La Iglesia en el Mundo de Hoy. 
 El documento Episcopal sobre la reconciliación fue aprobado por setenta votos favorables, sobre un total de ochenta y un votantes     
 
 ABC.    19/04/1975.  Página: 39-40. Páginas: 2. Párrafos: 27. 

ABC. SÁBADO 19 de ABRIL DE 1975. PAG. 39.

EL DOCUMENTO EPISCOPAL S0BRE LA RECONCILIACIÓN FUE APROBADO POR SETENTA VOTOS

FAVORABLES, SOBRE UN TOTAL DE OCHENTA Y UN VOTANTES

El importante texto —que estudia la problemática de la reconciliación en nuestra

vida religiosa y civil— se hará público hoy

£1 documento sobre «La reconciliación en la Iglesia y en la sociedad» es ya

documento oficial del Episcopado Español* tras el escrutinio celebrada al

mediodía del jueves. Los votantes fueron. 81, Los votos afirmativos 70; Los

negativos 11. Asá—con la publicación del documento, que se hará oficialmente

mañana—concluirá un largo camina que lia ocupado, durante casi ños años, los

trabajos de los obispos españoles.

La idea inicial surgió en mayo de 1973, en una reunión de la Comisión

Permanente. Se tomó la decisión de preparar un texto sobre la reconciiiacióii en

la Plena-ria de¡-noviembre" d« 1973, y todo el año 74 se consumió en la

acumulación de materiales y preparación de primeros proyectos. Sólo a fines de

1974 se encarriló definitivamente, tras un tenso debate en la Asamblea plenaria.

DEBATE DE FONDO.—El problema centra] de esta Asamblea era determinar el campo

que tirina cubrir esa palabra «reconciliación». ¿Debía referirse únicamente a la

necesidad de reconciliarse esa el seno de la Iglesia, «itt.c los diversos grupos

ideológicos de la misma, o debería, afrontarse también la reconciliación en el

campo de la sociedad civil" Algunos prelados tenían- la impresión —estaba muy

reciente e] documento de la Comisión social sobre la problemática socioeconómica

de España— de que los obispos ya habían haWado ´suficientemente sobre los

problemas temporales de nuestra Patria. Peco muenos otros estimaban que no podía

hablarse de reconciliación, en un país tenso y dividido en no> poeos aspectos,

sin plantearse también con claridad esa problemática, que condicionaba, en gran

-parte, las mismas tensiones interiores de la Iglesia en España. )La votación

mostró largamente mayoritaria esta segunda tendencia, y se aprobó «1 esquema qwe

tocaba la reconciliación en todos sus aspectos. Para elaborar el texto

definitivo se eligió —también en votación—una Comisión que integraba las

diversas mentalidades y posturas existentes en el seno ¿el Episcopado. Los

elegidos fueron el cardenal González Martín y los obispos González Moraleja,

Setién. Montero y Yanes.

VOTACIONES.—Esta Comisión presentaba un nuevo texto en la plenaria del pasado

marzo y, ´tras un debate y una segunda redacción, el Documento era aprobado en

sustancia por más de dos tercios en todos y cada uno de sus párrafos. Aún se

.estudiaron e Incorporaron, en gran parte, las enmiendas enviadas por escrito

por 30 prelados y el texto definitivo se envía hace unas semanas a los obispos

para su última y definitiva votación por escrito. El resultado, 70 votos

favorables contra 11, era más que suficiente para convertirlo en documento

oficial del Episcopado al superar, con mucho, los dos tercios de votos

necesarios.

RUEDA DE PRENSA DE MONSEÑOR YANES

El documento, que cuenta con unas 8.090 palabras, fue entregado ayer a los

periodistas por monseñor Yanes con embargo hasta las once de la mañana del

sábado.-Será,-pues, mañana cuando ofreceremos su importante texto a nuestros

lectores.

Sí podemos, en cambio, ofrecer ya hoy .la visión del mismo que el secretario del

Episcopado, monseñor Yanes, nos ofreció del mismo.

—¿Se trata —preguntó un periodista-— de un documento teórico o realista?

—Yo diría . que bastante realista. Tal vez no tanto como algunos desearían. Pero

realista, sí se tienen en cuenta las dificultades ane encerraba. Había el riesgo

fle nacer daño al tocar las heridas y el de intentar hacer un documento sobre

reconciliación que no fuera realmente reconciliador. Por eso sé lia. hecho un

documento muy cuidadoso de formas, no agresivo; pero «so no quiere decir que se

quede en las nubes teóricas.

—¿Cómo interpreta usted esos 11 votos contrarios a un documento que quiere ser

reconciliador?

—Yo no lo sé. Habría que preguntárselo a ellos y no sabemos ni quiénes son. En

mi opinión no creo que sean votos contrarios al contenido teológico o pastoral

del documento. Pienso que se trata de obispos que creen menos oportuno o menos

prudencial el modo contó se ha afrontado.

—i£3 documento se plantea metas a corto o largo plazo?

—El documento trata, de ayudar a las conciencias tíe los cristianos para que

lleguen a convencerse de que la reconciliación es parte esencial de la vida

cristiana.

—¿Influirá cíe algún modo en el concordato?

—No creo que tenga nada que ver con él, ni remotamente.

—Este documento se titula´ «carta colectiva» igual que la del Episcopado español

en 1937. ¿Qué relación tiene este documento con aquél?

—Al redactar este documento nosotros hemos tenido la mirada en el presente y aún

más en el futuro. Estudiar parecidos o diferencias con aquel otro texto exigiría

un estudio que no hemos hecho.

—¿No Cree que en un documento sobre la reconciliación hubiera sido deseable la

unanimidad?

—ta unanimidad siempre es deseable, pero no siempre puede conseguirse. Por otro

lado 70 votos favorables sobre £1 se aproxima mucho a la unanimidad moral. Yo

puedo certificar-que este documento de hecho nos ha acercado a los obispos.

Incluso en números, piense que 1a cifra contraria de votos en otros documentos

de este calibre fue mas alta: eran 20 los opuestos al documento ¡sobre «Iglesia

y comunidad política»; ahora los contrarios son 11. lo que es cierto es que este

texto es fruto de un esfuerzo intenso por parte de todos los obispos, incluso de

aquellos que en conciencia han creído que debían votar en contra.

—Sedentemente algún grupo político español ha publicado otro documento sobre la

reconciliación. ¿No haa temido los obispos usar la misma palabra?

—La palabra, reconciliación la hemos usado los obispos muchas veces. El hecho de

que la usau otras personas con sentido diferente al nuestro no impide que esa

palabra, siga siendo radicalmente una palabra cristiana e incluso bíblica. No

veo la razon de que debiéramos renunciar a un término evangélico por «1 hecho de

que otros lo puedan deformar.

—¿Qué piensa de la publicación anticipada ´de este texto por algunos medios

informativos?

—Sólo puedo decir que me parece muy mal.

—¿Qué efectos puede producir en le sociedad española?

—Esperantos que pueda, ayudar a avanzar hacia una reconciliación. Eso siempre

que se lea con el mismo espíritu con que ha sido escrito.

—¿Se ha enviado el documento a las autoridades eivHes con alguna antelación?

—So lia «aviado, hace unas horas como gesto de cortesía. Aunque no sabría decir

a qué autorízales se lía enviado,

Así concluía la rueda de Prensa que Presentabá un documento importan!» para

nuestra, vida religiosa y civil. Mañana podrán tragar.y conocer su testo

nuestros lectores; Nosotros podríamos anticipar como juicio primera que se trata

de una "voz serena y profunda, pacífica y pacificadora.—P. MARTIN DESCALZO.

 

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