Autor: Jiménez, Joaquín. 
 Información Religiosa. Monseñor Suquía (Málaga), en radio Vaticano:. 
 Se dan entre nosotros las más diversas y aún contradictorias posiciones     
 
 Informaciones.    27/01/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

INFORMACIÓN RELIGIOSA

MONSEÑOR SUQUIA (MALAGA), EN RADIO VATICANO:

"Se dan entre nosotros LAS MAS DIVERSAS Y AUN contradictorias posiciones

Por Joaquín JIMÉNEZ

CIUDAD DEL VATICANO, 27.—«.Tan peligroso y absurdo sería mecerse blandamente en

el terreno de los puros principios, sin descender con valentía a la arena de sus

aplicaciones concretas, hoy y aquí, en la España de 1973, como precipitarse

desde el primer momento de la lectura del documento sobre algunos problemas

concretos sin antes haber profundizado con la debida insistencia en la doctrina

y en los principios orientadores que se recogen en esta declaración, manifestó

anoche ante los micrófonos de Radio Vaticano el obispo de Málaga, don Ángel

Suquía Goicoechea.

•Las palabras de monseñor Suquía corresponden a una larga e interesante

entrevista difundida, a las diez y media de la noche de ayer, por la emisora

vaticana. El prelado español, en el transcurso de su intervención, presentó la

declaración de la Conferencia Episcopal Española sobre «La Iglesia y la

comunidad política», difundida días pasados. También ayer, y en su emisión de

sobremesa, el diario hablado de Radio Vaticano estuvo dedicado, en su mayor

parte, al documento de los obispos españoles, del que ofreció un amplio

extracto.

Al comienzo de la entrevista, el obispo malagueño puso de relieve que «en

nuestro país se han dado en estos últimos años unos ´procesos de -evolución

social, que inciden en la vida religiosa del pueblo español, que afectan también

a la comunidad política y, por supuesto, a las relaciones entre ambas. Sobre

todos esws puntos —agregó monseñor Suquía— se han dado, y continúan dándose

entre nosotros, las más diversas y aun contradictorias posiciones. En tales

circunstancias, los obispos españoles necesariamente tenían que hablar».

Interrogado sobre las posibles pretensiones que hubieran podido animar a los

obispos españoles, a la hora de elaborar el documento, monseñor Suquía

manifestó: «Creo que el Episcopado español no ha pretendido con esta declaración

otra cosa que encontrar el modo mejor de dar testimonio de Jesucristo y orientar

al pueblo cristiano en conformidad con el Evangelio. Y orientar sobre una

materia delicada e importante: sobre la misión de la Iglesia en el mundo y,

consiguientemente, sobre las relaciones éntrela Iglesia y el Estado.»

RECOMENDACIONES

Entre las afirmaciones pronunciadas por él obispo de Málaga, podríamos

entresacar las siguientes:

* El Episcopado español, con esta declaración, no ha hecho otra cosa que

«ampliar y actualizar algunas de las enseñanzas sobre esta misma materia,

contenidas en sus documentos de junio y julio de 1956, sobre «La Iglesia y el

orden temporal»; de julio de 1968, sobre «Algunos principios cristianos

relativos al sindicalismo», y de junio de 1970, sobre «La Iglesia y los

pobres»..

* «La lectura de la declaración conducirá a resultados tanto más

satisfactorios cuanto más estrechamente se la relacione con otros documentos de

la Conferencia Episcopal Española sobre la materia, comprobando lo que hay de

necesaria continuidad, en esta enseñanza y taníSién de legítima y necesaria

evolución en la misma.»

•* IS1 valor más importante y capital del documento radica en su misma

totalidad. No se pueden destacar un aspecto o algunos aspectos de la declaración

y descuidar otros; acentuar aquello que coincide con las posiciones propias y

disimular aquello que las corrige, completa y contradice.»

•* «Tan Importante me parece fijarse en que la Iglesia y-el orden temporal son y

deben aparecer claramente distintos como señalar la incidencia profunda de ambos

en, el bien de un mismo hombre y de una misma sociedad, y, en consecuencia, la

necesidad de una sana y eficaz colaboración entre la Iglesia y la comunidad

política, habida cuenta, siempre, de las circunstancias de cada tiempo y lugar.»

^ «Me parece que lo fundamental para quienes se acercan a la lectura de este

documento es que lo lean con el mismo espíritu con que lo hemos escrito los

obispos. Es decir: sin otra voluntad que la de encontrar el modo mejor de dar

testimonio de Cristo y de orientarse, de acuerdo con «1 Evangelio y la enseñanza

de la Iglesia, en este campo, tan actual y complejo, de las relaciones entre la

Iglesia y la comunidad política.»

•* «Habría que recome», dar también que ninguno se precipitara en juzgar e

interpretar él documento, sin que antes hubieran precedido el estudio y la

reflexión, debidos.»

* - «Si el magisterio de los obispos en tanto es valido en cuanto es coincidenté

con el magisterio de todo el Colegio episcopal, con su cabeza el Papa la «regla

de oro» para leer e interpretar rectamente el documento en cuestión sería

relacionarlo con la enseñanza y principios del Concilio Vaticano II, y de Pablo

VI, sobre la misión de la Iglesia en el mundo y las relaciones entre la Iglesia

y el Estado.»

La exposición de monseñor Suquía se ha extendido también, y con un considerable

lujo de detalles y pormenores, a aspectos tales como el proceso de redacción y

aprobación seguido por el documento y a la estructura y contenido de la

declaración. Por último, el titular de. la diócesis de Málaga ha manifestado:

«Yo me atrevería a suplicar a los católicos españoles que, leyéramos el

documento con aquel espíritu de "distensión´y paz" que nos recomendaba - Pablo

VI en su discurso-de junio de 1969 a1, Sacro Colegio Cardenalicio.^ Nos es muy

¡necesario a los españoles una común comprensión del misterio de la Iglesia, que

es, sobre todo, de unidad por Cristo, en Cristo y con Cristo, Confiemos —ha

concluido el obispo— en que el vigor de la fe cristiana de nuestro pueblo nos

ayudará a todos a buscar, cada día más, la unidad en lo necesario, la libertad

en lo dudoso, la caridad en todo.»

27 de enero de 1973

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