Autor: Álvarez Álvarez, Carlos Luis (CÁNDIDO) (ARTURO). 
   La negociación     
 
 ABC.    13/01/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

De ayer a hoy

U NEGOCIACIÓN

YA hemos visto a la oposición (la frontal, la colateral, la oblicua) a las puertas del palacio de la Moncloa. Esa oposición se divide en dos Comisiones de cuatro individuos cada una, que han hablado con el presidente Suarez y han sonreído a los fotógrafos.

Todo el mundo saltó optimista de la reunión, aunque ésta es la verdad, por causas desconocidas. Sabemos lo que sabíamos, excepto lo del optimismo, que es nuevo, y que siendo excitante, no es todavía lo suficientemente «libidinoso» para que se descargue la presión y podamos relajarnos. Todas las eróticas tienen sus exigencias nerviosas, incluida la erótica política o del poder. Pero, bueno, hemos avanzado un centímetro, ya pesar de que esto no les guste mucho a quienes sienten la fascinación de los atajos, menos da una piedra.

Pienso que el futuro (que siempre está en el futuro) hay que tratarlo con pulcra minuciosidad y cautela, pero no tan reverencialmente como se trata una reliquia. Hay que darle aire. De todos modos el momento, desde el punto de vista del ciudadano común, resulta perplejo, porque ésa es la característica de todas las situaciones de crisis. No podemos olvidar que estamos en crisis, y que, por tanto, la fuerza de los sentimientos se alza sobre la forma de los pensamientos.

Cuando se está en crisis, como ahora, no se piensa esto o aquello, sino que se es optimista o pesimista. Estamos en crisis como está en crisis el cardiaco al que le da un ataque, y que, por eso, no se le ocurre simultáneamente hacer grandes y minuciosos proyectos: su único proyecto es alcanzar la silla más cercana y sentarse. Y que sea lo que Dios quiera.

Vamos a ver si llegamos a las elecciones sin tener que arrastrarnos demasiado por el pavimento y sin ese jadeo pedregoso que es el indicador fatal de que alguien no va a llegar a parle alguna. Total, que la mítica negociación ha comenzado.

EL PRESIDENTE

SOBRE el presidente Suarez pesa la responsabilidad de un giro casi copernicano en el menor tiempo posible, y la evitación, durante el proceso, de que se eche a perder toda la maquinaria. Sin descartar ninguna da las objeciones parciales que pueden hacerse a su gestión, es Indudable que está a la altura de aquella responsabilidad. Como lodos los buenos pragmáticos sabe contradecirse con soltura y no siento el prurito de fundamentar su política en la armonía de las esferas, como pasaba antiguamente. O sea, hace unos meses.—CANDIDO.

 

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