Autor: Pelayo, Antonio. 
 Notas de un observador. 
 Habrá documento     
 
 Ya.    19/12/1975.  Página: 22. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

NOTAS Di UN OBSERVADOR

HABRÁ documento de los obispos sobre el actual momento español. En la mañana del

jueves, monseñor Guarda ha leído y entregado a los prelados tres folios y medio

con un título, "La Iglesia ante eí momento español". El documento comprende un

mini prólogo y los siguientes apartados: Lo que es propio de la Iglesia,

actitudes cristianas, testimonio de la Iglesia, preocupación por la justicia y

mini epílogo. En total, nueve párrafos de sobrio estilo, sin una sola cita, en

donde se le llama al pan-pan y al vino vino. Los obispos estudiarán

concienzudamente el texto, propondrán sus enmiendas y el sábado se hará ´público

este vademécum de principios y preocupaciones básicas, destinado no al Gobierno,

sino a los ciudadanos. Es un ejercicio de fidelidad por parte de la Iglesia a s«

"propia misión y al pueblo al que sirve". Que así se interprete.

COINCIDEN casi todos en que esta Asamblea Plenaria es un modelo de libertad de

expresión, de profundidad en loe debates, de buen clima y de relativa unidad,

salvadas las lógicas-diferencias. La mañana del jueves puede ser un alto

exponente de todo lo que decimos. Se han tocado dos temas calientes, llegados

por correo, en torno a los cuales era previsible tina división de opiniones. En

primer lugar, el presidente no ha escamoteado al pleno dos asuntos planteados

por dos grupos numerosos de sacerdotes; en segundo lagar, la Asamblea se ha

producido con libertad responsable sobre la agenda de trabajos; en tercer lugar,

la fraterna cortesía no limita la valentía franca. Y se ha dicho todo.

En wn momento, especialmente, se fia echado en falta a monseñor *~* Guerra,

Campos, obispo de Cuenca, que tiene habitación reservada en Los Negrales desde

el -primer día y que no ha comparecido todavía. Al abordar el problema de la

retribución económica- del clero, su nombre y opiniones "han sido invocados por

otro obispo para subrayar la responsabilidad de la Conferencia en la, falta de

solución para este agudísimo problema. Hl cardenal Tarancón se ha visto obligado

a intervenir para dejar las cosas en su punto: las conversaciones Iglesia-

Justado para solventar, de una- forma digna, el -problema» se interrumpieron por

decisión unilateral del Ministerio de Justicia, cuando la Conferencia Episcopal

liabía expuesto algunas maífeociones a una posible solución.

EL tema de la amnistía no es,, ciertamente, nuevo en las asambleas plenarias del

Episcopado. Aun siendo una palabra de hondísima raigambre bíblica, su uso—por

razones de coyuntura—no es del gusto episcopal. Sí, por el contrario, lo que

significa. Todavía no se ha adoptado ninguna solución concreta, aun criando en

el debate se han propuesto varias: de continente y de contenido. Si tenemos en

cuenta q«e el Año Santo finaliza antes de dos semanas, el tema urge. Bien

pudiera ser íjue los obispos delegasen en el cardenal presidente o en una

comisión "ad hoc" la presentación de una petieión en este sentido a las altas

magistraturas del Estado. Y una respuesta positiva satisfaría enormemente no

sólo al Episcopado español, sino también a la Santa Sede.

Antonio PELAYO

 

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