Autor: Álamo, Lucio del. 
   Las maniobras del Pisuerga  :   
 Pequeña radiografía de una crisis grande. 
 Hoja del Lunes.    03/11/1969.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

LUNES

"Las maniobras del Pisuerga" (Pequeña radiografía de una crisis grande)

Por Lucio DEÍ. ÁLAMO

Lo confieso: he claudicado. Llevaba cerca de dos años dimitido como

teleespectador cuando en la noche del 29 de octubre—hasta hace poco fiesta

política por la conmemoración d-ei discurso fundacional de la Comedia—una voz

familiar atravesó el parapeto de mantas y aspirina que me protegía y me convocó

con nerviosa urgencia:

—Levántate. Anuncian que van a dar el nuevo Gobierno... •

Allí eetaba la lista. Era la misma que circulaba desde dos días antea por

Madrid, y se recibía con gestos de incrédulo asombro. Catorce ministros nuevos.

La más amplia cri´sls desde loa tiempos primeros, los de la Junta Técnica que,

en Burgos, junto al Arlanzón hacía ejercicios de heroísmo y de humildad. Estaban

ya en la lectura da las minuciosas biografías de los señores ministros. Dos

locutores se alternaban «n la tarea.

Sonaban expresiones entrañables anteriores aj Plan de Desarrollo: "Luchó en el

tercio de Requétes..." "Se alistó en la quinta columna..." "Ingresó en el Frente

de Juventudes..." "Es camisa vieja..." Alguien me preguntó casi en tono

polémico:

—¿Pero es verdad todo eso?

—Por lo que yo conozco—respondí—, las biografías son de una irreprochable

exactitud. Lo que sucede es que subrayan legítimamente aspectos coyunturales.

Terminó la lectura. Empezaron loe anuncios: unos bonos muy rentables del Banco

Popular; el eco .de una voz acuciante: "¡Despierte; despierte! Lea Nuevo

Diario." Ya no s« oía nada. Había estallado frente a. ¡a pantalla ei centraste

familiar de pareceres. Me interrogaban:

—iQué te parece ese Gobierno?

Me -concentré*, toei despaciosamente; arranqué, por fin:

—Me viene a. la memoria on recuerdo de 1932. Por entonces, don José María Pemán,

que era un Joven y apuesto caballero de negro bigote, casi hitleriano, afilaba

como una espada los versos de "El divino impaciente" y escribía en "El Debate"

ansa «roñicas deliciosas. Hubo una especialmente qu« me Ja aprendí de memoria.

Tenía un extraño acento de profecía, de anticipación. Se titulaba "Las maniobras

del Pisuerga".

Mi hijo el pequeño, a! ver qu« yo había callado, me apremió:

—¿Y que más?

—Nada más, hijo; nada más. Eso: "Las maniobras del Pisuerga...»

Me nevaron rápidamente otra, vez a la cama y me pusieron «1 termómetro. Había

subido la fi&bre.

"i UN GOBIERNO OPUS?"

Al día siguiente, los periódicos empezaron a esbozar el tema de ´la

concentración" o de "la homogeneidad" del nuevo Gobierno. No sé qué periódico

inglés, después de expresar ´su júbilo por la caída d« Castiella, "el hombre de.

Gibraltar", definió al nuevo Gabinete como "un equipo homogéneo de tecnó-cratas

europeístas". T en la calle se dijo—ya se sabe qu« la calle es generalizadora y

elemental—que había sido encargado del Poder el Opus Dei.

No será ocioso recordar como primera parte de una doble precisión que, según la

ley Orgánica, el Jefe del Estado "personifica la soberanía nacional y ejerce el

poder supremo político y .administrativo´´. Y que una cosa es el Opus Dei como

instituto religiosa; otra, la conducta religiosa individual de sus miembros, y

otra tercera, la conducta civil de un numerario de ´laclara´´. Precisamente en

su suplemento dominical de esta mañana. ,"A B C" publica, con especial

oportunidad, un artículo de monseñor Escrivá dte Balaguer, fundador del Opus

Dei, en el que repite:

"El Opus Dei no ha entrado vi entrará nunca, en la política de grupos y partidos

ni está, -vinculado & ninguna, persona ni ideología." Mal podría, pues, el Opus

Dei como tal, institución espiritual y religiosa, gobernar en nomfere de Franco

r del 18 de julio, puesto >joe, según la declaración solemne d* SOL fundador, no

está vinculado a esa persona nd a esa ideología, ni- a ninguna otra. La

precisión tiene gran importancia en cuanto a la esencia del Opus Dei como

institución, y por eso, por obligada objetividad, la subrayo aquí.

Está, pues, dicho autorizadamente que el Opus Dei no gobierna, ni se mete en

partidos, empresas, ni grupos. Sus miembros, como ciudadanos libres que aon, si´

pueden hacerlo. Y lo hacen. Lo cual, ya en el plano humano y de la política

terrenal, plantea interrogantes demasiado complicados para las gentes de la

calle. Porque si toma los nombres de diez o doce de los actuales ministros y se

entera de que, al parecer, coinciden en una entrega religiosa de apostolado y de

servicio a las virtudes de perfección del Opus Dei, deduce alegremente que es ua

Gobierno del Opus. T—lo repite gu fundador—yerra totalmente. Entonces el hombre

de la calle se desconcierta. Si el nexo del Opus no vale para tareas temporales—

y ya está dicho que no—, ¿qué nexo une a unos cuantos de españoles diversos—en

profesión, en extracción social, hasta en an-tecedeotes políticos—para llegar al

Poder al mismo tiempo y formar, según se dice al" parecer con su aquiescencia,

un "equipo homogéneo"?

LA COMISARIA, EN DESARROLLO

Acaso las cosas sean más_senci-llas y a ras de tierra. He leído en "Nuevo

Diario", sobre la firma de Jorge Collar y de J. V. Colchero, opiniones de

observadores extranjeros evidentemente esclarecedoras. Estas, por ejemplo:

"Laureano López Rodó es considerado como uno de los artífices del cambio." "Le

Monde" se extraña de encontrarle en un puesto relativamente modesto: "López Rodó

es considerado la eminencia gris del nuevo Gabinete. La mayoría d« los ministros

económicos son hombres de su confianza o, al menos, de su trueva tendencia."

¿Será aventurado deducir de estas cltaa de "Nuevo Diario" que la homogeneidad

del nuevo Gobierno se logra a través de la autoridad de López Rodó, el "hombre

fuerte" del nuevo Gobierno? 1/Og hechos ein adornos son, en cualquier caso,

elocuentes. No recuerdo ningún antecedente de que todos los colaboradores, menos

uno, de un ministro salten a poltronas ministeriales, Jx>s brazoa suasorios de

la Comisaría, del Plan de Desarrollo han alcanzado a. Vivienda, Industria y

Agricultura; han llegado por recodos barceloneses o de personal y viejo afecto a

Comercio y Hacienda; Incluso han coincidido en Trabajo y en Sindicatos con un

viejo falangista y un empresario ejemplar que ´tuvieron ocasión, como miembros

de la ponencia del II Plan dé Desarrollo—lo subrayaba el diario "Madrid"—> de

deíen-der, con la eficacia de BU talento y de su patriotismo, la feliz

navegación parlamentaria de loa proyectos socioeconómicos de la Comisaría.

31 fuese cierto que había en. el seno d«] Gobierno anterior nna tensión

creciente, hatería que deducir que el gran triunfador de la pugna por el

desenlace de la crisis es don Laureano López Rodó. Del mismo modo qu« pocas

horas después—en polática como en tí arte de torear, el favor del público

cattíbia de un tercio a otro—el gran triunfador para e* futuro, por la. obra

bien hecha y por la entera dignidad de la salida, ha sido don Manuel Fraga

Iríbarne.

Desde sol alejado rincón d« observador de la política, encuentro, sin embargo,

al triunío. político de» señor López Rodó demasiado redondo. El ímpetu adquirido

acaso haya restado moderación. Hay—se quiera o no—fuerzas en. el país con hondo

arraigo popular, cuya presencia en. él Gobierno es^-a !o más—indirecta o ñor

reflejo. Atado a las fuerzas gloriosas de Ja tradición, a los leales a la

memoria do Alfonso XIII, a k% hijos y a los nietos de los que ee enfrentaron al

sectarismo de la. II República, a las masas de la Falange. Porque es muiy

posible que to-gatenenle Falange Española, haya sido enterrada g3n tiempo para

«o funeral laudatorio. Pero los que no están muertos n3 enterra-clos «on los

falangistas.

En el comentario político de "Nuevo Diario" dominical acaibo de leer: "Se

aprecia un hecfco evidente: Falange, tradlcionalistas y Socialcristianos

ostentan, una representación bastante minoritaria, en contraste con los

numerosos "técnicos"-.

Y esto es lo que me duele en ei alma. No que 0ea ministro López o. González, o

que Juan o Pedro alcance mañana oretnio -en Ja1 cucaña de las direcciones

generales vacantes. Estoy seguro de que todos los nuevos ministros son

enormemente capaces; sé que tienen te expectante confianza del Jefe del Estado.

Pero sé también que tes esperan .problemas difíciles, pana los que ¿1 taTento y

la buena voluntad no bastan. Eso qu* Emilio Romero lia Jlartiíuio "la, magia del

poder" yo la veo en la corriente vital, fecundadora y maravillosa que sube de

los gobernados a. loa gobernantes. La política, además de cifras y decretos, es

verso y corazón.

Los que hicieron el régimen no pueden quedar al margen ni por hostilidad ajena

ni por cansancio propio. Un Gobierno suspeadido-en lo alto, cerca del cielo, no

ganará el futuro. Ha, de estar sobre la tierra, y e-1 polvo, codo a codo con los

que sufren, trabajan y esperan. Aún queda»—gracias a Dios— en España, brazos

para el abraso y vocee para la llamada.

 

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