Autor: Crespo García, Pedro. 
   Aledaños del Consejo     
 
 ABC.    18/10/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABC. SÁBADO 18 DE OCTUBRE DE 1975.

MERIDIANO NACIONAL

Aledaños del Consejo

* ENFERMEDAD,—Quizá por el hecho de tratarse de un Consejo deliberante la atención política estuvo más pendiente de los aledaños de la reunión de ayer que de la reunión misma.

Oportunamente, ce supo que la razón de la ausencia del señor Herrera Esteban, ministro de Información y Turismo, se debía a una inoportuna afección que le retenía en cama. Más precisamente aún se hizo saber que la dolencia era un cólico nefrítico, cuadro de menor importancia salvo complicaciones, pero sumamente doloroso.

Corno rumor Mego al exterior el comentario —al parecer jocoso— de algunos miembros del Consejo sobre las especulaciones, profusamente circuladas en ías últimas cuarenta y ocho horas, de un reajuste ministerial, con cambio de carteras para dos titulares de Departamento y cese —quién sabe si dimisión— de otros dos más.

* REMODELACION. — Sin embargo, la supuesta remodelación resulta curiosa por su extremada selectividad. Los dos hipotéticos ministros salientes eran reemplazados por dos colegas situados en una marcada linea «azul» con ribetes enérgicos. Por lo que cabe imaginar que quienes difundieron la hipótesis participan de la necesidad de una cohesión mayor, y de inequívoco signo unitario, para el Gobierno. Precisamente ahora que voces diversas insinúan, con interés propio o sin él, la posibilidad de un «gobierno de concentración nacional».

* NOTA.—La habitual nota informativa consecuente a todos los Consejos deliberantes hubo de ser inspirada, al parecer, en ausencia —forzosa— del titular de Información, por el ministro de la Presidencia, don Antonio Carro. En ella, para sorpresa de los más —la nuestra incluida— el Gobierno manifiesta su conocimiento del dictamen emitido por el Tribunal Internacional de Justicia de la Haya, pero no alude en absoluto a la circense y grotescamente peregrina convocatoria de S. M. el Rey Hassan II de Marruecos. Convocatoria que puede llegar a tener un éxito inicial de masas, habida cuenta del elevado número de desempleados e inocupados en el Reino de Marruecos.

Habrá que esperar una reunión extraordinaria —otra más— para oír el parecer del Gobierno sobre este aspecto nuevo del problema del Sahara. Quizá entonces se acuerde, por fin, solicitar de las Cortes el cambio de la naturaleza jurídica de aquellas tierras que, oficialmente, aún son una provincia española.

De todos modos, el presidente Arias recibió ayer al embajador Filali, recién llegado de Rabal. Y nuestro representante en las Naciones Unidas, don Jaime de Piniés, también tuvo ayer una movida ¡ornada de encuentros. Al fin y al cabo, y aunque nos sorprenda el mutismo del Consejo, más preocupado tal vez por otros temas, hasta el día 27 no está prevista la puesta en marcha de los «peregrinos» marroquíes. Quizá esta vez tengamos todo el tiempo necesario; tendrá el Gobierno todo el tiempo necesario para tomar una decisión.—Pedro CRESPO

 

< Volver