Oración del Jefe del Estado     
 
 ABC.    01/06/1969.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ORACION DEL JEFE DEL ESTADO

"Sagrado Corazón de Jesús, Corazón del Dios-Hombre, Redentor del mundo, Rey de

reyes y Señor de los que dominan.

España, pueblo de tu herencia y de tus predilecciones, se postra hoy reverente

ante este Trono de tas bondades que para Ti se alza en el centro de la

Península. Todas las razas que la. habitan, todas las regiones que la integran

lian constituido en la sucesión de los siglos y a través de comunes azares y

mutuas lealtades esta gran Patria española, fuerte y constante en el amor a la

religión y en su adhesión a la Santa Iglesia.

Siguiendo la tradición católica de nuestro pueblo y continuando gozosos la

historia de fe y devoción a Vuestra Divina Persona, confesamos que Vos vinisteis

a la Tierra a establecer el Reino de Dios en la paz de las almas redimidas por

vuestra Sangre, y en la dicha de los pueblos que rijan por vuestra santa Ley;

reconocemos que tenéis por blasen de vuestra Divinidad conceder participación de

vuestro poder a los gobernantes de los pueblos, y que de Vos reciben eficacia y

sanción todas las leyes justas, en cayo cumplimiento estríba el imperio del

orden y de la paz. Vos sois el camino seguro que conduce a la posesión de la

vida eterna; luz inextinguible que alumbra los entendimientos para que conozcan

la verdad y el principio propulsor de toda vida y de todo legítimo progreso

social, afianzándose en Vos y en el poderío y suavidad de vuestra gracia todas

las virtudes y heroísmos que elevan y hermosean el alma.

Venga, pues, a nosotros vuestro Santísimo Reino, que es Reíno de justicia y

amor. Reinad en los corazones de los hombres, en el seno de los hogares, en la

inteligencia de los sabios, en las aulas de la ciencia y de las letras y en

nuestras leyes e instituciones patrias.

Gracias, Señor, por habernos distinguido como defensores de tu fe y misioneros

de tu Evangelio por los confines del mundo. Que tu Providencia amorosa nos

conserve la integridad de nuestras creencias, la sed amorosa fie evangelizarían

y la unidad religiosa de nuestra Patria.

Desde estas alturas que para Vos ha elegido España como símbolo del deseo que la

anima de que presidáis todas nuestras empresas, bendecid a! mundo del trabajo

para que reine en él la armonía, el bienestar y la paz, con la implantación de

la justicia social y el triunfo de la caridad entre todos.

Bendecid a los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire, brazos armados de la Patria,

para que en la lealtad de la disciplina y en el valer de sus armas sea siempre

salvaguardia de la nación y defensa del Derecho.

Bendecid a todos los españoles que, unidos en la cordialidad de unos mismos

sanios amores a la religión y a la Patria, queremos renovaros la consagracion de

nuestra vida, pidíéndoos, como premio de ella, el morir en la seguridad de

vuestro amor y en el regazo de vuestro Corazón adorable.

 

< Volver