Autor: ;Juan, José Vicente de. 
   Pasaporte para el Este     
 
 Madrid.    31/01/1970.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Pasaporte para el Este

A partir de mañana los españoles que lo deseen podrán visitar Rumania, Polonia y Hungría. Un portavoz de la Comisaría de Investigación Social ha confirmado la noticia dada por MADRID de que desde febrero desaparecerá de los pasaportes españoles la prohibición de visitar estos países, aunque continuará para la U. R. S. S., Checoslovaquia, Bulgaria, Yugoslavia, Albania, República Democrática de Alemania, Vietnam del Norte, China continental, Mogolla y Corea del Norte.

La nueva imagen que pretende ofrecer el nuevo Gobierno de su política exterior, con un intento de estar presente en todos los frentes internacionales, es lo que está produciendo sin lugar a dudas mayor impresión en cierto sector de la opinión pública.

El aumento de intercambios comerciales con los países del Este, la normalización de relaciones diplomáticas con algunos de estos países, los progresivos contactos más o menos oficiales entre representantes españores y socialistas puede hacer pensar a algunos que ha cambiado la óptica hacia esta parte del mundo, a la que, según López Bravo, no se puede ignorar. Durante muchos años, exactamente treinta, los "países tras el telón de acero" han sido, según la más curiosa de las propagandas, la cuna de las mayores, sistemáticas y organizadas conspiraciones contra nuestra Patria. "El oro de Moscú" y "las consignas d« Praga" han sido "slogans" que, repetidos casi a diario, han creado en algunos estamentos de nuestra sociedad una imagen estereotipada de los países socialistas, laboratorios donde se venia planeando la subversión a escala mundial.

Por eso el cambio que se está produciendo en algunas de las estructuras gubernamentales, aunque inevitablemente despierte cierto asombro, debe reducirse a sus justos términos: una política pragmática y de reconocimiento de un "statu quo".

Dentro de ese realismo estarla el reconocimiento diplomático de todos estos países sin excepción y también la libertad para los españoles de visitarlos. Porque resulta paradójico que a estas alturas, cuando el hombre va y viene a la Luna, todavía tengamos la prohibición de pasar ciertas fronteras.

 

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