Autor: ;Juan, José Vicente de. 
   Primero, la economía     
 
 Madrid.    07/02/1970.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

La semana española

Vista por F. Ysart -:- J. V. de Juan -:- M. A. Aguilar -:- J. Oneto -;- J. Carnicero -:- A. Travers

Primero, la economía

La primera semana de febrero ha tenido un claro matiz económico. Tras la prórroga en la etapa de conversaciones finales de Bruselas cara a la firma de un Acuerdo comercial (parece que los demás aspectos pueden quedar marginados de momento) con la Comunidad Económica, se han producido cuatro noticias económicas de interés general.

La primera en el tiempo ha sido la supresión de las ventajas arancelarias para nuestros agrios por parte de la misma C. E. E. Motivo: la baja de precios de las naranjas españolas en los mercados allende los Pirineos. £1 hecho, si bien de carácter mecánico ante una coyuntura determinada, no ha podido dejar de desorientar a la opinión, que no acaba de saber con qué carta quedarse ante todo este sugestivo y un tanto complicado mundo de lo europeo de verdad.

Más allá de! océano, los días 2 y 3 se reunió en Washington el Comité económico conjunto hispano-norteamericano. Cuarenta y ocho horas después de terminadas sus conversaciones se ha dado a conocer un comunicado conjunto. En él se pone de relieve la inmadurez de las circunstancias para que las dos Delegaciones pudieran llegar a algún tipo de acuerdo concreto. Tres temas importantes han sido allí tocados: la aplicación en España del programa norteamericano de inversiones directas en el Extranjero, el interés español en ser beneficiario para los fines del sistema generalizado de preferencias que estudia la O. C. D. E. y los futuros Acuerdos con el Mercado Común.

Y en la tarde del jueves se produjeron los otros dos temas: a las tres, en la sede holandesa del Tribunal Internacional de Justicia se ponía punto final a un larguísimo pleito cional: el entablado por Bélgica contra d Estado español sobre la Barcelona Traction, sociedad "holding" constituida en 1911 en el

Canadá, cuya rama española aseguraba en 1935 la mayor parte de la produción eléctrica de Cataluña. En 1948, el juez de Reas declaraba la Sociedad en quiebra, incautaba sus bienes y los de otras dos filiales. FECSA compró en subasta diversos títulos de Sociedades auxiliares, y así comenzó la parte final del "affaire" ahora resuelto. El Estado belga acusaba al español de haber perjudicado a varios subditos suyos accionistas de la Barcelona. El Tribunal de La Haya ha juzgado de acuerdo con la tercera excepción que España presentó: el Estado belga no tiene legitimidad para actuar por cuenta de intereses belgas.

El último hecho está constituido por la salida a la luz pública del estudio económico de la O. C. D. E. sobre España. Como suele ocurrir en este tipo de informes, sus conclusiones, elaboradas fundamentalmente en base a Información facilitada por los mismos países observados, tienen el interés de las conclusiones a que con esos datos, los mismos que cualquier ciudadano tiene a su alcance, llegan una serie de expertos situados fuera de nuestra circunstancia. Por supuesto, las aludidas recomendaciones en modo alguno tienen carácter vinculante, y buena prueba de ello lo constituye la reiteración con que se encuentran en los sucesivos estudios.

El que ahora aparece hace una serie de advertencias a nuestras autoridades económicas: atención a la demanda. Su fuerte desarrollo puede sobrepasar este año al del producto nacional, y en esa circunstancia, a la vista de ingredientes tales como la salida de capitales a corto plazo, la desfavorable inclinación de la balanza comercial y las tensiones que han de operarse sobre salarios, etcétera, pueden poner en aprieto nuestra balanza de pagos. Se recomienda una mayor adaptación a los objetivos generales del Plan de Desarrollo, frenar el consumo privado y moderar la expansión de la construcción de viviendas y gastos públicos.

Un hecho significativo: el informe fue presentado en el ministerio de Asuntos Exteriores. Hasta ahora el marco habitual era el de Comercio.

 

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