Autor: Martín Descalzo, José Luis. 
   La Conferencia Episcopal decidió por más de dos tercios de votos que se publique una declaración sobre Iglesia y Comunidad Política  :   
 Un grupo de diez cristianos prosigue el ayuno total de ayuda a la asamblea, iniciado el domingo. 
 ABC.    01/12/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

ABC. VIERNES 1 DE DICIEMBRE DE 1972. EDICIÓN DE LA IGLESIA EN EL

MUNDO DE HOY

LA CONFERENCIA EPISCOPAL DECIDIÓ POR MAS DE DOS TERCIOS DE VOTOS QUE SE PUBLIQUE

UNA DECLARACIÓN SOBRE IGLESIA Y COMUNIDAD POLÍTICA

Para la elaboración final de su texto se eligió una Comisión —homogénea y

progresiva—, compuesta por siete prelados

UN GRUPO DE DIEZ CRISTIANOS PROSIGUE EL AYUNO TOTAL DE AYUDA A LA ASAMBLEA,

INICIADO EL DOMINGO

La Asamblea de la Conferencia Episcopal ha llegado a su hora de máxima

intensidad. Los grandes temas están sobre el tablero y se trabaja en inacabables

sesiones generales y de grupos. La jornada de ayer, jueves, vivió un momento

importante: la votación que dio el pase al anteproyecto de documento sobre

relaciones Iglesia-comunidad política, así como la decisión de que este

documento sea, no un texto prívado, sino una pública.

Estos puntos estaban en realidad, hasta ayer, en el tejado. La misma Comisión

permanente se había abstenido —en vísperas de la Asamblea— de tomar decisiones

en este punto, dejando al Pleno la palabra decisiva. Y había el gran obstáculo

de la prisa. Entregado el documento en la noche del miércoles, algunos prelados

desencadenaron una dura crítica al procedimiento, estimando que decisión de

tanta importancia no podía elaborarse tan rápidamente. Veinte prelados

intervinieron en este debate: algunos para opinar que el documento debía ser

menos genérico y no partir de la doctrina para aterrizar en algunas

conclusiones, sino subir desde los problemas concretos de España a las tomas de

postura ideológicas; , otros para señalar que el documento era incompleto y que

más bien debía titularse anteproyecto sobre «algunos» problemas en las

relaciones Iglesia-comunidad política; varios para subrayar la necesidad de

tomar posturas concretas ya en esta Asamblea, sin más dilaciones que difundirían

en la comunidad una sensación de que los obispos dejan perpetuamente los grandes

problemas «ad calendas graecas».

1» votación que siguió al debate clarificó definitivamente la cuestión. Alguien

ha dado la cifra de 50 votos favorables, 19 contrarios. En todo caso el

resultado superó ampliamente los dos tercios favorables.

Esta votación no era, como es lógico, definitiva. En ella sólo se decidía

elaborar y publicar una declaración sobre la base del documento distribuido.

Pero sobre este texto, con lo a-portado en los estudios por grupos y en el

debate de ayer, debería trabajar una comisión especial, que volvería a presentar

el texto (normalmente hoy viernes) para que la Asamblea valore si está

suficientemente maduro para votarlo y publicarlo dentro de esta misma Asamblea.

La respuesta afirmativa parece la más probable.

Se eligió también ayer la Comisión qué habrá de reelaborar este texto y el

resultado de la votación ofreció un grupo bastante homogéneo y progresivo. La

constituyen los arzobispos de Valladolid y Oviedo (Romero Menjibar y Díaz

Merchán), los obispos residenciales de Huelva, Córdoba y Astorga (González

Moralejo, Cirarda y Briva) y los auxiliares de Sevilla y Oviedo (Montero y

Yanes).

Parece conveniente puntualizar que ésta es la primera Comisión elegida por el

Pleno en esta Asamblea.

La noticia que recogíamos ayer de la agencia Cifra, según la cual el Pleno

habría elegido una Comisión para dialogar con los participantes en la Asamblea

de Zaragoza, no parece exacta. Es posible que fuera nombrada por la permanente o

que esa tarea se encargara, a algunos obispos sin un carácter expreso de

comisión. Pero ayer muchos miembros de la Conferencia nada sabían de tal

comisión, aun cuando todos compartían el deseo de dialogar con todos los

sacerdotes españoles.

Mientras la Comisión elegida trabaja, el Pleno ha proseguido su trabajo. En la

jornada de ayer la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar presentó una nueva

redacción de su documento, revisado a la luz de los debates del martes y

miércoles. Según parece, ayer se celebraron ya varias votaciones en las que los

obispos podían aún votar «iuxta modum» (con enmiendas), que serán revisadas

antes de concluir el texto definitivo.

También han pasado al aula otros temas de trámite en la agenda de la Conferencia

y se ha escuchado el informe que, sobre la Universidad de Salamanca, Universidad

del Episcopado español, ha presentado su rector magnífico, padre Fernando

Sebastián.

Un gesto significativo cerró la sesión de ayer: los obispos se trasladaron

(«corporativamente», dice el comunicado oficial) a la Nunciatura Apostólica

«atendiendo a una invitación del señor nuncio de Su Santidad y en expresión de

su devoción al vicario de Cristo y de fraterna comunión con el mismo». El

especial énfasis que el comunicado pone en estas palabras parece que puede

interpretarse como una respuesta a determinadas campañas que desearían presentar

como separados o discrepantes al Episcopado español y la Nunciatura o la

Secretaría de Estado.

En los contornos de la Asamblea podemos señalar que el grupo de diez cristianos

que en la noche del domingo comenzó un ayuno total (únicamente beben agua) como

ayuda espiritual a la Conferencia y como recuerdo de la necesidad de que la

Iglesia se comprometa al servicio de la paz y del problema, de los objetores de

conciencia en particular, prosigue serena y normalmente en su decisión, sin

interferencia ninguna a la Conferencia. Por el contrario: varios obispos han

acudido a visitarles y han mantenido con ellos diálogos sobre el problema que

les preocupa y sobre la manera en que los obispos podrían aplicar en España las

ideas que tan claramente expresó el pasado Sínodo de Obispos en este punto.

Hoy y mañana serán, así, los días decisivos en los trabajos de esta XVII

Asamblea, que prosigue, dentro de las normales tensiones de toda discusión, en

el clima sereno con que se inició.—J. I». MARTIN DESCALZO.

 

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