Información Religiosa. 
 Monseñor Iniesta informa sobre la última Asamblea Plenaria     
 
 Informaciones.    12/12/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 22. 

INFORMACIÓN RELIGIOSA MONSEÑOR INIESTA INFORMA SOBRE LA ULTIMA ASAMBLEA PLENARIA

MADRID, 12. (EUROPA PRESS.)—EL pasado domingo, el obispo auxiliar de Madrid,

monseñor Iniesta, celebró una reunión durante hora y media en la parroquia de

Nuestra Señora de Moratalaz a fin de informar a los sacerdotes y fieles de su

vicaría territorial sobre los trabajos de la última asamblea plenaria del

Episcopado Español, a la que asistía por ves primera.

Monseñor Iniesta comenzó advirtiendo que estaba allí como pastor y no como

político, y que informaba porque estos temas afectaban a´ todos los cristianos..

Hizo una exposición de todos los temas tratados por la Conferencia Episcopal por

orden cronológico, empezando por la ponencia sobre las vocaciones al sacerdocio.

Entre las novedades >:e esta ponencia, que fue aprobada, destaca que algunos

obispos se quejaban de que acentuaba poco el aspecto apostólico del sacerdote,

asi como en su papel litúrgico en detrimento de la dimensión profética y

misionera.

La aprobación de los Estatutos de la comisión «lustitia et Pax», dijo fue muy

debatida, pero era necesario dotarla de autonomía para que trabajase con

autoridad sobre problemas concretos. El documento sobre apostolado seglar fue

muy bien acogido y estaba preparado con detenimiento.

IGLESIA-ESTADO

El tema que más acaparó la atención de monseñor Iniesta y luego en el diálogo

del público asistente, fue el documento sobre relaciones Iglesia y comunidad

política. El obispo manifestó que al ser presentado en el aula episcopal, un

abispo señaló que el documento no tenía por qué convertirse necesariamente en

una declaración del Episcopado, dado que era un documento de estudio y se

presentaba con poca antelación.

Uno de los obispos, señaló monseñor Iniesta, objetó que el documento presentado

faltaba al Reglamento por no haber sido entregado a todos los obispos un mes

antes, sino el mismo día que comenzó la asamblea plenaria; otra objeción fue que

el documento no estaba elaborado por los tres obispos de la comisión encargados

sino por peritos. Entonces intervino el presidente de la Conferencia, cardenal

Enrique y Tarancón, para aclarar que antes íe ser nombrad* esta comisión de tres

arzobispos (el de Grado, Oviedo ;r Barcelona) ´hubo otra comisión encargada >le

su preparación, en la que figuraban ¡os arzobispos de Toledo, Barcelona y

Oviedo. Como esta comisión no logró dar forma al documento, hubo de nombrarse

"otra comisión de emergencia con los arzobispos López .Ortiz, Jubany y Díaz

Marchan. Estos prelados disponían sólo de un mes y encargaron la elaboración del

documento a unos peritos. La escasz de tiempo hizo que la comisión no pudiera

entregar ei documento con la suficiente antelación a todos ios obispos. En

cuanto a la objeción de que trabajasen en ei documento una serie de peritos en

lugar de los obispos encargados, adujeron que el Reglamento no decía nada en

contra, y que ellos reconocían la paternidad del mismo.

Monseñor Iniesta precisó que aunque había acuerdo sobre el fondo del

anteproyecto de relaciones iglesia-Estado, se le objetaba que estaba poco

elaborado todavía. («Los españoles —dijo el obispo auxiliar de Madrid— llevamos

la improvisación a todos los niveles».) En el debate general no se. decidió nada

en concreto; por lo que el presidente de la Conferencia preguntó si esta

Asamblea deseaba o no una declaración o preferiría postergarlo. En votación

secreta se decidió, por 50 votos contra 19,- que la Asamblea deseaba esta

declaración.

Así las cosas, al día siguiente, jueves, se eligió una Comisión de siete

obispos, encargados de elaborar otro documento.

Un tema del que no se informó en las ruedas de Prensa de la XVII Asamblea

plenaria y al que aludió monseñor Iniesta, fue la presentación ´de unos «temas

de reflexión pastoral» para que los .obispos los fueran estudiando con tiempo,

con vistas a otras Asambleas, evitando así la precipitación.

SUBVENCIONES A LOS SEMINARIOS

El asunto de los Seminarios Menores surgió ante el cambio de personalidad de

algunos Seminarios Menores que, según algunos —siguió monseñor Iniesta—, se han

convertido en colegios normales, por lo cual el Estado desea suprimir las

subvenciones. El cardenal Bueno Monréal defendió que esto no era exacto y que

tales centros seguían siendo Seminarios Menores, También se trató de los

Seminarios Mayores, pues hay quien sostiene que han sido cerrados, pero lo que

ocdrre —dijo— es que algunos han agrupado a sus alumnos, cambiando, en

consecuencia, de lugar.

Informó luego de los objetores de conciencia que deseaban hacer un ayuno en la

casa del Pinar donde se celebraba la Asamblea plenaria hasta que ésta terminase

sus trabajos. Pedían que los obispos se ocupasen de esta cuestion.

Cuanóe 3a «Comisión de los Siete» presentó el documento Iglesia-Estado a la

Asamblea, míos pedían Que el documento contribuyese a dar unidad al episcopado

para evitar la impresión de división que algunos tienen; otros objetaban que el

presente documento tenía menos «garra» que el primitivo. Un obispo precisó:

«Estoy asustado de que nos enfrentemos con el texto el viernes por la tarde.»

Otras opiniones eran que el documento debía salir en esta Asamblea plenaria.

ASAMBLEA CONJUNTA

La proyección de la Asamblea Conjunta de Obispos

Sacerdotes, siguió monseñor Iniesta, estuvo presente en los debates y al

preparar el mencionado documento. En principio el documento debía recoger

ciertos puntos de la Conjunta, pero limados, «domesticados» —añadió el prelado—.

Por eso, la «comisión de los siete» empleó como táctica no incluir citas

textuales de dicha Asamblea Conjunta, pero aplicando, sin embargo, su línea de

pensamiento. A esto, algunos obispos contestaron que no había motivos para

avergonzarse de la Conjunta; pero otros ponentes dijeron que no valía la pena

dar lugar a divisiones entre los obispos y era mejor no citar en el documento a

la Asamblea Conjunta. Comprobado que no había unanimidad tampoco sobre este

texto, se aprobó en votación seguir el procedimiento ya conocido de hacer las

votaciones por correo. Si se aprueba, la declaración será enviada a la Santa

Sede para hacerla pública posteriormente.

Terminada la intervención de monseñor Iniesta, que duró tres cuartos de hora,

comenzó un pequeño diálogo con los asistentes.

A la primera pregunta, monseñor Iniesta contestó que únicamente el cardenal

Arriba y Castro comunicó su ausencia de la asamblea y que tenía motivos para

decir que ´la Conferencia Episcopal no envió ninguna indicación a monseñor

Guerra Campos para que no asistiera a la reunión plenaria. También dijo que

algún obispo hizo gestiones para invitarle a asistir.

«LOS ESPAÑOLES LLEVAMOS LA IMPROVISACIÓN ATODOS LOS NIVELES»

Otro de los presentes insistió sobre el mismo tema pidiendo explicaciones de por

qué se le había privado del voto. Monseñor Iniesta respondió que asi como hay

aspectos del reglamento que no ofrecen´ dudas para interpretarlo, hay otros

menos claros; 3! caso concreto del voto de monseñor Guerra Campos es mu;

complejo; pero la Conferencia, sin embargo, no le negó el derecho al voto porque

dicho obispo no se presentó.

A la pregunta de por qué la Asamblea del Episcopado dijo al principio que habría

declaración episcopal sobre Iglesia-Estado, y luego no la hubo, monseñor Iniesta

manifestó que este problema preocupo a los obispos y que se planteó, pero que;

de todas formas, hay esperanzas de que el documento salga todavía.

VALORACIÓN

Finalmente, el obispo hizo una valoración de la XVII Asamblea Plenaria del

Episcopa d o Español, subrayando:

1- Que la Conferencia Episcopal es una experiencia privilegiada de Iglesia por

el espíritu de caridad que allí reinaba.

2-Que desde el punto de vista pastoral, la asamblea valia la pena sólo por el

documentó de apostolado seglar que aprobó, puesto que su línea es muy

posconciliar.

3-Que tenía la esperanza de que el documento sobre ias relaciones entre

la Iglesia y el Estado fuese muy importante, como también lo era el que las

provincias eclesiásticas estudiasen la administración colectiva de la

absolución.

4-La metodología de la asamblea plenaria ha mejorado, ´ pero con otro

método de trabajo, la declaración Iglesia-Estado sería ya un hecho.

Debería estar todo más preparado para ganar en rapidez.

12 de diciembre de 1972

 

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