El Opus Dei y la legislación vigente  :   
 España. 
 SP revista de información mundial.    12/10/1969.  Página: 20-25. Páginas: 5. Párrafos: 39. 

OPUS DEI Y LA LEGISLACIÓN VIGENTE

¿Está el Opus Dei fuera de la Ley? ¿Es realmente el Opus Dei un Instituto

Secular tal y como establece la Constitución Apostólica "Próvida Mater

Ecclesia"o, por el contrario, es una organización que no tiene nada que ver con

tales Institutos? En el libro "Conversaciones con monseñor Escrivá de Balaguer ,

extractado recientemente por el diario "Ya", con motivo del lanzamiento de una

edición de bolsillo, el fundador y presidente del Opus Dei ha hecho unas

declaraciones bastante espectaculares al afirmar textualmente que el Opus Dei

"está muy lejano de las órdenes religiosas y de los Institutos Seculares y más

cercano a Instituciones como la Holy Name Society. El Opus Dei es una

organización internacional de laicos a la que pertenecen también sacerdotes

seculares (una exigua minoría en comparación con el total de socios)".

Monseñor Escrivá de Balaguer que tiene sobre esta materia la máxima autoridad ha

manifestado que el Opus Dei no es una sociedad secreta, que opera a la luz del

día, que cualquier persona puede obtener toda la información que desee sobre

ella y que se encuentra perfectamente en regla ante las autoridades civiles y

eclesiásticas españolas.

Sin embargo, una investigación exhaustiva, realizada por un equipo de redactores

de SP, ha dado hasta ahora el siguiente doble resultado negativo:

• Ni en el Ministerio de la Gobernación, ni en la Delegación Nacional de

Asociaciones, ni en el Obispado se tiene registro de ninguna entidad que se

llame Opus Dei, organización de laicos ni de nada parecido.

• La oficina de prensa del Opus Dei, que sí existe físicamente y funciona en

la calle Vitrubio número tres, se niega a facultar la menor información sobre

numero de socios del Opus Dei, relación nominal de los mismos, fines de la

organización, estatutos por los que se gobierna, etcétera.

A los españoles de la calle como nosotros, cristianos viejos, católicos de

bautismo y profesión de fe, nos asusta un poco el entramado de este tipo de

sociedades. Desearíamos que las autoridades tomaran cartas en el asunto y

esclarecieran de una vez, en concreto, si el Opus Dei es una entidad legal en

España o es una entidad clandestina.

Si está legalmente constituida, creemos tener derecho a saber -como simples

ciudadanos españoles- quiénes la componen y cómo funciona. Deseamos saber

cuántos procuradores en Cortes son miembros del Opus Dei, cuántos ministros del

gobierno, cuántos directores generales, cuántos gobernadores civiles... Si la

sociedad en cuestión está legalmente reconocida, no creemos que tenga nada de

ofensivo el pedir la lista y los estatutos. Tal vez nosotros, a la vista de toda

esa información y de la santidad de sus fines nos apuntaríamos también.

Si el Opus Dei no está en regla, si es una organización o sociedad que no se

ajusta a la legislación vigente sobre la materia, cabría pedir a las autoridades

que le exigiesen el cumplimiento de los requisitos legales, como a cualquier

otra asociación ya que, en caso contrario y salvando sus distintos fines, el

Opus podría estar en la misma ilegalidad que otra pretendida organizador que

opera en la penumbra o en la oscuridad y que existe al mareen de las leyes

españolas.

Ignoramos si en los otros trece países donde monseñor Escrivá dice que actúa el

Opus Dei, su situación legal está claramente establecida. En España, pese a los

denodados esfuerzos de SP por comprobar dicho establecimiento, no está nada

clara. El informe que sigue es una muestra de la objetividad con que esta

publicación ha revuelto bibliotecas, hurgado documentos y :onsultado personas y

entidades competentes en su afán de hacer resplandecer la verdad.

José María Escrivá de Balaguery Albas fundó el Opus Dei el 2 de octubre de 1928,

aunque algunos estiman que no lo hizo hasta 1939. Lo cierto es que el Opus Dei-

no comenzó a ser conocido hasta después de terminada la guerra civil española.

Sobre los comienzos de la Obra hay muy poca información y apenas si se sabe

quiénes fueron sus primeros miembros. Daniel Artigues en su libro "El Opus Dei

en España" -publicado en el extranjero— afirma que probablemente fueron 13 los

fundadores y que "informaciones poco comprobables" colocan entre los fieles de

primera hora a Pedro Casciaro, José María Hernández Cárnica, José Luis Muzquiz y

Alvaro del Portillo -que más tarde fueron ordenados sacerdotes-, y el célebre

arquitecto Miguel Fisac.

En marzo de 1941 el obispo de Madrid-Alcalá, Eijo y Caray, concedió a la Obra el

estatuto de asociación diocesana y en octubre de 1943 la Santa Sede definió al

Opus Dei como un "Institut communitaire", cuyos miembros no pronuncian votos

públicos. Posteriormente, entre 1944 y 1945 el Opus Dei se afianzó en el plano

propiamente religioso y algunos comentaristas religiosos lo denominaron como

"una nueva sociedad sacerdotal"

´Primus Institutum".- En 1946 José María Escrivá transfirió la sede de la Obra a

Roma en donde trabajó intensamente junto con Alvaro del Portillo y Salvador

Cañáis en la elaboración de los futuros estatutos del Opus Dei. El 2 de febrero

de 1947 se promulgó la Constitución Apostólica "Provida Mater Ecclesia" que

creaba los Institutos Seculares y tres semanas más tarde, el 24 de febrero, se

aprobó el "Decretum Laudis" que establecía que el Opus Dei era el primero de

tales institutos: "Primus Institutum". Pero hasta 3 años más tarde, el 16 de

junio de 1950, no obtuvo su aprobación definitiva. A pesar de todo no se han

publicado hasta ahora los estatutos de la Obra y la información más completa es

la que aparece en el Anuario Pontificio de 1966 que constata que el Opus Dei es

un Instituto Secular.

El Anuario Pontificio de 1966 afirma lo siguiente: "Sociedad Sacerdotal de la

Santa Cruz-Opus Dei. Finalidad: Difundir en -todas las clases de la sociedad, y

especialmente entre los intelectuales, la aspiración evangélica del mundo.

Protector: S. Ex. el cardenal Ciriaci; Presidente General: Monseñor José María

Escrivá de Balaguer -el Anuario dice que "desde el 22 de abril de 1947 el padre

Escrivá, en tanto que "prelado de Su Santidad" tiene derecho al título de

"monseñor"—: Secretario General: Alvaro del Portillo; Procurador General: Pedro

Casciaro; Consultores: José Luis Muzquiz, Fernando V. Polak, J. Cox Hunneus, G:

Rossman; Prefecto de Estudios: J. Molteni; Administrador General: Joaquín

Alonso. Viola Bruno Bozzi. Roma. Tel. 897.042".

Asociación de laicos.— Resumiendo un poco los datos expuestos anteriormente,

queda perfectamente demostrado que jurídicamente el Opus Dei -que se compone de

dos ramas: la sacerdotal y la seglar- es un Instituto secular, aprobado en el

año 1950. Ahora bien, ¿coma es posible que su fundador, monseñor Escrivá afirme

que el Opus Dei es una asociación de laicos, muy lejana de los Institutos

Seculares? Para explicar esta aparente contradicción es necesario explicar, por

un lado, la finalidad de los Institutos Seculares y, por otro, la situación

actual de la Obra que, en opinión de Miguel Alvarez, de la oficina de

Información del Opus Dei, es de "iure" un Instituto secular, pero de "facto" es

una asociación de laicos.

En primer lugar, la "Provida Mater Ecclesia" dice en su artículo primero que

"las asociaciones de clérigos y de laicos cuyos miembros, para alcanzar la

perfección cristiana y ejercer plenamente el apostolado, profesan practicar en

el mundo los consejos evangélicos, reciben el nombre especial de. Institutos

Seculares". El Anuario Pontificio afirma además que los Institutos Seculares

aspiran a que ciertos cristianos, además de sus obligaciones como fieles,

practiquen los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia, que

definen el "estado de perfección". Las mismas fuentes indican que estas

asociaciones comprendían hasta 1947: las órdenes religiosas, las congregaciones

religiosas y las sociedades de vida común.

Tres consejos.— Después de la promulgación de la "Provida Mater Ecclesia" se han

unido a estas diferentes categorías de "estado de perfección", los Institutos

seculares. El Anuario Pontificio afirma

que "los miembros de esos institutos no visten un hábito particular, no están

obligados a la vida en común canónica, no hacen votos públicos en el sentido del

Código de Derecho Canónico, sino votos privados reconocidos o sociales. Los

miembros de los Institutos Seculares como los de las tres categorías

precedentes, están sujetos a la práctica de los tres consejos evangélicos, al

apostolado y a las obras... Con el nombre de "secular" se ha querido señalar que

los que profesan este nuevo estado de perfección no cambian la condición social

que tenían en el-siglo; siguen siendo, después de su consagración al Señor,

clérigos o laicos, como antes, con todas las consecuencias jurídicas y prácticas

que se deriven de ello".

La finalidad de los Institutos Seculares está definida en la "Provida Mater

Ecclesia": "llevar realmente en todo tiempo y en todo lugar la vida de

perfección; abrazarla en ciertos casos en que la vida religiosa canónica es

imposible o poco adaptada; recristianizar intensamente las familias, las

profesiones, la sociedad, gracias al contacto inmediato y cotidiano de una vida

totalmente consagrada a la santificación; ejercer el apostolado en formas

múltiples y cumplir los servicios que el lugar, el tiempo y las circunstancias

prohiben o hacen difícil a los sacerdotes y religiosos".

Dos ramas.— Actualmente, los máximos dirigentes del Opus Dei insisten más sobre

los miembros laicos del Instituto que sobre los sacerdotes, lo que representa

cierto cambio en relación con los comienzos de la Obra. Todavía en 1944-45, el

Opus Dei se componía de dos ramas distintas: la Sociedad Sacerdotal de la Santa

Cruz, la totalidad de cuyos miembros había recibido el sacerdocio, y el Opus Dei

propiamente dicho, formado únicamente por laicos.

Posteriormente, antes incluso de su transformación en Instituto Secular en 1950,

la fusión de ambas ramas debió tener lugar, conservando la Obra a pesar de todo,

su compleja apelación: Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz y Opus Dei. Después

de esta fusión se asiste a un apreciable cambio de tendencia; en ciertos casos

las vocaciones sacerdotales son frenadas, pues puede ser más útil para la Obra

que un porcentaje importante de "numerarii" permanezca en estado laico.

Categorías.— Para explicar esto es necesario dar una visión de las diferentes

categorías de los miembros del Opus Dei. Daniel Artigues, en su libro citado

anteriormente divide al Opus Dei en:

a) "Numerarios" -numerarii- que representan la categoría superior. Están

enteramente consagrados a la Obra, deben tener una formación intelectual muy

sólida y estar provistos de títulos universitarios que correspondan al

doctorado. Después de pronunciar votos temporales, estudian durante dos años

Filosofía y durante cuatro Teología, y posteriormente pronuncian votos perpetuos

de pobreza, castidad y obediencia. Los numerarios viven con frecuencia en casas

de la Obra, pero sin que ello sea obligatorio, y continúan ejerciendo su

profesión, incluso aunque reciban el sacerdocio.

b) "Oblatos" -oblati.- Se distinguen de los numerarios por el hecho de no estar

provistos de diplomas universitarios. Proceden, en general, de capas sociales

menos-elevadas que las de los numerarios, pero al igual que aquellos, pronuncian

los tres votos y efectúan o pueden efectuar, el ciclo de estudios religosos que

les permite aspirar al sacerdocio. A diferencia de los numerarios, viven —como

solteros-con sus respectivas familias y no en las residencias de la Obra.

c) "Supernumerarios -supernumerarii"—, sólo pronuncian votos compatibles

con su estado. A esta categoría pertenecen los miembros del Opus Dei que están

casados, pero al igual que los numerarios y los oblatos, están sujetos a los

retiros y prácticas espirituales propios de la Obra.

d) "Cooperadores" —cooperatores— no tienen un estatuto definitivo, no se les

exige ningún voto y consagran solamente una parte de sus actividades a ayudar a

la Obra. Pero participan en los ejercicios piadosos organizados para ellos y

están obligados, de hecho, a tener un sacerdote del Opus Dei como director

espiritual.

e) "Sacerdotes". Existen dos clases de sacerdotes éu el Opus Dei: los miembros

consagrados sacerdotes después de haberse adherido a la Obra y los que ya eran

sacerdotes antes de ingresar en el Opus Dei. Los primeros, que pertenecen a la

categoría de numerarios, continúan generalmente ejerciendo su profesión; pero

algunos de ellos parece ser que se consagran a la dirección espiritual de los

miembros de la Obra.

Además viven todos en residencias del Opus Dei. Los segundos, es decir los

admitidos en la Obra después de su ordenación, tienen una categoría inferior a

la de los otros, y siguen sometidos a la autoridad del Obispo: continúan

consagrándose a las tareas que les asigna el jefe de su diócesis, al mismo

tiempo que practican la espiritualidad propia del Opus Dei.

Obligaciones económicas.— Todos estos miembros tienen también una serie de

obligaciones económicas para con la Obra. Referente a los numerarios, el Opus

Dei parece mostrarse muy estricto y les obliga a entregar la casi totalidad de

sus ganancias a la Obra, conservando únicamente para su uso personal el estricto

mínimo. Naturalmente esto permanece en el más estricto de los secretos y se

conoce sólo por diversos portavoces de la Obra.

Los oblatos, al parecer, se encuentran en la misma situación, pero por ser de

condición más modesta lo normal es que su contribución a las finanzas del Opus

Dei sea de las más reducidas.

Los supernumerarios -que son casados y padres de familia—, no se hallan

sometidos a las mismas obligaciones. Deben vivir con espíritu de pobreza, pero

sólo están obligados a dar en beneficio de la Obra ofrendas regulares de

periodicidad mal conocida.

Finalmente, a los cooperadores y amigoSj se les pide ofrendas y donativos.

El fundador del Opus Dei afirma en "Conversaciones con .Monseñor Escrivá de

Balaguer" que los miembros sacerdotes representan una exigua minoría en

comparación con el total de los socios. Daniel Artigues, por su parte, da la

cifra de un 3 por ciento del efectivo total de los miembros de la Obra.

Nuevas actividades.— De "Conversaciones con Monseñor Escrivá de Balaguer" se

saca la impresión de que esta tendencia se ha acentuado últimamente y que el

Opus Dei está a la búsqueda de un nuevo tipo de organización en la que encuadrar

sus actuales actividades. "Al Opus Dei no le interesan ni votos ni promesas",

afirma monseñor Escrivá en el citado libro; lo que pide de sus socios es que, en

medio de las deficiencias y errores propios de toda vida humana se esfuercen por

practicar las virtudes humanas y cristianas, sabiéndose hijos de Dios". No cabe

duda de que este programa es digno de un cristiano pero queda muy por debajo del

exigido a los miembros de un Instituto Secular, cuya vida debe transcurrir

inmersa en un estado da perfección. El artículo primero de la ´´Próvida Mater

Ecclesía" es claro a esta respecto: "Los Institutos seculares están compuestos

por clérigos o laicos que para alcanzar La perfección cristiana, profesan

practicar en el mundo los tres consejos evangélicos de pobreza, castidad y

obediencia.

Si al Opus Dei no le interesan los tres consejos evangélicos que se piden a los

miembros de los Institutos Seculares, cabe preguntarse qué tipo de organización

es, y cuál es su estatuto jurídico.

Revisar el "status".- Al menos verbal-mente, el fundador del Opus Dei, en las

citadas "Conversaciones", ha rechazado para su Obra la normativa de los

Institutos Seculares que aceptó en 1950. Que esta actitud de monseñor Escrivá ha

sido asimilada prontamente por los miembros de la Obra lo demuestra la reciente

reunión en Roma, de la primera parte del Congreso General especial del Opus Dei,

convocado para la revisión de su derecho peculiar -Revista SP número 470.

Mientras llega la revisión de su "status" jurídico, la situación del Opus Dei es

sumamente confusa. Mientras jurídicamente está clara su pertenencia a los

Institutos Seculares de derecho pontificio, su fundador no duda en afirmar que

"está may lejano de las órdenes religiosas y de los Institutos Seculares."

Política.- Si ss observan las actuales actividades del Opus Dei, sus cada vez

más numerosos fines, su actual volumen y sus pretensiones, el anterior juicio de

monseñor Escrivá tiene mucho de verdadero.

Como ejemplo se puede citar una frase del propio Monseñor Escrivá en sus

"Conversaciones". El fundador del Opus Dei afirma que la Obra "no interviene

para nada en política... los socios del Opus Dei gozan de plena libertad y

trabajan bajo su propia responsabilidad" Sin embargo, la "Provida Mater

Ecclesia", en sus párrafos 2 y 3 del artículo III afirma que los miembros de los

Institutos Seculares" permanecen siempre moral-mente bajo k autoridad y la

dirección de los superiores de acuerdo con Jas Constituciones... el vínculo que

une necesariamente el Instituto Secular y sus miembros en el pleno sentido de la

palabra debe ser primero estable, segundo mutuo y, finalmente de tal manera qus

los miembros se entregan totalmente al Instituto y que éste toma a su cargo los

miembros y responde de ellos../´

Vestimenta.- Mientras "busca el traje que le va", en frase de un miembro

prominente de la Obra, el Opus Dei se halla en una situación de fáctica

transgresión de la normativa y fines de los Institutos Seculares. La "ley" que

regula este tipo de sociedades ha resultado ser muy estrecha para sus

actividades por lo que ha creído conveniente situarse "fuera" mientras llega el

momento de crear una "ley" más amplia.

Por otra parte, si el Opus Dei tiende a convertirse en "una organización

internacional de laicos", según su fundador, no se ve claramente a qué tipo de

ley pueda acogerse si no esa la Ley de Asociaciones en lo que se refiere a

España.

El artículo segundo, párrafo primero de la ley de Asociaciones -24 de diciembre

de 1964- dice que quedan excluidas del ámbito de aplicación de esta ley "las

Asociaciones constituidas según el Derecho Canónico a que se refiere el artículo

4 del Concordato vigente y las de Acción Católica española, en cuanto

desarrollen fines de apostolado religioso, manteniéndose por lo que se refiere a

actividades de otro género de acuerdo con el articulo 34 y dicho texto

concordado en el ámbito de esta ley".

El articulo 34 del Concordato dice textualmente: "Las Asociaciones de la Acción

Católica española podrán desenvolver libremente su apostolado bajo la inmediata

dependencia de la Jerarquía eclesiástica, manteniéndose, por lo que se refiere a

actividades de otro género, en el ámbito de la legislación general del Estado".

Normativa jurídica.— Por su parte el artículo 4 del vigente Concordato en su

párrafo primero dice que "El Estado español reconoce la personalidad jurídica y

la plena capacidad de adquirir, poseer y administrar toda clase de bienes a

todas las instituciones y asociaciones religiosas existentes en España a la

entrada en vigor del presente Concordato, constituidas según el Derecho

Canónico; en particular a las diócesis con sus instituciones anejas, a las

parroquias, a las órdenes y congregaciones religiosas, las sociedades de vida

común y los Institutos Seculares de perfección cristiana canónicamente

reconocidos, sean de derecho pontificio o de derecho diocesano, a sus provincias

y a sus casas".

Queda, pues, bastante claro que si el Opus Dei rechaza la normativa de ]os

Institutos Seculares queda excluido del artículo 4 del vigente Concordato por el

que el Estado español reconoce personalidad jurídica a tales Institutos. En

consecuencia el artículo segundo, párrafo primero de la Ley de Asociaciones no

tiene vigencia en lo que se refiere al Opus Dei.

Esfuerzos.— De todo lo que antecede no se deduce ninguna conclusión respecto a

la legalidad o ilegalidad del Opus Dei en España, en tanto en cuanto

"organización internacional de laicos", según lo ha definido monseñor Escrivá de

Balaguer. Los esfuerzos de Revista SP para dilucidar tan interesante extremo han

resultado fallidos hasta la fecha. En el Obispado de Madrid-Alcalá no consta

ninguna asociación con el nombre de Opus Dei; en el Ministerio de la

Gobernación, tampoco; en la Delegación Nacional de Asociaciones, tampoco. En la

oficina de información del Opus Dei se ha suministrado a SP algún dato relativo

a la Obra, como es que el Consiliario en España se llama Florencio Sánchez Bella

y que junto a él gobiernan el Opus español, como miembros del Consejo, los

señores Francisco García Labrada, Rafael Caamaño. César Ortiz Echagüe y Tomás

Gutiérrez de la Calzada, pero nada más le supieron decir aSP sobre los otros

mués de miembros de la organización, ni tampoco sobre las reglamentaciones en

que se apoya para su juridicidad.

Por no dejar piedra que mover, Revista SP solicitó una entrevista con don

Florencio Sánchez Bella, consiliario general de] Opus Dei en España, quien tal

vez habría podido dar las precisiones que esta publicación no ha sido capaz de

encontrar. Pero el consiliario español hizo saber que "no tiene por norma

conceder entrevistas"

Revista SP ha puesto su mejor voluntad para ofrecer un texto imparcial.

Disgustaría a esta publicación verse incluida en el grupo al que aludía monseñor

Escrivá cuando decía en su libro de referencia:

"Algunos grupos, no me explico por qué, quizá por falsas razones humanas,

parecen encontrar un gusto especial en atacar al Opus Dei, y como cuentan con

grandes medios económicos, el dinero de los contribuyentes españoles, sus

ataques pueden ser recogidos por cierta prensa".

 

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