Autor: Crespo García, Pedro. 
   De Rabat a Roma     
 
 ABC.    08/10/1975.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

MERIDIANO NACIONAL

De Rabat a Roma

* MARRUECOS—El final del Ramadán ha despertado las suspicacias de los que estiman probable —probable, no solamente posible— un ataque marroquí, por sorpresa, al Sahara. Indicios varios señalan que La Haya, tal y como se pensaba, no va a encontrar suficientes las tesis de Marruecos en cuanto a su pretendida relación, casi prehistórica, con el territorio que pretende anexionarse. Y las Naciones Unidas continúan apoyando la tesis de la autodeterminación.

Sin embargo, las entrevistas Cortina-Laraki, conversaciones a nivel de ministros de Asuntos Exteriores, celebradas en Nueva York, y el débil hilo de esperanza que a S. M. Hassan II le queda, en relación con un entendimiento hispano-marrroquí —al menos, que España no opte por la marginación de Marruecos en la solución a adoptar—, deben alejar, cuando menos restar inminencia, a ese posible avance atauita sobre El Aaiun.

Laraki habló ásperamente en la O. N. U. ayer, pidiendo lo más para obtener algo de lo menos. Pero sin soltar del todo las amarras. Ni Ceuta ni Melilla están en discusión. Y Marruecos, S. M. Hassan II y Laraki, lo saben. Recuérdese el refrán: perro ladrador...

Aunque se haya señalado —sin confirmación— alguna reunión, a finales de la pasada semana, en Madrid, de altos jefes con jurisdicción en las zonas españolas que alejadas del contexto peninsular, pudieran resultar afectadas más directamente en un hipotético conflicto.

* FRASES.—A la crudamente realista debida a don Emilio Romero, de que

«España no está para comunismos ni para fascismos, pero tampoco para una democracia sin autoridad», ha seguido la de su ministro, don José Solís: «En la nueva etapa que iniciamos, las asociaciones representan la vida o la muerte de España», signada por un indudable afán de trascendentalidad. Si en la primera se advierta la implícita presencia del término «democracia fuerte», acuñado en la órbita de don Manuel Fraga, en la segunda sorprende el acusado matiz de urgencia. El señor Solís, indudablemente, tiene prisa.

Y resulta comprensible. La única asociación real, aprobada con todos los requisitos, y funcionando, es la Unión del Pueblo Español: una herencia del recordado Herrero Tejedor, recogida e impulsada por don Adolfo Suárez. Herencia que hoy mismo, según nuestros informes, tendrá el refrendo oficia] de la visita de su Comisión directiva al Jefe del Estado.

* ROMA.—El Vaticano está jugando un papel largo y difícil en esta hora, no menos larga y difícil, de nuestra transición. Hoy conocemos la existencia de un telegrama de Su Santidad Pablo VI al cardenal Tarancón —de texto largo y denso contenido— en el que el Papa condena, a un tiempo, los asesinatos de los tres guardias civiles, en Oñate, y el de Ignacio Echave, en Elorrio. Y hoy, en Madrid, se reúne el Comité ejecutivo de) Episcopado.

Al estar compuesto por los cuatro cardenales —que tienen, como purpurados, especial voto de fidelidad y defensa al Papa—, con el secretario, monseñor Yanes, no representaría sorpresa alguna que el documento resultante de la reunión tuviese que ver, íntimamente, con el Vaticano. En materia de declaraciones, especialmente.—Pedro CRESPO.

 

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