antes del

ofertorio, la renovación de la consagración de España.

Su Excelencia baja de la tribuna, acompañado de los jefes de sus Casas Militar

y Civil, y subiendo al altar lee de pie, ante la ditrina imagen, la fórmula que

figura en otro lugar de este número. La fórmula tiene su origen en la

consagración de nuestra, Patria a Jesús Sacramentado durante el Congreso

Nacional Eucarístico de Valencia, en noviembre de 1893, siendo Soberana Regente

del Reino Doña María Cristina de Habsburgo, madre de Alfonso XIII.

Sigue el acto religioso, descrito en crónica aparte. El Generalísimo y doña

Carinen Polo de Franco son los primeros en comulgar. Cuando abandonan el Cerro

de los Angeles, con dirección a su residencia

de El Pardo, se redoblan las muestras de adhesión y cariño. Don Juan Carlos y

Doña Sofía reciben nuevos testimonios de afecta al retirarse en su coche hacia

el Palacio de La Zarzuela,. La gran jornada católica ha sido seguida en toda

España a través de la radio y la televisión.—José BARO QUESADA.

"Sagrado Corazón de Jesús, Corazón del Dios-Hombre, Redentor del mundo, Rey de

reyes y Señor de los que dominan.

España, pueblo de tu herencia y de tus predilecciones, se postra hoy reverente

ante este Trono de tus bondades que para Ti se alza en el centro de la

Península. Todas las rasas que la habitan, todas las regiones que la integran

han constituido en la sucesión de los siglos y a través de comunes azares y

mutilas lealtades esta gran Patria española, fuerte y constante en el amor a la

religión y en su adhesión a la Santa Iglesia.

Siguiendo la tradición católica de nuestro pueblo y continuando gozosos la

historia de fe y devoción a Vuestra Divina Persona, confesamos que Vos vinisteis

a la Tierra a establecer el Reíno de Dios en la paz de las ateas redimidas por

vuestra Sangre, y en la dicha de ios pueblos que rijan por vuestra santa Ley;

reconocemos que tenéis por blasón de vuestra Divinidad conceder participación de

vuestro poder a los gobernantes de Jos pueblos, y que de Vos reciben eficacia y

sanción todas las leyes justas, en cuyo cumplimiento estriba el imperio del

orden y de la paz. Vos sois el camino seguro que conduce a la posesión de la

vida eterna; taz inextinguible que alumbra los entendimientos para que conozcan

la verted y el príncipio propulsor de toda vida y de todo legítimo progreso

social, afianzándose en Vos y en el poderío y suavidad de vuestra gracia todas

las virtudes y heroísmos que elevan y hermosean el alma.

Venga, pues, a nosotros vuestro Santísimo Reino, que es Reino de justicia y

amor. Reinad en los corazones de los hombres, en el seno de los hogares, en la

inteligencia de los sabios, en Jas aulas de la ciencia y de las letras y en

nuestras leyes e instituciones patrias.

Gracias, Señor, por habernos distinguido como defensores de tu fe y misioneros

fie tu Evangelio por los confínes del mundo. Que tu Providencia amorosa nos

conserve la integridad de nuestras creencias, la sed amorosa de evangelizacion y

la unidad religiosa de nuestra Patria.

Desde estas alturas que para Vos ha elegido España como símbolo del deseo que la

anima de que presidáis todas nuestras empresas, bendecid al mundo fiel trabajo

para que reine en él la armonia, el bienestar y la paz, con la implantación de

la justicia social y eS triunfo de la caridad entre todos.

Bendecid a los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire, brazos armados de la Patria,

para que en la lealtad de la disciplina y en el valor de sus armas sea siempre

salvaguardia de 1a nación y defensa del Derecho.

Bendecid a todos los españoles que, unídos en la cordialidad de unos mismos

santas amores a la religión y a, la Patria, queremos renovaros la consagración

de nuestra vida, pudiéndoos, como premio de ella, el morir en la seguridad fe

vuestro amor y en el regazo de vuestro Corazón adorable.

 

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