Moñseñor Briva:. 
 Se hacen críticas indignas e indignantes contra la Conferencia Episcopal     
 
 Informaciones.    21/03/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Monseñor Briva: «Se hacen críticas indignas e indignantes contra la Conferencia

Episcopal»

ASTORGA, 21. (CIFRA.)— «Es urgente dejar de generalizar y dramatizar el fenómeno

de la división.

Porque hacerlo seria una injustificada acusación a la mayoría de sacerdotes y

fieles que, si bien son presa de una notable confusión y desconcierto, no

militan en ningún extremismo», afirma moseñor Antonio Briva Mirabent, obispo de

Astorga, en una exhortación pastoral sobre el Año Santo, que publica el último

boletín oficial de la diócesis.

Según monseñor Briva, «las fuertes tensiones provocadas en el seno de la Iglesia

en el período posconci1iar, en el cual nos encontramos, han remitido en grado

considerable, pero no han desaparecido.

Se recruceden con relativa facilidad ante acontecimientos eclesiásticos o

profanos. Su fruto es la desunión, la contraposición y no raras veces la

enemistad en ios miembros del mismo pueblo de Dios».

«Estamos convencí do s —añade— de que la reconciliación intraeclesiástica ha de

venir por la vía de la humildad, de la caridad fraterna y de la fidelidad

inquebrantable a Cristo, a la Iglesia y a la misión de este nuevo pueblo de

Dios.»

Respecto a las causas de muchas divisiones intraeclesiales, el obispo de Astorga

afirma que «tienen su raíz jen una tierra que no es eclesial, manifestación, por

otra parte, del dinamismo desbordante de la doctrina cristiana y católica, la

cual tiende a vivificar toda la vida social. La autonomía de las realidades

temporales, incluyendo en ellas las sociales, económicas, políticas y

culturales..., no preconiza la asepsia religiosa de las mismas. Y a medida que

estas realidades se acercan más a lo humano se intensifica el rechazo de esta

asepsia. Se comprende, por consiguiente, que el cristianismo seglar, y aun los

mismos pastores, presten continua atención a la información evangélica de las

realidades temporales». Pero ello, agrega monseñor Briva, «no ha- de significar

un germen de división eclesial, sino un objeto de atención y de empeño del

crecimineto del reino de Dios».

CRITICAS INDIGNAS E INDIGNANTES

«Es urgente —dice más adelante— el fomento o la recuperación del respeto y la

confianza, debidas a la Conferencia Episcopal Española. De los frentes más

opuestos entre sí surgen ráfagas de críticas indignas e indignantes.»

Junto a estos aspectos, la exhortación pastoral del obispo de Astorga alude a la

necesidad de «orar, pensar y decidir», pese a la vida de hoy, «agitada y

atareada». «A nuestro alrededor —añade— vemos a muchos de nuestros hermanos como

hombres rotos, desarticulados. Muchas veces pasamos de largo ante este hermano,

sin mirarlo, acaso despreciándolo, quizá. sin percibir el verdadero grado de su

trágica situación.

Quién sabe si porque muchas veces nuestra situación es muy semejante a la suya,

ni siquiera captamos la hondura de su indigencia.»

Monseñor Briva hace, una referencia a la «creciente disminución de las prácticas

religiosas, la progresiva pérdida de la moral pública y del sentido moral

personal».

«Adivinamos —afirma— a través de múltiples signos un menor sentido, de adoración

a Dios, de dependencia de El, de recurso a su providencia, de oración reposada,

sosegada, dialogante, filial, amistosa, tanto en el terreno de la persona como

en el de las comunidades.»

 

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