Información Religiosa. Concluyó la asamblea conjunta en Madrid. 
 La Iglesia debe ejercer una función de conciencia crítica de la sociedad civil     
 
 Informaciones.    05/07/1971.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

INFORMACIÓN RELIGIOSA

Concluyó la asamblea conjunta en Madrid

"La Iglesia debe ejercer una función de conciencia crítica de la sociedad civil"

* QUE EL OBISPO SE LIBERE DE LOS CARGOS POLÍTICOS

EL CLERO Y LOS FIELES DEBEN PARTICIPAR EN LA ELECCIÓN DEL OBISPO

MADRID, 5. (INFORMACIONES.)—«La Iglesia debe ejercer una función de conciencia

crítica de la sociedad, civil, demostrando con hechos fine no está, hipotecada a

ningún grupo ideológico, ni en el Poder ni en la oposición. La denuncia de las

situaciones de miseria, o injustica no puede nunca ser interpretada como

injerencia en la esfera del Estado, sino como leal cooperación al progreso de

toda la socidad; oponerse a tal función crítica, de la Iglesia serla una forma

de totalitarismo ideológicos Esta es una de las conclusiones de la asamblea

conjunta de obispos y sacerdotes a nivel diocesano que, presidida por el

cardenal primado, administrador apostólico de Madrid y presidente en funciones

de la Conferencia Episcopal Española, doctor Enrique y Tarancán, ha sido

clausurada.

«Con verdadero interés —dijo en el acto de clausura el cardenal primado— he

seguido los pasos día a, día de la asamblea, que ha sido una rica experiencia

corí vistas a) Sínodo de los obispos que" se celebrará en Roma.»

"A falta de las conclusiones de la última ponencia sobre el celibato sacerdotal,

verdadero caballo >jg batalla de estas reuniones, que no se han hecho públicas

todavía, destacan I o s siguientes puntos aprobados:

1- La Iglesia es independiente de todo poder civil y debe gozar de plena

autonomía en su acción pastoral y en su régimen interior

2- El sacerdote tiene el derecho y el deber de formar una opinión propia

sobre los grandes temas sociopolíticos, en diálogo con la comunidad

cristiana de que forma parte.

3- EL sacerdote, como ciudadano, tiene derecho a tomar sus propias opciones

temporales; sin embargo, el ejercicio de este derecho debe quedar regulado por

el análisis prudente de las circunstancias pastorales, evitando en lo posible

que su opinión pueda ser interpretada como la única aceptable para el cristiano,

o Que provoque innecesarias divisiones entre los fieles, asi como que la

abstención ante los problemas pueda atribuirse a cobardía, egoísmo o ambición.

Muy especiales peligros reviste en este aspecto la aceptación cíe cargos

estrictamente políticos por los eclesiásticos.

4- Es necesario que el obispo Se libere en la medida de lo posible de los

cargos po1iticos, de los asuntos burocráticos y otras actividades de

carácter oficial.

5- Cuando de modo claro e inequívoco, alguna norma legal contravenga a la

ley moral, los ciudadanos no podrán acatarla.

6- Hay que llegar a una progresiva participación del clero y fieles en la

elección del obispo.

7- La prioridad de la misión evangelizadora, varias veces afirmada en esta

asamblea, exige que el obispo se dedique ante todo a la tarea de evangelización

en su comunidad y en una línea de encarnación y compromiso con los más

necesitados. El momento actual requiere que la autoridad del -obispo no se

ejerza como estructura de poder, sino fundada en una actitud de pobreza y de

servicio.

8- La aterradora des cristianización del mundo obrero reclama imperiosamente una

especial atención a lag vocaciones sacerdotales para la evangelizado» de dicho

ambiente.

9- Se pide que los cargos pastorales no sean vitalicios, nisiquiera por tiempo

indefinido, sino para fases pastorales bien definidas (trienios, quinquenios,

etcétera),- superar el binomio párroco-coadjutor, tomar conciencia de que puede

haber diversas formas legítimas de realizar el sacerdocio ministerial, y que la

obediencia de los sacerdotes al obispo es mucho más que la simple admisión de la

voluntad del obispo y que hay que situarla en el "terreno de la participación y

de la corresponsabilidad, en la que participen también los seglares.

La asamblea ha sido fecunda y, como dijo el cardenal Enrique y Tarancón en el

acto de clausura, ha estado caracterizada por un clima de cordialidad y

seriedad, para alcanzar en el .futuro la auténtica corresponsabilidad de todo el

presbiterio diocesano. Ha quedado superada la espiritualidad «angelista»

desligada de la realidad, y se apunta claramente hacia el compromiso con la

realidad como forma única de encarnación del Evangelio.

CÓRDOBA, AÑO Y MEDIO SIN OBISPO

CÓRDOBA, 5. (INFORMACIONES.)—Con nwíívo de la peregrinación oficial de Córdoba a

Santiago de Compostela, integrada por Un centenar de personas, el vicario

capitular de la diócesis, don Juan Jurado Ruiz, ha dirigido una carta al

cardenal Quiroga» ea la que le dice que uno de los motivos roas importantes d>e

esta peregrinación jubilar es «alcanzar del Apóstol, del que dimana la sucesión

apostólica de la Iglesia española, la pronta y acertada designación por la Santa

Seda del obispo que tan perentoria. mente necesitamos.En, el escrito se dice que

«Córdoba lleva más d« dieciocho meses huérfana d* padre y pastor, con todas las

dolorosas consecuencias que para la vida cristiana de esta tierra bendita

puede Vuestra Eminencia suponer».

La dificultad en e! nombramiento de obispo para Córdoba hay que situarla, según

todos los indiciod, en el actual sistema concordatario d« nombramiento de

obispas: la Santa Sede y el Gobierno español no se ponen dfi acuerdo, y así ha

pasado ya año y medio desde que falleció monseñor Fernández Conde, último obispo

de aquella diócesis andaluza.

 

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